Vida & estilo

Francisca Imboden recomienda

La actriz acaba de terminar las grabaciones de Tranquilo Papá, de Mega, y, además de seguir incursionando en el teatro y en la televisión, espera el estreno de la película Hecho Bolsa, escrita, dirigida y producida por Felipe Izquierdo.

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Serie
River. Me encanta el género policial, desde que leía a Chandler y Simenon cuando chica. Y también me fascina la mirada británica de las cosas, el humor y ese cinismo implícito que tienen. Esta serie tiene todo eso mezclado con una dosis de locura y melancolía que perturban sin dejar de encantar. Además, River (Stellan Skarsgard) es tan torpe emocionalmente, tan traumado, tan expresivo en lo mínimo, que se vuelve enternecedor. Y la relación con su partner Jackie (Nicola Walker), es fantástica, desesperante, romántica y fatal… Imposible no empatizar y no quedarse pegado. Además, son solo seis capítulos. Las series demasiado largas me parecen una esclavitud.

Viaje
Atacama: Hace 18 años que no iba, y esta vez lo hice con mis hijos para mi cumpleaños, y fue un verdadero regalo. Los salares, formaciones rocosas, el cielo tan puro y con el universo tan cercano. Es un poco como volver al origen, al principio de todo. Lo extremo de su geografía y clima obliga a la introspección. El hecho de que a máxima altura, como en el Salar de Tara, tengas que medir tus movimientos, dosificar tu energía, demuestra nuestra fragilidad. Lo poco “dueños” y lo mucho “partes” que somos de la Tierra.

Película
Interestellar: Mi hijo me decía el otro día, que si tuviera un súper poder, sería el control del tiempo, “porque es lo más poderoso”. Y le encontré la razón. Más aún después de leer varios ensayos de astrónomos, muy en boga últimamente. Por eso, esta es una de las películas que más me han emocionado últimamente (al igual que su banda sonora). Es esperanzador además lo que plantea, respecto a que el Amor sería lo único que puede cruzar el tiempo, y estar en dos partes a la vez, sin necesidad de un recorrido.

Disco
Concierto de Piano Nº3 de Sergei Rachmaninoff. Amo este concierto, principalmente porque era el favorito de mi abuelo Lucho Fernández, que lo escuchaba desde su bergère, turnando miradas entre la costa viñamarina y un cuadro de un barco que atravesaba un mar picado, pintado por Alf Tutt, un inglés experto en marinas, según me contaba. Cuando lo escucho, siento ese mismo espíritu aventurero, inquieto y gozado de mi abuelo marino. Además, en cuanto a música clásica (que es la que más escucho), siempre me han gustado más los compositores del sector oriental de Europa. Se transmite un dramatismo distinto, una melancolía cómica de alguna forma. Como una aceptación de la vida en su fatalidad, que de alguna forma tiene mucho que ver con ser chileno. Bergère y cuadro figuran hoy en mi living, y me encanta repetir así, el rito musical de mi abuelo.

Libro
Trenes rigurosamente vigilados (Bohumil Hrabal). Soy bien lectora, y este libro me lo he leído un par de veces. Me pasa con la música de Europa Oriental: siento el mismo espíritu, el mismo humor negro de quien conoce el dolor y sabe vivir con eso. Además, el tema de la Segunda Guerra Mundial se ha vuelto más contingente, debido al florecimiento de los nacionalismos extremos, los separatismos, la sensación de que alguien decidió que no somos iguales, de que hay mejores y peores. Volver sobre esas grandes derrotas de la humanidad puede alertarnos: siempre la locura de pocos ha llevado a la desgracia de muchos, y nadie ha podido evitarlo.

Hobbie
Senderismo: Caminar no solo es un ejercicio físico, sino que también puede ser una gran terapia. Me encanta caminar temprano en los senderos de las Aguas de Ramón, sentarme en las rocas del estero, contemplar, escuchar la naturaleza y quedar lista para un buen almuerzo. Voy sola o con mi hijo, hermana, amigos. Se logran conversaciones fascinantes, estados meditativos, “paz interior” y además “dignidad corporal”. ¡Que más se puede pedir!

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