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Reportajes y Entrevistas
Verde: un buen negocio

Artículo correspondiente al número 250 (17 al 29 de abril de 2009)

 

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PUROPOWER


Partió con fuerza la carrera por invertir en energias más “amigables”. La generación hídrica con centrales de pasada y la eólica llevan la delantera, aunque las empresas investigan en geotermia y energia solar. El incentivo es que a partir del 2010 el 5 por ciento de la generacion electrica tendra que provenir de las energias renovables no convencionales. Por Cristian Rivas.


El año pasado se produjo la primera señal de que algo estaba cambiando en Chile en lo que a energías renovables se refiere. Si bien desde hacía tiempo varias empresas chilenas y extranjeras buscaban oportunidades de inversión en proyectos de generación limpia, llamó la atención la publicación del plan de obras de la Comisión Nacional de Energía (CNE), sobre el cambio que se produjo entre abril y octubre, meses en que esa instancia regulatoria emite este informe, a propósito de la fijación de precios de la energía.

Lo que ocurrió fue sencillo. Mientras en abril la autoridad reconocía que se estaba construyendo apenas el equivalente a 20 MW en energías eólicas –la que mayor atractivo de inversión ha generado hasta ahora, junto a las pequeñas centrales hídricas –, en octubre la cifra superó los 120 MW.

Y –lo que es mejor– como el plan de obras proyecta la energía requerida en los próximos 10 años y las alternativas para que las empresas inviertan, la recomendación de la CNE fue incluir en el nuevo esquema 200 MW adicionales hasta 2018, un salto desde los 80 que planteara durante la primera parte del año.

¿Será esto un indicio de una posible transformación en la hasta ahora baja participación de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) en la matriz energética de nuestro país? No lo sabemos con exactitud, pero de que hay interés en las empresas por invertir en esto, lo hay. No se explicarían de otro modo los numerosos proyectos pequeños que han aflorado en el último tiempo. Ejemplos: en la Corfo hablan de una cartera de 150 iniciativas que están negociando financiamiento inicial con ellos. Y la CNE es más auspiciosa aún porque –sumando todos los proyectos en ejecución, e incluyendo los de mayor tamaño – supera las 180 iniciativas.

El factor más atractivo al analizar el tema es el enorme potencial que tiene Chile para usar estos recursos naturales en la generación de energía. Si el país se pusiera las pilas en aprovechar el agua, el viento o la luz solar, contaría con una cantidad de energía que superaría con mucho la demanda de las próximas décadas. De eso da cuenta un informe hecho el año pasado por expertos de las Universidades de Chile y Técnica Federico Santa María, quienes concluyeron que en el potencial en esta clase de energías es de 191 mil MW de aquí al 2025. Léalo bien: ¡un 840 por ciento más de lo que el país requerirá a esas alturas y que ellos sitúan en torno a 22 mil 700 MW!



Los compromisos


Lejos, el mayor incentivo que hoy tienen las compañías para desplegar inversiones en este tipo de energías –además de la eólica están la geotermia, hídrica, solar, biomasa y mareomotriz– es la ley 20.257, publicada el 1 de abril del año pasado.

Este cuerpo normativo obliga a las generadoras eléctricas a que el 5 por ciento de su oferta de energía provenga de las ERNC para el año 2010, sin importar si la producción es propia o contratada a terceros. Ese porcentaje se incrementará hasta llegar al 10 por ciento hacia 2024. Hoy, la capacidad de generación por energíasrenovables ronda el 3 por ciento, sumando los dos sistemas eléctricos que cruzan el país –el SING y el SIC –, con un total de 13 mil MW. Los cálculos en la CNE apuntan a que para 2024 se requerirá de unos mil 600 MW que provengan de las ERNC.

Pero también hay otros factores que explican el interés de las empresas por invertir en energías limpias. La gerente de Medioambiente y Energía de la Fundación Chile, Marcela Angulo, acusa que una razón proviene de lo mal que se está comportando el país en materia de contaminación. Las proyecciones de organismos internacionales como el FMI hablan de un Chile que elevará en 450 por ciento las emisiones de carbono de aquí a 2030, lo que es totalmente contradictorio con la aspiración de pasar a integrar una organización internacional como la OCDE. “Por eso, aquí hay espacio para encontrar mecanismos que disminuyan esta emisión”, acota.

Los expertos universitarios del estudio mencionado advierten que el escenario de crecimiento de la demanda energética, de 6,5 a 7 por ciento anual, hace prever que aun si se realiza Hidroaysén, deben instalarse 10 mil MW más al año 2027. Y, aquí viene lo interesante: una parte importante de esos recursos, a esa fecha, provendrán de energías renovables, porque los costos tecnológicos de ponerlas en marcha ya deberían estar en gran parte superados.

Ese es, precisamente, el inconveniente principal que afrontan hoy las ERNC. El investigador del programa de medioambiente de Libertad y Desarrollo, Gonzalo Blumel, explica que producir energía con una central a carbón iene un costo estimado de 40 a 50 dólares por MW/hora, mientras que a través de un sistema eólico cuesta justo el doble, porque su implementación inicial es muy cara. En las compañías dicen que hay otros factores que juegan contra una mayor implementación de las energías alternativas. Uno es la dificultad en acceder a las redes eléctricas. De hecho, ese es el inconveniente central que impide que el país aproveche los vientos de la Patagonia, ya que el Sistema Interconectado Central (SIC) sólo cuenta con líneas de transmisión
hasta la Décima Región.

 

 

Si sumamos el potencial de las energías renovables en un horizonte de largo plazo, el país cubriría varias veces su demanda eléctrica.

 



Apoyar o no apoyar


Muchos de quienes están metiéndose en este tipo de inversiones hablan de la necesidad de contar con instrumentos de apoyo financiero, tal como ocurre en casi todos los países en que las ERNC se han desarrollado, con subsidios estatales. En España, estas ayudas han permitido que se genere más energía con viento que con agua –lo que marca un hito importante en esa nación europea– al contar con cerca de 17 mil MW en parques eólicos.

En esto no hay una opinión única. Unos llaman a guardar la compostura, porque al generar incentivos económicos se produce encarecimiento de la matriz energética y esto arrastra a la economía y afecta el potencial económico y el empleo. En la Fundación Chile, Marcela Angulo se muestra más a favor de que las energías contaminantes asuman el costo ambiental de su producción, con lo que necesariamente las ERNC serían más competitivas en precio. Cree que tarde o temprano eso tendrá que ocurrir, sobre todo si Chile asume compromisos de reducción de emisiones en la segunda fase del Protocolo de Kyoto.

Por eso, se muestra más proclive a que, en vez de subsidios directos, se opte por implementar fondos que permitan mejorar la transferencia tecnológica para acceder a know how en el exterior y aprovechar la experiencia de 20 ó 30 años que ya tienen Europa, Israel o Japón.

Al margen de esta discusión, el subgerente de Programación Estratégica de Corfo, Javier García, cuenta que a partir de 2005 esa repartición comenzó a apoyar a los pequeños emprendimientos en energías renovables, cofinanciando sus estudios preliminares hasta en un 50 por ciento, con un tope de 5 mil dólares. Reconoce haber sido gratamente sorprendido porque el primer año se recibieron de inmediato 75 postulaciones y al año siguiente superaron las 90. Hoy cuentan con una cartera de 130 iniciativas en distintos grados de madurez. Por eso, en conjunto con fondos provenientes de Alemania, esa repartición dispuso de 100 millones de euros para apoyar la puesta en marcha de estos proyectos.



Toda el agua a la parrilla


Si de proyectos materializados se trata, la generación hidráulica, basada en centrales de pasada de menor tamaño, y la eólica son las que llevan la delantera en nuestro país.

Entre las compañías de mayor tamaño que se han dedicado a la habilitación de centrales de pasada están la australiana Pacific Hydro y la noruega SN Power. La primera maneja las centrales Coya y Pangal, con una capacidad de 76 MW, y abastecen a la división El Teniente de Codelco. Adicionalmente, desarrollan otras cinco iniciativas de esto tipo que, sumadas, aportarán en el mediano plazo poco más de 500 MW al sistema.

El gerente Comercial y de Desarrollo de Negocios de Pacific Hydro, Luis Arqueros, cuenta que la firma está interesada en llevar adelante proyectos de energía eólica, por lo que está haciendo mediciones de viento en diferentes sitios del país, tanto en el SING como en el SIC. “Creemos que Chile está avanzando en esta materia y estamos seguros de que este año será clave para comprender la importancia de la energía renovable en un país donde existen una necesidad energética real y los recursos para desarrollarla”.

En el mismo camino está SN Power, que tiene proyectos en conjunto con Pacific Hydro, a través de Tinguiririca Energía. El gerente general de esta última, Claudio Montes, subraya que dos centrales de pasada, La Higuera y La Confluencia, están en plena construcción. Ambas inyectarán 300 MW al sistema y esperan generar otros proyectos por unos 100 MW.

El gerente general de SN Power, Mario Marchese, indica que la firma está impulsando proyectos en energía eólica, junto a inversionistas chilenos, a través del Parque Eólico Totoral, en la Cuarta Región. Están instalando 23 aerogeneradores de 2 MW cada uno. Con los mismos socios, tienen en carpeta la construcción de cuatro centrales hídricas en la Región de los Ríos, que podrían llegar a proveer hasta 400 MW al SIC. “Chile reúne todas las características necesarias para el desarrollo de proyectos de energías renovables tanto en términos políticos y económicos como geográficos”, concluye.



El viento la lleva


Si de atractivo se trata, la energía eólica gana por lejos. A los proyectos e iniciativas que recién descritos se suman varios otros. En Endesa Eco están ampliando este año la central Canela, que en 2007 se instaló con 11 generadores y una potencia total de 18 MW, y que ahora sumará otros 40 generadores, con una potencia adicional de 60 MW. Por si no lo sabe, estos generadores miden en promedio 90 metros de altura y 6 metros de diámetro en la base.

Este año hay varios otros proyectos en marcha. Está la generadora Suez con el proyecto Monte Redondo, en la Cuarta Región, y que inyectará 38 MW. Y está Barrick instalando Punta Colorada, también en la Cuarta Región, y que producirá 20 MW Así como ellas, hay otras empresas con proyectos bajo la manga. Ecopower es una. Ya tiene prácticamente listos los estudios para comenzar en 2010 la construcción de un parque de 70 aerogeneradores que podrían llegar a producir 140 MW. El socio de la firma Julio Albarrán anticipa que tienen otro desarrollo en La Higuera, aunque en una etapa más inicial, con el que podrían producir otros 90 MW.

“Esto llegó para quedarse. No es una moda. Es algo en serio y para siempre”, dictamina el director ejecutivo de Windservice, Juan Walker, quien está detrás de la materialización de varios de los proyectos mencionados anteriormente, porque representa a la danesa Vestas, proveedora de la tecnología que sustenta estas centrales. Asegura que en Chile se podrían instalar fácilmente unos 5 mil MW en parques eólicos entre Arica y Punta Arenas dentro de los próximos 15 años.



El resto de las cartas


Generar energía a partir de biomasa es una opción que también tiene seguidores, sobre todo en el mundo forestal. Es el caso del grupo Angelini, que con Celulosa Arauco ha puesto en marcha distintos sistemas de generación a partir de desechos de la madera que son incinerados y producen energía partiendo del vapor. El gerente de Asuntos Corporativos y Comerciales de Arauco, Charles Kimber, enfatiza que la compañía tiene hoy unos 500 MW de generación a partir de biomasa, lo que le permite incluso inyectar 134 MW de excedentes al SIC. Esto no es menor, porque puede abastecer a una ciudad de 500 mil habitantes.

Otra clase de energía que está provocando interés es la geotérmica, aunque todavía no hay inversiones materializadas. Ahí, la italiana Enel, y el grupo Luksic, a través de Antofagasta Minerals, se han unido en distintas sociedades con Enap para hacer exploraciones y buscar proyectos en conjunto. En Energía Andina (Enap-Antofagasta Minerals), el gerente general, José Manuel Soffia, informa que están realizando prospecciones desde Arica a Puerto Montt y que el objetivo es ejecutarproyectos en un máximo de cinco años. Hay al menos siete compañías, entre nacionales y extranjeras, haciendo lo mismo, por lo que ha habido harta demanda por concesiones.

En energías solares tampoco es mucho el movimiento, excepto programas de uso más pequeño y no a escala industrial. Lo más llamativo aquí son los proyectos que podrían instalarse en el norte del país. Hay ideas muy en pañales, principalmente de empresas mineras como Codelco, que buscan usar el recurso para calentar agua en algunos procesos. Los expertos explican a Capital que este tipo de energía todavía es muy cara para implementarla más globalmente.

Otra opción a la que el país puede echar mano es la energía mareomotriz, que surge cuando turbinas especiales la generan a base del movimiento de las olas. Aunque en el pasado hubo un proyecto asociado al puente que se pensaba construir para unir Chiloé con el continente, no ha habido muchas novedades en esta área, excepto un estudio que sacó este año el BID y que advierte que el país podría producir 164 mil MW por esta vía, si aprovechara su extenso litoral. Ahí está parte del desafío.

 



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Comentarios

7 Comentarios

Guillermo C.Fuentes E :

URL www.limana.com.br Publicado Domingo 27 de Junio, 2010 - 13:01 hrs

CORRECCION DE ERRORES ARTICULO PRECEDENTE : 
 
Planta de Proceso para 100 kilos hora, 
Producciòn Total aproximada de 320.000 kilos de CO2.

Guillermo C.Fuentes E :

URL www.limana.com.br Publicado Domingo 27 de Junio, 2010 - 12:56 hrs

La Huella de Carbono del Vino : 
 
Al respecto en Chile se esàn haciendo esfuerzos en este tema, es el caso de algunas bodegas, quiene estàn midiendo su Huella de Carbono, como asì tambièn el bajar el peso de las botellas para dsiminuir el peso del transporte, pero no el volùmen, cosa muy distinta. 
 
La preocupaciòn deberia ir desde un punto mucho màs objetivo y pràctico y aquì se nota falta de conocimiento tècnico, ya que no se menciona en ningùn articulo la Caputura y Recuperaciòn del CO2 del proceso de fermentaciòn, que por cada 1.000 kilos de uvas fermentadas se liberan o producen 100 kilos de CO2, sino multiplicamos, para una bodega que procesa 10 millones de kilos de uvas està liberando al amiente 1 millòn de kilos de CO2. 
 
Las bodegas modernas utilizan o consumen en promedio 10 kilos de CO2 por cada 1.000 kilos de uvas procesadas, el cual lo compran a las empresas de Gases, cuyo origen es procedente de la quema de combustibles fòsiles, pero el CO2 recuperado y procesado con una pureza de 99,97% es de origen orgànico mucho màs seguro y eficiente, por cuanto serìa para auto-consumo y venta de excedentes, con una rentabilidad tan alta que en dos años se recuperarìa la inversiòn de la Planta de Proceso.  
 
Por ejemplo una Planta para 00 kilos de CO2 por hora tiene un costo aproximado de U$ 290.000 màs U$ 100.000 en habilitaciòn de los estanques fermentadores y sistetma de llenado almacenamiento y llenado de Cilindros, la producciòn durante un peiròdo de 4 meses que dura la vendimia serìa serìa de unos 2.000 kilos por dìa lo que darìa unos 80.000 kilos por mes y en cuatro meses 240.000 kilos en total, ya que las fermentaciones de vinos son discontìnuas, actuamente las bodegad de vinos pagan U$ 4,00 a 5,00 por cada kilo de CO2 para su proceso de maceraciòn y envasado. 
 
Otra ventaja serìa que al capturar el CO2 de la fermentaciòn, neutralizan las emanaciones de los demàs procesos ya que sumado al CO2 que las parras absorven en su proceso vegetativo se lograrìa certificar Cerbono Cero, por quedar con un margen negativo. 
 
Este proceso es el camino que deberìan seguir las bodegas para certificar sus vinos es el ejemplo de bodegas de Australia y Nueva Zelandia, en Argentina en Rivadavia hace unos años atràs habìan dos bodegas de capturaban su CO2 para uso propiò sobre todo para el proceso de los blancos.

INES OSORIO :

Publicado Miercoles 9 de Diciembre, 2009 - 14:24 hrs

TENGO UN PEQUÑÍSIMO TERRENO DE 5OCMS DE ANCHO POR 3 MTS DE LARGO, SERÍA POSIBLE CREAR ABONO ORGÁNICO EN UN TERRENO DE DICHA AREA? MIL GRACIAS, INÉS

jose tomas cuadra:

Publicado Viernes 24 de Abril, 2009 - 22:12 hrs

Excelente reportaje, muy completo , didactico y enriquesedor. Espero poder seguir viendo reportajes de este nivel. Saludos,Atte JOSE TOMAS CUADRA, DIRECTOR WWW.BIOCOMBUSTIBLES.CL

:

Publicado Viernes 17 de Abril, 2009 - 12:07 hrs

Excelentes los distintos artículos, sólo eché de menos que se dijera algo respecto a los bosques nativos.

:

Publicado Viernes 17 de Abril, 2009 - 09:59 hrs

MUY INTERESANTE ESTE TEMA REALMENTE TODOS COMO CIUADANOS TENEMOS UN ROL IMPORTANTE QUE JUGAR EN CHILE POR EL EQUILIBRIO ADECUADO DEL MEDIO AMBIENTE. 
SALUDOS DESDE CHILOE , ESTOY EN LA ONDA DE FORMAR UNA AGRUPACION CIUDADANA VERDE.

carlos Cguillermo Lopez:

Publicado Jueves 16 de Abril, 2009 - 11:57 hrs

Felicito a Revista Capital por sus reportajes Verdes y en especial a sus periodistas... es un buen incentivo para comprometer a sus lectores con el Cuidao del Medio Ambiente desde una prespectiva global.. Sigan en esta linea ya que los negocios no solo son generar dinero sino que entender la RSE de cada empresa.

 
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