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Artículo correspondiente al número 244 (26 de diciembre de 2008 al 22 de enero de 2009)
Esta vez Menú viene distinta. Reseñamos dos restaurantes, y nos encantamos con el último libro de cocina para niños (ideal para estas vacaciones en familia). Por Paola Doberti.
Francés de culto. La Ciboulette debe ser el restaurant de mejor “reputación” gastronómica de Viña. Iría más allá y diría que es un lugar de culto. Este bistró atendido por sus dueños–madre e hijo– y apenas un garzón –que llega además tarde– es pequeño, anticuado, con poca luz, en fin… Entrar a La Ciboulette es como retroceder 30 años. La presencia de Jean- Ives es imponente y debe de preparar uno de los mejores piscos que haya probado últimamente. Del salón principal (tiene dos mini ambientes, además de la cocina, claro), se ve a madame Marie-Hélène en la cocina haciendo lo suyo con los caracoles, las liebres, los magret y demases delicias que propone esta carta europea y clásica con ingredientes de primera. La carta varía según la estacionalidad de los productos. Esa noche los puntos altos fueron la quiche de espinaca con queso roquefort –formidable en su sabor y textura–, muy buen paté de foie de canard y prosciutto, la liebre a la mostaza, el blanquillo con salsa de erizos, el fondant de chocolate y la tarte tatin. Más que suficiente. Definitivamente una experiencia necesaria. Conviene reservar al 32–2690084. 1 Norte 191–A.
Cilantro universal. La galería de Patricia Ready es espectacular y su café restaurant Cilantro no podía ser menos. Los manteles, las servilletas, la loza, los vasos son de un gusto exquisito. Las mesas rodean la construcción moderna y extendida de la espléndida galería ubicada en Espoz hacia Bicentenario. La oferta del Cilantro pretende básicamente satisfacer las necesidades de un café a cualquier hora del día y de un almuerzo definitivamente pensado para mujeres, por la ligereza de las preparaciones: ensaladas orgánicas, sopas y quiches, sandwiches y algún otro plato un poco más contundente. Las ensaladas son imponentes en su puesta en escena, distintas y frescas (demasiado quizás, para mi gusto le falta un poco más de “sabor” a los aliños). Probamos la de alcachofas y cítricos, rica; está la de espinaca, peras, roquefort y tocino, o de salmón, palmitos y palta. Muy buen brownie con helado artesanal de postre. Definitivamente hay mundo en este café. (Cilantro, Espoz 3125).
Los niños a la cocina. El libro de Pilar Hurtado no le teme al fuego ni a los cuchillos y esa es sin duda la manera de entrar a la cocina. Luego viene la pasión: “Cocinar es genial” parte diciendo esta periodista, amante de la lectura, de la comida, cocinera, golosa y madre de tres deliciosos niños. “Este es un libro de recetas fáciles y entretenidas para que las preparen los chicos solos o con la ayuda de alguna persona mayor”. Por mi parte se lo regalaré a mi sobrino Francisco y de paso aprovecharé de perderle el miedo a esos procesos previos de esta gran fuente de placer. Las recetas, a cargo de Pilar Larraín –mamá de la Pilar–, incluyen preparaciones para el desayuno, picoteo familiar, almuerzo, comida o asado, hora del té y cumpleaños, sugerencias para pijama parties, pic–nics y ¡delicias para regalar! Uqbar Editores, precio aproximado, 10 mil pesos.