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Ladrillo a ladrillo

Artículo correspondiente al número 217 (16 al 29 de nov 2007)

Nuevo chef estrena Brick, el restaurante del hotel Radisson. A pesar de algunos puntos altos, hace falta un poco de tiempo para que se seque el cemento. Por Pilar Hurtado.

 

Aunque venía de Le Citron en Concepción, la mano del chef francés Franck Dieudonné se hizo conocida en el Opera Catedral. Su nueva casa es el restaurante Brick del hotel Radisson, un lugar muy agradable al que había que volver.

 

Es un espacio amplio y luminoso, con la calidez que brindan los ladrillos que le dan nombre. Las mesas son amplias y las sillas, cómodas, como pensadas para las muchas reuniones de trabajo que allí se realizan gracias a su estratégica ubicación al lado de grandes edificios de oficinas.

 

Para probar la mano de una carta con especialidades orientadas hacia la cocina francesa más clásica pero con toques del chef, elegimos un foie gras casero ($10.400). Era una terrina que no me gustó tanto porque me pareció un poco pasada a alcohol; venía con una salsa de zarzaparrilla que tampoco aportaba mucho. El risotto de espárragos ($6.600) estaba muy sabroso pero no tan al dente como le hubiera gustado a un ortodoxo en el tema (para mí estaba bien).

 

De fondos, la carta ofrece confit de pato, panzotti con cola de buey y cordero sobre croqueta de quínoa, todo bien llamativo. Pero quise elegir entre los pescados un craka craka con strudel de espinacas y piñones europeos ($7.200), donde el pescado me hubiera gustado un poco más crudo, pero el strudel con piñones estaba de morir de lo bueno.

 

Los postres fueron el punto alto de la jornada: unos profiteroles de masa perfecta con helado de vainilla verdadera y salsa de chocolate deliciosa ($3.600), y una mundial tartaleta de ruibarbo.

 

Terminamos con buen café. A lo agradable del lugar se suma una atención cuidada y de buen ritmo, no digamos flash. Talvez no tuve buena suerte, pero a los platos salados, a mi juicio, les falta un poco. Los postres, irrefutables.

 

 

Brick del hotel Radisson, Vitacura 2610, Las Condes.


Teléfono: 203 6000.

 

 

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