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Artículo correspondiente al número 240 (31 de octubre al 13 de noviembre de 2008)
DOS MUJERES DOS ESTILOS
Clinton y Palin han planteado el tema de las mujeres y el poder desde ángulos muy distintos. La primera se posicionó tempranamente en las encuestas como la más probable candidata a presidenta por el Partido demócrata. Aunque sus atributos personales le otorgan un liderazgo independiente de su marido, no fueron suficientes en la carrera por la nominación. Se le cuestionó su cercanía al estilo “político” de Washington, su frialdad y pragmatismo para enfrentar problemas políticos y también personales, como el affair de su marido.
Sarah Palin, en cambio, representa para los republicanos una visión tradicional de la familia, conservadurismo valórico e inexperiencia en asuntos de gobierno. Una mujer carismática que apela al sentido común de los estadounidenses y que atrae a las masas republicanas; incluso, más que su compañero de fórmula John McCain. Precisamente porque la gente la ve como “uno más de nosotros”.
EL DINERO EN LA POLITICA
La campaña presidencial 2008 se convirtió en la más cara en la historia de Estados Unidos. Ya se han recaudado poco más de mil millones de dólares. Varios factores influyen en esta escalada de gasto electoral. En primer lugar, desde el año 2000 se observa un proceso de mayor competencia dentro de los partidos, lo que ha incrementado los gastos electorales en primarias.
Al mismo tiempo, el desarrollo tecnológico ha facilitado que los electores realicen donaciones sin moverse de su escritorio. Finalmente, la particular naturaleza de lo que está en juego hoy y de los temas que abordan los candidatos –guerra, crisis económica, crisis del sistema de salud— ha estimulado el interés de empresas y ciudadanos por aportar recursos. Aproximadamente el 25% de los fondos de campaña se destinan a comprar propaganda electoral televisada. Barack Obama es quien ha recibido más donaciones. Sin embargo, estudios demuestran que, al menos en Estados Unidos, el dinero no necesariamente compra resultados. Algunos candidatos que han invertido grandes cantidades de dinero han perdido elecciones de manera estrepitosa. Al parecer no sólo importa cuánto se gaste, sino también los contenidos del mensaje. Estudios recientes señalan que el dinero es más significativo para los “desafiantes” que para quienes defienden su puesto en el poder. Esto significa que el partido que no está en el gobierno debe invertir más dinero que su contrincante para convencer a los electores de los beneficios de un cambio en el status quo. Pero como la política no es una ciencia exacta, siempre existirán excepciones.
VIETNAM Y EL FACTOR RACIAL
Como nunca antes, los estadounidenses se enfrentan a una decisión que los pone frente a dos estereotipos de candidatos: un héroe de la guerra de Vietnam, veterano con alta experiencia de gobierno, y un afro-descendiente, más joven, con una historia de vida que simboliza el sueño americano. Un estudio conducido por la Universidad de Stanford sobre comportamiento electoral demostró que incluso entre los partidarios demócratas hay un porcentaje de electores que, si bien declara no tener prejuicios raciales, se inclinaría en las urnas por una persona blanca y anglosajona. A pocos días de la elección, la diferencia en las encuestas entre ambos candidatos oscilaba entre 6 y 8 puntos, por lo que dos temas aparecían como cruciales a la hora de definir al futuro presidente: quién era percibido como más diestro en el manejo de la economía, y el mencionado factor racial.
| Por si no lo sabía |
Poco más de mil millones de dólares se gastarán en estas elecciones, cifra récord de recaudación y gasto electoral. Sarah Palin es la segunda mujer que compite en una fórmula presidencial por un partido con posibilidades de llegar a la Casa Blanca. La primera vez que se dio el caso fue en 1984, con la demócrata Geraldine Ferraro como candidata a vicepresidenta, acompañando a Walter Mondale. Barack Obama, de triunfar, se convertiría en el primer presidente de descendencia afro-americana en la historia de ese país. Nacido en Hawaii en 1961, es actualmente senador por Illinois. Las elecciones primarias demócratas convocaron a una cifra record de participación, de aproximadamente 20 millones de electores. El debate televisivo entre los candidatos a vicepresidente Palin y Biden se convirtió en el más visto de su tipo, con 73 millones de espectadores. A nivel de debates presidenciales, el record histórico lo tiene Reagan vs. Carter, en 1980, con 80 millones de telespectadores. Las elecciones de noviembre serán las primeras en la historia reciente de Estados Unidos que se definan en medio de una crisis financiera. John McCain es el primer héroe de guerra que efectivamente estuvo en el campo de combate que sale a disputar la presidencia del país. |