Laura :
URL:
http://www.scrabblecheat.org
Publicado Viernes 28 de Mayo, 2010 - 09:26 hrs
Reformas son verdaderamente necesario para salir de la crisis.
|
|
Bienvenido, te encuentras en Inicio Blog |
Califica este artículo
20 Feb 09
El país necesita medidas valientes de las autoridades y generosidad de parte de los gremios de trabajadores, que deben dejar de velar sólo por el bienestar de quienes tienen empleo y están dentro del sistema.
Al año 2008 fue difícil para las empresas, a nivel global, en especial en Estados Unidos y Europa, pero lo fue aún más para los trabajadores. De acuerdo con expertos del mercado laboral, el 2009 va a ser aún peor. En el 2008, más de 200 millones de personas terminaron desempleadas en el mundo. Al final del 2009, estiman que esta cifra aumentará dramáticamente, sumando millones y millones de personas a esta dolorosa estadística. Sólo en Estados Unidos, la tasa de desempleo se elevó en enero a 7,6 por ciento, convirtiendo el pasado mes en el segundo peor de la historia de ese país. En total, la economía estadounidense perdió, en ese plazo, 598 mil empleos, con lo cual la tasa de desempleo registró el peor aumento mensual desde 1974. Más de 2,5 millones de puestos de trabajo fueron eliminados en los últimos cinco meses y más de 3,6 millones desde el inicio de la recesión económica, en diciembre de 2007.
“Ello equivale a 3,6 millones de estadounidenses que se despiertan todos los días pensando en cómo pagarán sus cuentas, cómo se quedarán en sus casas y cómo mantendrán a sus hijos”, señaló el presidente Barack Obama hace algunos días.
Para enfrentar esta realidad, los gobiernos y las autoridades económicas han empezado a implementar planes de estímulo fiscal y políticas monetarias que permitan facilitar los flujos de financiamiento. Además, algunas empresas están tomando medidas para tratar de despedir el menor número posible de personas. En algunos casos se redujeron los sueldos de los ejecutivos y de los trabajadores.
En otros, como en el caso de las industrias alimentarias y automotrices de Brasil, ahogadas frente a la caída del consumo y de las exportaciones, se dieron vacaciones forzadas a miles de trabajadores. En Chile, en diciembre pasado, la tasa de desempleo en el Gran Santiago llegó hasta el 9,7%, lo que equivale a 274.600 personas desocupadas según la última Encuesta de Ocupación y Desocupación en el Gran Santiago realizada por la facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.
Aterricemos estas cifras y abramos los ojos. Sólo en Santiago, hay miles de personas más buscando ser contratadas como obreros en una construcción, como vendedores de tiendas, como secretarios de empresas, periodistas en medios o ejecutivos de altos cargos. Miles de personas más sintiendo la frustración del desempleo y la angustia de no hallar algo nuevo que les permita obtener sustento para ellas y sus familias.
Cifras y casos que sólo ratifican el deterioro en el mercado laboral debido a la crisis económica que afecta al planeta. Es imposible que en Chile cambiemos esta tendencia negativa que aflige al mundo; pero, ¿qué podemos hacer para que el impacto de la crisis sea el menor posible en el empleo?
Además de un plan de estímulo fiscal que vaya dirigido a que el Estado invierta en planes de empleo de emergencia, subsidios para el empleo juvenil e inversión en infraestructura, entre otros, quisiera sugerir algunas medidas adicionales.
Lo primero sería dar mayor flexibilidad a los horarios laborales. Es decir, permitir el trabajo por hora sin necesidad de contratos rígidos. Hay muchas personas, en especial mujeres, que bajo una modalidad de horas podrían generar un ingreso adicional para sus hogares.
Una segunda medida tiene que ver con la flexibilización de las negociaciones entre empresas y sindicatos. Si se flexibiliza nuestro código laboral, se permitirá que se pueda acordar entre las partes menores horas trabajadas y menores salarios, pero también menos despidos.
Tercero, reducir la indemnización por años de servicios. Esto, si es ejecutado de común acuerdo con los trabajadores, puede ser reemplazado por mayor cobertura en el seguro de desempleo y haría menos costoso contratar nuevos trabajadores.
Por último, generar incentivos tributarios o subsidios para la inversión en industrias intensivas en capital como la construcción, la agricultura, el retail, etc. Mientras más inversión haya, más empleo se generará.
Probablemente estas propuestas no sean populares ni cuenten con el apoyo de los gremios de trabajadores mientras ellos sigan velando (de manera paternalista) solamente por los intereses de quienes hoy están dentro del sistema y no se abran a brindar mejores oportunidades a sus propios afiliados (que pueden perder sus empleos) y a los cientos de miles que ya se encuentran sin ocupación
5 Comentarios
Laura :
URL:
http://www.scrabblecheat.org
Publicado Viernes 28 de Mayo, 2010 - 09:26 hrs
Reformas son verdaderamente necesario para salir de la crisis.
enrique pumarino ross :
Publicado Lunes 4 de Mayo, 2009 - 21:36 hrs
En muchos puntos estoy de acuerdo con usted, pero de acuerdo a mi punto de vista es el Gobierno el que ha intervenido desfavorablente con las leyes laborales, imponiendo a las empresas una mayor carga, éste deberia dejar operar al mercado, otro punto importante desde mi punto de vita es la carga tributaria que enfrentan las empresas y las personas, por lo que propongo que el Estado baje los impuestos que afectan directamente a las personas como el que grava el consumo (IVA) y el impuesto a la renta, con esta pequeña ayuda se podría incentivar el consumo y por ende aumenta la demanda, generando un poco de estabilidad en la economía, creo que el estado ha ganado lo suficiente en los últimos años como para prescindir de algunos ingresos.
ralvarez@cemso.cl :
Publicado Jueves 26 de Marzo, 2009 - 14:18 hrs
Es hora de refelexionar a momento de tomar decisiones,sobre todo en un momento de crisis en el cual los nubarrones nos hacen temer catástrofes empresariales, avivadas por los eternos profetas del desatre.
Una de las decisiones que debemos revisar es aquella que tiene que ver con ajustar los gastos.
Y dentro de ellas reducir personal, que es una de las tentaciones mayores, sobre todo en los gerentes inmediatistas que no son capaces de ver ni valorizar estratégicamente los activos intangibles de la organización y prescindir así de fortalezas de gran importancia a la hora de remontar el rumbo después de superado el período de crisis
¿Cuàntas veces hemos tomado malas decisiones a lo largo de nuestro desempeño laboral y no hemos analizado què factores influyeron en que estas decisiones tuviesen malas consecuencias?
Citando a P. C. Nutt creo importante mencionar que hay un denominador comùn en las malas decisiones.
La pèrdida atribuida a la mala decisión y la ceguera del decisor.
Hay tambièn un cierto consenso a nivel gerencial en que la mayoría de las malas decisiones se pueden atribuir a tres factores:
1.- El empleo de métodos de toma de decisiones propensos al fracaso.
2.- El compromiso prematuro (sin prever las consecuencias).
3.- El gasto de tiempo y lucas en las cosas equivocadas.
A partir de cualquiera de ellos, comienza una cadena de eventos y errores que lleva directo al fracaso.
Las malas prácticas se perpetúan, ya que los decisores generalmente no analizan sistemáticamente los efectos de sus decisiones.
Con frecuencia, por miedo a lo desconocido, juzgan y toman decisiones muy rápido, aceptando la primera idea que les viene a la mente y que les ofrezca un alivio. Luego pasan meses y a veces años tratando de hacer que funcione. Estos atajos llevan a retrasos y modificaciones.
A menudo, los decisores emplean gran cantidad de tiempo y dinero en evaluaciones defensivas, que apoyen sus ideas. Estas evaluaciones levantan sospechas, lo que lleva a nuevas evaluaciones.
El resultado es que se malgastan los recursos que se deberían invertir en investigar los reclamos, establecer objetivos, buscar ideas, medir los riesgos y beneficios, y manejar las fuerzas tanto políticas como sociales que puedan descarrilar una decisión.
Los errores conducen a trampas, y las trampas llevan a debacles o fiascos, decisiones erróneamente tomadas que producen grandes pérdidas que se hacen públicas.
Los decisores tienden a tomar en cuenta el punto de vista de aquellos que tienen más importancia y poder de decisión, ignorando a los demás. Asumen que todos entienden y apoyan las decisiones que tomen.
Al no reconocer las opiniones de los escépticos y de otros personajes que tienen mucho que perder, queda el espacio abierto para que estos pongan sus objeciones y señalen los errores. El que toma la decisión se ve
entonces forzado a resolver estos obstáculos si quiere tener éxito.
Para no caer en esta trampa, es necesario descubrir todos los puntos de vista, ampliando la visión de lo que necesita ser corregido.
También es importante mostrarle a todos los involucrados que se les ha tomado en cuenta. La toma de decisión ganará legitimidad y apoyo, en la medida que todos entiendan la motivación subyacente.
Muchos gerentes utilizan comunicados y/o persuasión para imponer sus ideas. A nadie le gusta ser forzado, y mucho menos les interesa sentar el precedente de ceder ante la presión.
Utilizar la fuerza no logra cambiar la forma de pensar de las personas , lo máximo a que pueden aspirar es que sean indiferentes y no pongan objeciones.
Si los involucrados no son indiferentes ante la decisión, y se ignoran sus intereses y compromisos, sus preocupaciones aumentan.
En consecuencia, los comunicados y las persuasiones no tienen éxito, por no considerar las fuerzas políticas y sociales implicadas.
Si se plantean objetivos equivocados, se asumen pero no se acuerdan, o no se conocen de un todo, se va directo a una debacle.
La falta de claridad puede llevar a la trampa de limitar la búsqueda de soluciones
Lograr una respuesta elimina la ambigüedad, pero inmediatamente detiene a los demás en su búsqueda de ideas adicionales e innovadoras.
Una vez seleccionada una solución rápida, los gerentes se ponen a la defensiva y comienzan las evaluaciones para justificar su mala decisión. Todo el esfuerzo va hacia estas evaluaciones, dejando de lado las demás actividades del proceso de toma de decisión.
Aun cuando no caigan en soluciones rápidas, pueden ser víctimas de la tentación de “las mejores prácticas”, esto es , adoptar las prácticas de organizaciones respetadas, como forma de reducir el tiempo y el costo de tomar sus propias decisiones. Cuando descubren que las estrategias, procesos y procedimientos de otras empresas son incompatibles, vienen los ajustes que terminan por costar más de lo ahorrado. Por otro lado, aplicar las recetas de los otros elimina la principal ventajas de la innovación: ser el pionero.
Toda decisión difícil tiene tambièn algún dilema ético.
Cuando una decisión no es éticamente correcta, se corre el riesgo que personas internas a la organización la divulguen.
Aun cuando no se desaten grandes reacciones, las decisiones que implican cuestionamientos éticos pueden sembrar las semillas de la desconfianza.
Los asuntos éticos deben ser confrontados directamente. Los gerentes inteligentes agradecen a los empleados que los plantean temprano en el proceso de toma de decisiones – entienden que reflexionar a tiempo puede proteger a la empresa.
Ante una mala decisión, la persona se enfrenta a un dilema: si acepta la responsabilidad, debe enfrentarse a las repercusiones en forma inmediata. Alternativamente, puede ocultarla, lo cual simplemente retrasa las consecuencias. Generalmente, los gerentes optan por la segunda, creando mayores problemas y dejando desaparecer la información necesaria para aprender del error.
El aprendizaje se frustra cuando no hay tolerancia para los errores o por las malas decisiones Se requiere de una cultura ganar-ganar, que permita explorar las decisiones en forma abierta, sin miedo a las repercusiones.
Como reflexión final :
¿Cuànto podría costarle a mi empresa una mala decisión que tome?
Rubén Alvarez Lama
Director General
CEMSO Consultores
ralvarez@cemso.cl
www.cemso.cl
villanuevaconsul@gmail.com :
Publicado Domingo 15 de Marzo, 2009 - 17:30 hrs
Sr. Director
En relación a diferentes crónicas y opiniones de expertos y legos que piden aumentar los gastos para empleo a cualquier costo y aplauden baja de interés. Es bueno señalar, para deslindar responsabilidades, que no todos los profesionales de negocios, economía y management con fundamentadas razones concluimos que sea de beneficio seguir bajando la TPM y aumentar los gastos en forma irreflexiva.
Gastar ahorros es fácil y no requiere un gran talento. Invertir en nuevos desarrollos de futuro en plena crisis es más complejo y no tan obvio.
La crisis subprime nació a causa de hacer el dinero barato y grandes estafas sociales de inescrupulosos, con el correspondiente desaliento del ahorro de las personas y de las empresas. Japón lleva décadas con tasas de interés casi nula, está con recesión y con la mayor crisis de endeudamiento externo del mundo. Otros países han bajado las tasas casi a cero y no ha pasado lo esperado.
En Chile se tiene una TPM que ya ha sido negativa en 17 de los últimos 18 meses, lo que es un largo plazo y aún en esas condiciones no se ha producido el ansiado crecimiento del producto, por el contrario el Imacec muestra en Enero una caída inédita en los últimos 10 años.
Para que la economía inicie su crecimiento es necesario que se recupere la confianza en los mercados mundiales y eso está muy lejos de verse en el horizonte. Una nueva baja de la TPM probablemente asegure que en los meses que vienen se vendan más créditos, pero no será la base para la vuelta, dentro del año, del crecimiento de la
inversión y el consumo.
Importante es prepararse y disponer de recursos para las nuevas inversiones en innovación y desarrollo que nos permitan tomar las oportunidades y enfrentar el crecimiento y amenazas de la post crisis.
Lo que viene, dejará obsoletos miles de productos, negocios y las mas queridas estrategias que nos dieron el éxito del pasado. ¿Se olvidan los economistas de la vieja lección: ahorro igual inversión? Hay que poner atención al ahorro necesario para nuevas inversiones y proyectos de valor en los nuevos escenarios por venir. ¡No solo de gasto vive el hombre y … los mercados! La medicina homeopática recomienda dar la misma sustancia causante del mal al paciente -en este caso mas endeudamiento- pero en forma ultra diluida para curar un mal. En caso contrario, ¡cuidado!, la medicina
puede terminar matando al paciente.
Omar Villanueva Olmedo
Director
OLIBAR Advance Strategic Consulting.
-desde 1972 en Chile-
- thinks tank en economía, management, business & development-
Ana Luisa RUZ :
Publicado Viernes 27 de Febrero, 2009 - 01:09 hrs
En Chile siempre vemos lo que le pasa a paises como Estados Unidos con su economia y la regla deberia a mi entender ver nuestra propia economia ya que la mayoria de nuestros recursos por esas casualidades estan en manos de empresas trasnacionales, tonto el cobre,gas,agua servicios,ya nada se podria aser por que nuestro futuro y de nuestros hijos depende no de los chilenos sino de empresarios de otros paises que ya vienen de malos manejos de sus economias que podran los trabajadores con esos empresarios ellos son dueños y señores son capases de mantener a los trabajadores que se preocupan de ellos y familia en listas negras con tal de no contratar su mano de obra hoy en dia en el siglo 21 todavia se ven esas practicas de los años50 es un verdadero retroceso de los paises que en estos momentos tienen esas economias dañadas la razon aun no me la esplico que piensan volver al pasado con ese tipo de situaciones entonses que se puede hacer con el desempleo lo mas tratar de servir y acatar`por que sino te echan de esas trabajos donde dependen familias los hombres ya no pueden alegar por que sus propios compañeros se encargan de venderlos como judas eso es apropiado juzgelo usted mismo cuantas persanas estan cesante por esta razon en mi comuna por lo menos 70 y los otros son de otras comunas de la region que se puede hacer cotra eso son alrededor de 200 personas que por un paro los pusieron en esa famosa lista negra y de ahi no han coseguido un trabajo decente con quien se pelea en ese momento con un empresario deconforme o con empresario furioso porque los trabajadores no hicieron los que les ordeno y cual fue la orden firmar cartas de renuncia y los que no ya saben la suerte que llevan ellos y sus familias.