Vida & estilo

Nuestro sándwich insignia

Se trata –cómo no– del clásico Barros Luco y lo podemos pedir en cualquier punto de la ciudad y del país. Aún así, toparse con uno realmente bueno no es tan fácil.

Por: Álvaro Peralta Sáinz
Fotos: Verónica Ortíz

barros-luco

La historia dice que nace por la costumbre que tenía el político liberal Ramón Barros Luco de pedir en la Confitería Torres, de la cual era cliente y vecino, un emparedado de carne de vacuno frita con queso fundido encima. Dice también la historia que una vez que Barros Luco asumió como presidente de Chile en 1910, en el local decidieron –a modo de homenaje a su parroquiano– bautizar el mentado sándwich con el nombre de tan ilustre comensal.

Más allá de esta leyenda, con los años la preparación se convirtió en uno de los emblemas de la sanguchería criolla. Y aunque podemos encontrar propuestas similares en otros rincones del mundo, el Barros Luco chileno puede considerarse único; ya sea por el pan y el tipo de carne que se usan, pero –sobre todo– por la manera en que se trabaja el queso en la plancha para que se funda de manera perfecta. No hay fuente de soda en Chile que no lo prepare, pero su calidad suele ser muy dispar entre un lugar y otro. Por lo mismo, fuimos en busca de los mejores de la capital y esto es lo que encontramos.

 

Quick Lunch Alemán

No es tan famosa como otras sangucherías y fuentes de soda de Santiago, pero aún así el Quick Lunch Alemán tienen una clientela fiel que no lo cambia por nada del mundo. Y aunque muchos de sus habituales viven cerca del local, hay otros que atraviesan medio Santiago para instalarse en su barra a saborear algunos de sus muy buenos sándwiches. Como buen lugar clásico, aquí el Barros Luco se prepara de excelente manera: con una frica grande que soporta un gran volumen de carne cortada en churrascos finos, una buena dosis de queso mantecoso derretido en la plancha y los correspondientes jugos que emergen de toda la mezcla. Todo esto, por $5.150. Por lo general, los parroquianos lo suelen pedir acompañado de un schop. Ahora, si justo en ese momento están pasando un buen partido de fútbol por la televisión, el panorama roza la perfección.
Apoquindo 6240, teléfono 22121473, Las Condes.

 

Danés

Hace rato que venimos hablando de esta mezcla de bar, restaurante y fuente de soda que ya cuenta con dos locales en la ciudad (Vitacura y Colón), además de una franquicia en el aeropuerto. Bueno, esto pasa porque en el Danés están haciendo las cosas bien y cuando hablamos de Barros Luco no es la excepción. En cualquiera de sus sucursales uno puede encontrarse con una versión bastante buena. El pan frica robusto pero suave al tacto y paladar (que una panadería fabrica en exclusiva para ellos), y posta rosada angus y queso mantecoso de proveedores exclusivos según pudimos averiguar. Además, en los Danés hacen una pequeña variación agregando un poco de mantequilla con sal a ambas caras interiores del pan, para así realzar el sabor de los ingredientes. De esta forma, nos encontramos con un estilo robusto y de muy buen sabor. ¿Su valor? $5.900. Por lo general, los clientes suelen acompañarlo con alguna cerveza, aunque nos hemos topado con más de algún parroquiano que prefiere comerlo junto a un pisco sour. Cada uno con sus gustos.
www.danes.cl

 

Tip y Tap

Una aclaración inicial. Cuando hablamos del Barros Luco del Tip y Tap, nos estamos refiriendo exclusivamente al que venimos probando desde hace mucho en el local original de esta cadena en calle San Crescente. De sus otras sucursales (son cerca de diez), en materia de sándwiches no podemos decir mucho, porque la verdad es que malazo nos ha ido. Pero centrándonos en el sándwich en cuestión, debemos decir que en este local, el más antiguo de esta cadena fundada por el otrora jugador de Universidad Católica Jaime Vásquez en 1975, lo preparan muy bien. En apariencia se trata de un ejemplar común y corriente, de tamaño y aspecto normal. Sin embargo, destaca su pan, una frica sabrosa y resistente, además de sus ingredientes que van en la medida justa: nos atreveríamos a decir que en cantidades iguales de queso y carne. Esta última muy blanda, lo que ayuda a comerlo con la mano, sin ayuda de servicio; algo que no siempre se puede realizar con este tipo de sándwiches. ¿Precio? $5.400. Más que para reemplazar un almuerzo o una comida, el Barros Luco del Tip y Tap de San Crescente es ideal para pasar a pedirlo a eso de las diez u once de la noche, como para calentar motores antes de alguna aventura nocturna. Un amigo que es fiel al Barros Luco y a ese local siempre va de noche y lo suele acompañar con una –o dos– piscolas. ¿Qué me dicen de ese maridaje?
San Crescente 20, teléfono 22326821, Las Condes.

 

Fuente Alemana

Todos conocemos a la Fuente Alemana por sus famosos lomitos (los mejores de Santiago y tal vez de Chile) y su siempre magnífico Rumano. Sin embargo, si por esas razones de la vida uno trata de no pedir ninguno de los antes mencionados y se la juega por un Barros Luco, la verdad es que la experiencia es grandiosa. ¿Qué tiene el Barros Luco de la Fuente Alemana que lo hace tan especial? Primero, su pan. Una especie de amasado pero con dimensiones de frica, que se fabrica en los mismos locales y que resiste perfecto el buen gramaje de carne y queso que lleva. En este local son reacios a decir qué tipo de carne utilizan y con qué proveedor trabajan, pero podemos garantizar que es siempre delgada, sabrosa y blanda. ¿Y el queso? Aquí no hay secretos, porque siempre optan por un buen chanco. Sin embargo, aclaran que la clave de la receta está en el trabajo que se le da al queso en la plancha, logrando un fundimiento perfecto. En resumen, uno de los mejores Barros Luco de Santiago y por sólo $5.000. Acompañado de una garza, muchísimo mejor.

 

Lomit’s

Otro Barros Luco que anda entre los mejores de la ciudad es sin duda el del Lomit’s. Y no lo decimos por ser habitués de este lugar de Providencia, sino porque de verdad aquí preparan el sándwich de gran manera. Aunque ojo, mucho mejor es pedir un Gran Barros Luco, porque en ese caso se usa una frica más grande que la normal (todas elaboradas en Las Rosas Chicas especialmente para este local) y tiene aproximadamente un veinticinco por ciento más de ingredientes. Es decir, extra carne y extra queso. Todo esto por sólo $5.900. Sobre los ingredientes, se sabe que usan siempre un queso mantecoso proporcionado por un proveedor cuyo nombre protegen celosamente, lo mismo con el de la carne, que es posta rosada. El resto de la preparación reside en el talento de los maestros sangucheros que calientan todo en la plancha y cuando los dos ingredientes están en su punto los juntan, montan el sándwich y hasta lo sirven si el cliente que lo pidió está en la barra. Y justamente en ese sector, con una cerveza o algo más fuerte al lado, es como mejor se disfruta un Barros Luco al que lo de “gran” no le queda chico.
Av. Providencia 1280, teléfono 22331897, Providencia.

 

Juan y Medio

Cuando se vuelve a Santiago tras las vacaciones o algunos días de descanso, si se ha ido hacia el sur la vuelta tiene una parada casi obligada: el restaurante Juan y Medio en Rosario. Aunque en este lugar es posible disfrutar de un buen puñado de platos criollos como cazuelas, plateadas y arrollados; si uno pide un Barros Luco se va a la segura. Esto, porque en Juan y Medio lo prepararan en un estupendo pan amasado que hacen en un horno de barro ahí mismo, más 250 gramos de asiento cortado muy fino y unas buenas lonjas de queso mantecoso. En una sola palabra: contundente. Ideal como para tomar fuerzas y disfrutarlo junto a un té o un café antes de volver al auto y enfilar hacia Santiago manejando la última hora y media de viaje. Pero atención, este mismo Barros Luco también se puede disfrutar en los locales santiaguinos de Juan y Medio que están en Plaza Brasil, José Manuel Infante y Vitacura. En todos valen lo mismo ($5.900) y tienen el mismo gramaje. La única diferencia es que el pan de los locales santiaguinos no es tan bueno como el de la casa central en Rosario. La razón: acá utilizan hornos a gas. Aún así, siguen siendo excelentes. Como para tenerlos en cuenta.
www.juanymedio.cl

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Otras combinaciones

En cualquier lugar donde se ofrece Barros Luco es posible pedirlo también con el agregado de palta, que en algunos lados también llaman “Brasileño”. A primera vista, la combinación del queso fundido con la palta no se aprecia muy apetitosa, pero al momento de probarla la cosa cambia, porque queda muy bien. Otra variante es la que se ofrece en el Bar Liguria, donde es posible pedir el Barros Cabra. Es decir, un sándwich que lleva carne más queso de cabra derretido. Pero ojo, nos contaron que utilizan un queso de cabra que tiene un diez por ciento de leche de vaca. Porque, de otra manera, el queso no fundiría bien. Vale la pena probarlo.

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