La cadena se hizo famosa en los 80 por ofrecer 24 horas de música sin parar. De eso ya queda poco y nada. Ahora, realities y documentales ocupan una parrilla que, dentro de todo, igual es más digna de lo que uno supondría. Por Federico Willoughby Olivos
Blue Mountain State

Durante años, diversas películas y series (como la estupenda Friday night lights) se han encargado de llevar el fútbol americano por un camino en el que se ensalza el deporte y los jugadores son siempre personas rectas, justas y capaces de convertir un simple partido en una lucha de proporciones épicas. Pero aquí no. Blue mountain state exagera la balanza para el otro lado y relata la historia de un grupo de jugadores de fútbol americano de una universidad secundona que sí, juegan, pero también toman, salen y se dedican a gastar sus años de juventud con una moral más cercana a una estrella de rock que a la de deportistas santurrones. Capítulos cortos, de no más de 20 minutos, en los que cohabitan personajes extremadamente caricaturescos, como el deportista perfecto que finge ser malo (para así no jugar, y no correr el riesgo de lesionarse ni dejar de pasarla bien); la novia de la estrella del equipo, que está mucho más preocupada del futuro económico que de su relación, o el tipo nerd al que no le da para jugar pero sí para ser la mascota del equipo.
Jersey Shore
Uno de los primeros éxitos del nuevo MTV, orientado a un público que quería menos música pero más reality, fue Laguna beach, un programa en el que un grupo de camarógrafos seguía las aventuras de varios amigos que vivían en The Orange County (uno de los buenos barrios de Los Angeles). El programa, que era bastante adictivo, los mostraba con problemas de este tipo: a qué lugar del mundo viajar para celebrar sus cumpleaños o cómo cambiar el enorme auto que sus padres le habían regalado a uno de ellos y que no era del color que quería. En defi nitiva, un grupo de mimados millonarios que terminaron convirtiéndose en ídolos para toda una generación. Después de 3 temporadas, Laguna beach se canceló pero MTV tenía preparada una sorpresa: Jersey shore. El concepto es el mismo: cámaras que siguen a jóvenes adolescentes en la playa, pero, claro, la diferencia es que ahora no son millonarios sino que descendientes de italianos en Nueva Jersey. Divertidos, algo desenfadados. Y también, una velada crítica a la juventud gringa. Aquí todos lo pasan muy bien, pero ni hablar de éxito o proyección laboral.
Teen Mom
Por lejos, unos de los programas más interesantes de MTV. Se trata de una serie de documentales de chicas de 16 años que son madres solteras. Tratan de vivir con sus parejas, ir al colegio, pero se enfrentan a realidades que ya no son las mismas de antes. Contrariamente a lo que uno podría pensar, este programa se aleja de la fi esta y entra de una manera franca en el drama que significa ser adolescente y tener hijos.
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Los echamos de menos
Está claro que las 24 horas de video ininterrumpidos no volverán nunca más, pero uno podría al menos esperar que MTV trajera de regreso un par de series que resumían el espíritu ecléctico de las décadas anteriores. |
Beavis & Butthead: políticamente incorrectos e incluso, a veces, cualquier cosa menos que divertidos, este par de tipejos tienen el mérito de que gracias a ellos más tarde pudieron existir Los Simpsons y Family guy. Eran básicamente un par de adolescentes con dos neuronas (una por cada uno) que no sabían qué hacer de la vida y estaban constantemente viendo… MTV. Casi una epifanía de lo que se convertiría el público de la propia estación de TV.
MTV noticias: en los noventa, y antes que aparecieran los MP3, la música movía mucha, pero mucha plata. Los músicos de nuestra región grababan en Londres o París los arreglos para sus discos y en general sus vidas eran dignas de documentales. Y fue entonces cuando MTV Latinoamérica abrió su propia sucursal de noticias. A semejanza de MTV News, el programa que no duraba más de 30 minutos, se encargaba -con una seriedad propia de CNN- de encarar el mundo de la música. Bien hecho. Fue un lindo refl ejo de los noventa y claramente se extraña. |