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Artículo correspondiente al número 222 (22 de feb al 6 de mar 2007)
Dos: fortalecer la estructura de Onemi a nivel nacional, para lo cual se destinarán $2.074 millones a fin de contar con oficinas y personal propio en cada región, junto con cuatro bodegas zonales de stock de emergencia que se emplazarán en Iquique, Copiapó, Concepción y Coyhaique.
Paralelamente, Onemi, mantiene en revisión el proyecto de Ley de Protección Civil, que apunta a la creación de una Dirección Nacional de Protección Civil, otro objetivo primordial de su actual directora.
Catalina Bau

En Chile se producen más de 5 mil 200 incendios forestales al año, 52 mil hectáreas quedan dañadas y causan pérdidas por 50 millones de dólares. Para peor, este capítulo tiene como infame protagonista a la irresponsabilidad y la maldad de ciertas personas. Acción y omisión humana, lejos, las principales causas de siniestros y, a pesar del proceso de mejora en la gestión que también está llevando a cabo la Corporación Nacional Forestal (Conaf), el problema, en lugar de enfriarse, se pone cada vez fogoso, ya que los factores de riesgo están en aumento por causa del cambio climático.
Catalina Bau, directora nacional de Conaf, es de las que creen que nuestro país debería tener una preocupación especial sobre este tema:
-Hay una influencia notoria del cambio climático que se une a la ubicación geográfi ca de Chile. Hace una década no teníamos las temperaturas que se registran hoy en Punta Arenas, y cuando uno ve que un lago desaparece, hay sequía y surgen determinadas enfermedades en los bosques, entonces yo creo que estamos en una situación distinta; no digamos de acabo de mundo, pero si de alerta.
-¿Este diagnóstico es una convicción de Estado? ¿Tenemos una política sobre cambio climático?
-Yo diría que cada vez más, pero estamos enfrentando los problemas en las distintas áreas con distintas políticas, teniendo conciencia de la situación. En lo que se refi ere a Conaf, para nosotros el comportamiento del clima es un factor relevante, ya que influye en distintos riesgos: incendios en verano, heladas en invierno, temperaturas extremas en los parques nacionales, etc. En este sentido, es un gran avance que después de 15 años de discusión por fin tengamos una Ley de Bosque Nativo.
-¿Qué otro cambio le gustaría ver cuanto antes?
-Bueno, apagar el fuego ya no es cosa de agua y mangueras. No podemos actuar en la prevención de incendios sin acceso a las tecnologías de la información y a todo el conocimiento que tienen las universidades. Ojalá de aquí a 2010 contemos con la cartografía adecuada y completa para conocer las zonas de mayor riesgo. Además, obviamente, necesitamos mayores recursos logísticos.
Catalina Bau cuenta que cada verano los índices de peligro se disparan y Conaf alista sus recursos aéreos y terrestres con que ha de hacer frente al fuego, sea donde sea. La combinación aire-tierra es clave, ya que las aeronaves lanzan agua para bajar la temperatura, de modo que los brigadistas puedan acercarse a las llamas sin que se les quemen las mangueras. Suena a chiste, pero no lo es, como tampoco la dotación logística y operativa: sólo tres aviones Dromader para todo Chile y un contingente de brigadistas temporeros en permanente déficit.