Califica este artículo
Otros artículos de la sección:
Artículo correspondiente al número 234 (8 al 21 de agosto de 2008)
Harina, huevos, sal, agua y la máquina para hacer pasta. Fácil, terapéutico (como tejer), y, por supuesto, un gesto de amor. Yo lo intenté y me cambió la percepción, no porque no haya probado mejor pasta en mi vida (es parte de mi herencia la tallarinata dominical), sino porque ¡es posible! Partan con pocos comensales eso sí, porque fácil será pero toma su tiempo y su espacio. Las máquinas las venden en todas las tiendas por departamento, y en Verónica Blackburn y Cherry las hay de mejor calidad y a muy buen precio.