Revista Capital

El paisaje del pisco

Por: Macarena Lladser

Por muchos años, Chile y Perú han tenido una constante disputa por la paternidad en la denominación de origen e identidad del pisco. Una reciente investigación hecha por el historiador Pablo Lacoste asegura que el destilado, tal como lo conocemos, tiene sus orígenes en nuestro país. Así lo establece el libro El pisco nació en Chile, una documentación que da cuenta de que el nombre de este aguardiente de uva fue registrado formalmente por primera vez en 1733 en nuestra nación, abriendo otros paradigmas.

El pisco es un fiel representante de una categoría que va en aumento. Un destilado de uva protegido con una denominación de origen exclusiva de las regiones de Atacama y Coquimbo. Las variedades permitidas para su producción pertenecen al grupo de cepas blancas y rosadas aromáticas como la pastilla, torontel, moscatel de Alejandría o Italia, y las menos aromáticas y austeras como Pedro Jiménez y moscatel de Austria.

Su proceso de elaboración consiste en un vino base que se destila en alambiques de cobre y durante este proceso, se define el estilo del alcohol y posteriormente, pasa a un período de reposo en tanques de acero o en fudres de raulí –sujeto al sello de cada productor– para afinarlo en sabor, aromas y que luego definirá su categoría...

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