Revista Capital

¡Qué rápido!

Por: Carla Sánchez M.
Fotos: Nicholas Buenaventura

Es de las embarcaciones más antiguas que se usa en la actualidad. Según algunos historiadores, kayak significa “hombre barca” y hoy son miles los fanáticos de este deporte, que se practica en una embarcación, parecida a una canoa y con un remo de doble pala. Chile tiene más de cuatro mil kilómetros de costa donde se puede practicar y decenas de ríos, con excelentes rápidos que van de la categoría I hasta la IV (para expertos).

“Este es uno de los mejores países del mundo para practicar el kayak, por la diversidad de sus ríos y la gran pendiente desde la cordillera hasta el Pacífico”, explica Raúl Buenaventura, fundador de la agencia VM Elite y kayakista con más de 20 años de experiencia en los ríos chilenos, quien suele navegar con su hermano Nicholas.

Tipos de kayak:
• Recreativo: construidos principalmente de plástico polietileno, lo que asegura su resistencia, por su diseño se consideran insumergibles y el agua que entra drena a través de agujeros. El asiento está ligeramente sobre el nivel del agua y cuentan con un talón en la popa para su estabilidad. Hay modelos para uno y dos palistas y son populares para paseos, la pesca y el buceo. El tipo “sit on top” es una subcategoría en la que las piernas van al aire libre y te vuelves a subir como una tabla. Hay otros inflables.
• De mar: por su forma, son los que mas recuerdan a los kayaks que utilizaban los esquimales. Su proa y popa son ligeramente elevadas y de perfil redondeado para enfrentar las olas. Puede acomodar a uno, dos y hasta tres palistas. Hay modelos de fibra de vidrio y otros de plástico.
• De río: son embarcaciones rápidas y capaces de desenvolverse bajo fuertes corrientes y grandes volúmenes de agua. Son largos, relativamente estrechos y con formas verticales en proa y popa. Se diseñan acumulando cierto volumen extra por encima, especialmente en proa. Dicho rasgo les permite salir a flote rápidamente y evolucionar ágilmente en cascadas o saltos de agua. Como en todos los modelos de aguas bravas, el palista puede encajar sus rodillas en la estructura e intentar el “giro esquimal”, una maniobra que se realiza con el remo y las caderas para hacer girar el kayak cuando el canoista queda boca abajo sumergido.
• De carrera: aquí la estabilidad y comodidad pasan a segundo plano. Tienen peso mínimo y un diseño que permite cortar el agua para ir más rápido.

El equipo
• Casco: voltearse en un kayak es común, y golpearse con rocas también, por lo que es fundamental proteger la cabeza.
• Salvavidas: aumenta la flotabilidad y seguridad, reduce la pérdida de calor dentro y fuera del agua (uno de los principales enemigos de este deporte es la hipotermia) y permite llevar las cosas importantes a mano.
• Traje: puede ser de neoprén o un traje seco, la mejor alternativa para las aguas frías, pues no permite el paso del agua. No es imprescindible para el kayak recreacional.
• Remo: es como la zapatilla para el corredor. Hay de distintos tipos y pesos; de alumnio, carbón y otros de fibra de vidrio. Es importante también la forma en que se posicionan las palas del remo, las cuales deben quedar perpendiculares y no paralelas.
• Faldón: los kayaks más sofisticados utilizan una cubierta de neoprén o nylon que se fija alrededor del borde de la cabina del kayak y la cintura del navegante, impidiendo la entrada de agua. Para utilizarlo es necesario saber realizar “el giro del esquimal”, como se conoce a la vuelta en 360 grados bajo el agua, la cual se aprende en una piscina o en un lago.

5 lugares para navegar
• Río Maipo: es uno de los más populares, entre otras razones, por su cercanía a Santiago. De color café y con mucho sedimento, en su parte posterior tiene una sección buena para principiantes. También tiene secciones clase IV y V, para expertos. Más arriba se encuentra el río Yeso, que es un excelente afluente.
• Parque Nacional Radal Siete Tazas: ubicado en la Región del Maule, las siete caídas de agua (tazas) que deja el río Claro son reconocidas a nivel mundial por los kayakistas. Arriba tiene una sección de 22 saltos, que van desde 1 a 15 metros, para los cuales hay que ser experto. “Más abajo está el famoso caracol rápido, que tiene una curva y luego una cascada impactante, única en Chile”, agrega Raúl Buenaventura.
• Pucón: con numerosos ríos de aguas cristalinas y lagos, se ha transformado en la meca del kayak. Está el calmo río Liucura, lugar perfecto para quienes están aprendiendo, hasta los rápidos del río Trancura. En esta zona hay varias escuelas que dictan cursos para nivel principiante, intermedio y avanzado.
• Río Fuy: ubicado en la comuna de Panguipulli (Región de Los Ríos), sus aguas cristalinas y grandes cascadas atraen a los más expertos. Abajo tiene una sección para aprender.
• Río Futaleufú: en mapudungún, su nombre significa “río grande” y es considerado uno de los mejores del mundo para el kayak profesional. Tiene más de 40 kilómetros de río, con distintas secciones de dificultad.