Bienvenido, te encuentras en Inicio arrow Blog

Herramientas

Temas más tratados

Ultimos Comentarios

Ultimos Post

Ver post anteriores

Ranking de Autores

Por Fernando Chomali
Fecundación in vitro

02 Sep 09


¿Queremos que, fruto de acciones previsibles y evitables, nazcan niños sin filiación cierta? Una pregunta de fondo que marca el rumbo de un país y que está ausente.

Los medios nos han mostrado situaciones fruto de la fecundación artificial que debiesen hacernos pensar la sociedad que queremos y el valor que atribuimos a la vida y a la técnica. Pienso en la mujer de más de 60 años que tuvo mellizos y murió dejándolos huérfanos. Se me vienen a la mente la que tuvo octillizos y el cantante que arrendó un útero para ser padre. En una situación similar se hallan, según la prensa, los hijos de Michael Jackson.

Al margen de estos casos aberrantes, y que espero sean aislados, es cierto que las técnicas que permiten obviar la relación conyugal para procrear han suscitado esperanza en matrimonios que, por diversas causas, no pueden tener un hijo de modo natural.

Este hecho ha sido potenciado por los medios, que suelen mostrar a una madre sonriente con su hijo como resultado de estas técnicas. Pero cuestiona el silencio frente a las más que no lograron tal objetivo. Además, llama la atención que estas técnicas que tratan con seres humanos sean motivo de frías estadísticas. No sin razón la Congregación para la Doctrina de la Fe acaba de entregar el documento Dignitas Personae sobre la materia, en que la analiza desde el punto de vista científico, antropológico y ético; y Benedicto XVI, en su última encíclica, nos recuerda que la bioética es el campo prioritario y crucial en la lucha cultural entre el absolutismo de la técnica y la responsabilidad moral. ¿Es lícito realizar estas técnicas? ¿Cuáles son los dilemas éticos más importantes que presentan? ¿Acaso el hombre está llamado a hacer todo lo que la técnica permite? A esas preguntas intentaré responder exponiendo los dilemas éticos más serios que plantean.

1. La pérdida de vida humanas. Estas técnicas son muy ineficientes, además de costosas, ya que se fecundan más óvulos que los requeridos y se transfieren al útero normalmente entre 3 y 4 embriones, con la esperanza de que uno anide. Si anidan todos, surgen graves problemas para la madre y los hijos. Si no anidan todos, es porque han muerto. Muchos embriones se congelan y los cientos de miles de ellos dan testimonio de este doloroso hecho, así como la gran cantidad de mujeres que se han sometido a estas técnicas y no han visto cumplido su deseo, o han visto cumplido su deseo pero han dejado a “sus hijos” en congeladores. Estos embriones, que son seres humanos, que son únicos e irrepetibles; en síntesis, uno de nosotros, están sometidos a la más impresionante de las esclavitudes, y su suerte no depende de su dignidad, sino de lo estipulado por la ley, que siempre termina por desecharlos. Algunos dicen que estas pérdidas también acontecen en la naturaleza. Una cosa es que acontezca en la naturaleza y otra distinta es que se realicen prácticas sabiendo que ello va a ocurrir.

2. La disociación de la filiación genética y la social. La aplicación de técnicas en que se emplean gametos de terceros y, más aún cuando se utiliza un útero arrendado, constituye una práctica habitual. Dan testimonio de ello los abundantes bancos de espermatozoides y embriones que se venden por catálogos. Con estas prácticas se priva al niño del derecho a una filiación cierta, de conocer a sus padres, además de que se conculca el derecho a ser gestado en el contexto del amor conyugal. Creo que estos hechos no son sino nuevas formas de eugenesia. Ya no se trata de tener un hijo, sino de que debe ser sano y, por si eso no bastara, que tenga determinadas características.

3. Se menoscaba también la institución del matrimonio, por cuanto estas técnicas pueden ser aplicadas a quien lo desee. Muchas legislaciones contemplan la posibilidad de que accedan a ellas mujeres solteras, lo que contraviene el derecho del hijo a ser gestado en el matrimonio. Los niños que nacen fuera del matrimonio deben ser respetados y queridos, poseen gran dignidad. Pero otra cosa es usar tecnología para procurarlos deliberadamente. Tener un hijo no es un derecho de las personas, y menos sabiendo que no tendrá padre.

4. Detrás de estas técnicas hay una visión reductiva del ser humano, se cosifica al punto de obviar su vinculación ontológica con el Creador, su carácter creatural y su condición de donado. Hay una visión reductiva de lo que implica un hijo que está llamado a surgir del don del amor corporal y espiritual de los esposos y no como producto de una técnica. El ser humano no puede ser considerado un derecho, puesto que es un don. Tenemos derechos sobre las cosas, pero no sobre las personas. Este tema es de hondo contenido humano y obliga a fijar la atención más en el hijo que en el legítimo anhelo de engendrar.

Lamentablemente, las legislaciones en muchas partes no han considerado este punto. Ello ha generado una serie de conflictos sociales, debido a los cada vez más frecuentes requerimientos de los niños nacidos de estas técnicas por conocer a los donantes de gametos, para llegar a sus padres biológicos.

Muchos plantean que con estas aprensiones la Iglesia lo que hace es demostrar su aversión a la ciencia. La verdad es que estas prácticas van más allá de lo que el hombre en cuanto creatura puede realizar. Estas técnicas sobrepasan lo que es una legítima y auténtica terapia, dado que son seres humanos en etapa inicial los que están en juego. Muy bien lo dice Benedicto XVI cuando plantea que la bioética es un ámbito delicado y decisivo, en que se plantea con toda su dramaticidad la cuestión fundamental: si el hombre es producto de sí o depende de Dios. Dado que estamos en tiempo de elecciones, es importante que quienes quieren conducir el país, como legisladores o ejecutivos, digan lo que piensa al respecto.

¿Queremos en Chile embriones congelados o desechados? ¿Queremos que, fruto de acciones previsibles y evitables, nazcan niños sin filiación cierta? Estas son preguntas de fondo que marcan el rumbo de un país y que están ausentes.

Comenta este artículo

Nombre
:
Email
:
URL
: (Opcional)
Código Verificación :
Capital.cl

Comentarios

Sin comentarios

IAB ChileCertifica.com