Vida & estilo

Manuel Ugarte: Derecho Penal plasmado en óleo

“Anatomía de un retrato familiar” está siendo expuesto de manera individual en el Centro Cultural de Las Condes.

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Como era el único hombre de siete hermanos, Manuel Ugarte aprendió desde pequeño a entretenerse solo. Se quedaba noches sin dormir leyendo historietas y novelas de aventuras, o dibujando y pintando con lo que tuviera a mano. En la adolescencia se empezó a interesar en la poesía y en el cine. Ya en tercero medio entró a la academia de pintura de Sergio Stitchkin, donde aprendió el oficio.

Entró a estudiar Leyes en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Al principio no le gustó, se había imaginado otro enfoque de conocimiento, pero se reencantó con la carrera al llegar a los ramos de Derecho Penal. Mientras tanto, le seguían penando el arte y la pintura, por lo que comenzó paralelamente la carrera de Arte en la misma universidad, donde terminó de enamorarse de su pasión de toda la vida: la pintura.

Una vez que terminó derecho se vio enfrentado a la encrucijada laboral. Mientras todos sus compañeros estaban empezando a trabajar en estudios jurídicos o empresas, él quería seguir otro camino. La decisión no fue nada fácil, sabía perfectamente que ganarse la vida en el arte requería sacrificio y abnegación. Por otro lado, sentía que no podía desconocer lo que él era: alguien que había estudiado leyes y arte. Con esta inquietud buscó integrar ambas cosas, los dos mundos en un proyecto artístico que recogiera estructuras, inquietudes y contingencias ajenas a lo estrictamente plástico, para traducirlo a este lenguaje.

Mientras hacía su práctica jurídica en el Centro de Atención de Delitos Violentos empezó a gestar su personal propuesta pictórica. Se interesó en la narrativa del punto de vista de las carpetas judiciales, en que cada persona da una visión personal y distinta sobre un sospechoso, sin que hubiera fotos de sus rostros. Empezó a preguntarse cómo es verdaderamente el rostro de cada persona cuando se acaba la pose, cuando nadie lo mira, cuando cae la máscara, o cuántos rostros tiene una misma persona.

Había nacido “Anatomía de un retrato familiar”, un proyecto que construye diferentes hipótesis o puntos de vista para el rostro de cada uno de los personajes de un grupo familiar (abuelo, madre, padre, hermana mayor, hermano mayor, hermana menor). Con pistas, gestos, signos se propone una historia o una multiplicidad de historias cruzadas por las relaciones de unos personajes con otros.

El proyecto busca alterar las reglas del retrato tradicional y del retrato familiar donde es el retratado quien construye una pose a ser captada. Aquí el pintor-investigador disecciona, analiza, hipotetiza una serie de rostros obsesivamente.

Manuel Ugarte se vale principalmente de los recursos del realismo para resolver su propuesta pictórica. Abundan las gamas del negro, rojo y dorado, presentes a través de la mancha o de la línea gráfica. El resultado del proyecto pictórico es barroco, retorcido y sugerente. Toda la organización de las obras recuerda la estructura de una investigación policial.

Actualmente, el proyecto “Anatomía de un retrato familiar” está siendo expuesto de manera individual en el Centro Cultural de Las Condes. La exposición comenzó en 4 de noviembre y finaliza el 26 de noviembre

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