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Artículo correspondiente al número 232 (11 al 24 de julio de 2008)
El restaurante del hotel Casa Higueras en Valparaíso tiene una terraza espléndida, una propuesta gastronómica consistente, una atención impecable y, además, no es caro. No es broma. Por Paola Doberti.
No fue una sorpresa porque habíamos oído hablar bastante de las bondades del Casa Higueras. Pero eso no significa que no haya sido una de las experiencias más gratas de los últimos tiempos Y eso que sólo comimos en el restaurante de este hotel boutique en Valparaíso, el más “sofisticado”, por ponerle un título.
Sábado en la noche, invierno pero no frío. Vista despejada y amplia del puerto desde la terraza al final del callejón Higueras, en el Cerro Alegre. Incluso hay gente comiendo en este espacio al que, quizá porque sea invierno, le falta una gota de calidez en su ambientación.
Adentro, el Montealegre es estrecho y entretenido. Tiene tres ambientes. El primero, un privado, donde comimos, que semeja una pecera (no en la línea del Ocean Pacific, claro), aquí el tema son las sutilezas y las sensaciones. El comedor principal no debe de tener más de 35 metros cuadrados, y unas pequeñas mesas pegadas al muro cubren el pasillo que lleva a una salita de estar, de lectura, con una sublime vista del puerto.
La carta del Montealegre es entretenida, fresca, “local”. A cargo de la cocina está Oscar Tapia (ex Viña Indómita) y su apuesta es clara: cocina contemporánea con especial hincapié en productos del mar, y preparaciones tradicionales con un perfil más elevado.
Probamos un rico ceviche de roca mixto, con buenos cortes de pescados blancos, camarones y ostiones, mezcla de hojas verdes y maíz tostado. Un rico ceviche, muy buen presentado. También, la crema de osobuco al merlot, preparada con osobuco de res y vino, y acompañada de tostadas de baguette con médula y queso gruyere. Una rareza en una carta de este tipo, delicioso plato por el cual tengo que volver. De fondo, la trilogía de roca, pescados del día dice la carta, blanquillo, rollizo y bilagay nos dijeron, en mantequilla de limón con espuma de champagne. Muy sutiles los sabores y las texturas que acompañan a estos pescados blancos de buena consistencia. Bueno. El medallón de ciervo al grill, reducción de merlot, galletas de polenta al tomate y vegetales resultó buenísimo. La carne blanda y sabrosa, y la polenta, quizás la más rica que he probado. Otros platos: ñoquis de salmón, risoteo mediterráneo, filetes de congrio fritos, cordero figo, filete bearnesa.
Es buena la cocina del Montealgre. No podría no serlo en un lugar de esta categoría. El servicio, “silencioso” y atento. La ambientación exquisita. El “clima”, demasiado agradable. Ojalá se mantenga así, exclusivo, consistente y nada de caro.
Restaurante Montealegre, Hotel Casa Higueras. Calle Higueras 133, Cerro Alegre, Valparaíso. www.casahigueras.cl