Revista Capital

Tarapacá celebra el Día Mundial del Turismo con una gran fiesta regional

La primera región tiene para todos los gustos. Desde el turismo de playa y compras, hasta el turismo de intereses especiales donde el desierto y los pueblos que nacen entre quebradas son el atractivo preferido de turistas tanto extranjeros como nacionales. Todas esas razones hacen que celebrar el Día Mundial del Turismo en Tarapacá sea una fiesta donde hay que tirar la casa por la ventana. Y así fue.

La plaza Arturo Prat junto a su famoso reloj fueron testigos de las tres jornadas de premios, degustaciones de comida local, tradiciones y muestras culturales; todo organizado por Sernatur Tarapacá en el marco del programa de Capacitación, Fortalecimiento y Promoción Turística de Tarapacá, financiado por el Gobierno Regional a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional y aprobado por el Consejo Regional.

La gastronomía tarapaqueña, destacada en el escenario internacional, fue reconocida en el marco de esta gran fiesta. Su multiculturalidad y la mixtura de ingredientes en sus preparaciones la hacen distinta, permitiendo a Iquique ser una ciudad donde se puede incluso hacer un tour gastronómico. En esto es importante señalar que la Asociación Gastronómica de Tarapacá, AGATA, ha hecho un gran esfuerzo por mostrar una propuesta atractiva y con identidad.

La oferta turística de Tarapacá va desde turismo de playa y compras hasta turismo vivencial con comunidades aymarás. Es el caso del programa denominado “Conviértete en un Pastor Aymara” que promueve entre los visitantes compartir con familias de las localidades de Chulluncane o Cariquima, donde además se realizan actividades de pastoreo de llamas, visita a bofedales, pernoctación en cabañas típica altiplánicas, y alimentación en base a comidas con ingredientes ancestrales. La propuesta ha sido reconocida a nivel internacional y se puede llevar a cabo junto a un operador turístico local.

Ahora si quienes visiten la zona no se sienten preparados para subir al altiplano en forma directa, se puede realizar una jornada de aclimatamiento en Chusmiza, pequeño poblado de la comuna de Huara que se encuentra a 3.500 metros de altura sobre el nivel del mar, y que además ofrece panoramas que incluyen trekking, termas y visita a sectores patrimoniales. Chusmiza se encuentra en la ruta internacional que une Huara con la limítrofe comuna de Colchane.

Finalmente también es destacable en la región el turismo de descanso y sanación, lo que es permitido gracias a la gran cantidad de aguas y barros termales minerales que existen en la zona precordillerana y altiplánica. Mamiña y Macaya por nombrar algunas, son localidades que cuentan con una amplia oferta hotelera, sumado a los afamados barros chinos que junto a los masajes y los baños termales pueden ser una excelente terapia para quienes quieren sacarse el estrés y vivir unos días de relajación plena. Todo es complementado con medicina ancestral donde las hierbas medicinales de la Botica Quechua de Macaya pueden ser un descubrimiento sorprendente para quienes se atrevan a conocerlas.