|
|
Bienvenido, te encuentras en Inicio Reportajes y Entrevistas Especial: Todo sobre mi padre |
Califica este artículo
Otros artículos de la sección:
Artículo correspondiente al número 277 (4 al 17 de junio de 2010)
Dicen que no hay consejo más sabio y desinteresado que el de un padre. Nos guste o no, al final del día siempre –o la mayoría de las veces– tiene la razón. Ad portas de celebrar un nuevo día del padre, en Capital invitamos a varios hombres de negocios a contarnos la relación con sus progenitores, lo que los marcó o sigue marcando. Cinco retratos de puño y letra.
| Como una semilla Miguel Torres Riera, por Miguel Torres Maczassek |
![]() "Desde pequeño me ha marcado el espíritu de sacrificio de mi padre. Desde que tengo uso de razón, siempre lo he visto trabajando, siempre intentando que la empresa vaya adelante, siempre intentando vender una botella más. Tal como hacía mi abuelo, mi padre no es una persona que se sienta en el sillón de su oficina para ver las cifras complacientemente, sino todo lo contrario: está permanentemente viajando y promocionando la marca Torres. Además tiene esa capacidad única para visionar los proyectos a largo plazo, lo que nos ha enseñado a pensar en el futuro y no tener nunca una visión cortoplacista. Siento una gran admiración por él. Su humildad es sin duda uno de los valores que más aprecio. Tal vez mi padre podría llevar un tipo de vida muy diferente, pero nos ha enseñado a querer nuestro trabajo y a vivir alejados de un materialismo excesivo. Admiro –y es ejemplo para nosotros– su aprecio hacia todos los colaboradores de la empresa. A pesar de ser exigente siempre tiene una palabra de ánimo, tanto si es un vendimiador cómo si es un alto directivo. Todas las personas de la empresa son importantes y trabajan para un objetivo compartido. Mi padre nos ha transmitido a mí y a mis hermanas su pasión por el vino y la viña. Desde que era chico recuerdo que muchos domingos íbamos de excursión todos juntos y siempre terminábamos en un viñedo remoto. Entonces, todo aquello me parecía aburrido, pero como una semilla poco a poco fuimos creciendo y entendiendo lo que significa realmente la viña y el respeto por la naturaleza. Sin duda, aquellas enseñanzas nos ayudan todavía hoy a mejorar los vinos año a año y fueron decisivas para continuar con el negocio familiar”. |
| Padre nuestro Antonio Martínez Ruiz, por Javier y Antonio Martínez Segui |
![]() "La enseñanza más valiosa que nos ha transmitido mi padre es que para tener éxito en la vida y no sólo en los negocios se necesita mucho esfuerzo, trabajo y perseverancia. No hay otra fórmula. Y eso es lo que aplicamos todos los días. Si hablamos de sus virtudes, de él puedo destacar su tenacidad, generosidad, franqueza, apoyo incondicional y, sobre todo, su gran visión de futuro. Hay un hecho reciente que lo refleja muy bien. Para un empresario que se inició solo y con gran esfuerzo, el crecimiento de Enjoy y la apertura a la bolsa, el año pasado, fueron decisiones que quizá él habría preferido no tomar. No fue fácil para él, pero se impuso esa visión que siempre ha tenido y su capacidad de no pensar en sí mismo sino en el desarrollo de la compañía y de su gente. Eso es consecuente con lo que siempre nos ha aconsejado: Para trabajar y no ganar, es mejor descansar. O sea, el camino fácil y conocido no es el que te permitirá llegar a los objetivos que buscas, hay que atreverse a innovar”. (Javier Martínez) “Durante los más de 25 años trabajando juntos, son muchos los consejos que me ha entregado, pero el más relevante, sin lugar a dudas, ha sido su ejemplo y legado de trabajo y esfuerzo. De él he aprendido su incansable interés en desarrollar nuevos negocios, su perseverancia, el tremendo corazón para superar la adversidad y el gran compromiso con las distintas personas que han colaborado con nosotros. Es un hombre de múltiples cualidades. La más destacable es, sin duda, su habilidad para que pudiéramos mantener nuestro trabajo y la familia unidos y, al mismo tiempo, tener éxito en ambos roles. Es que la familia para él siempre ha tenido una gran importancia. Como cuando Everton salió campeón por cuarta vez –en junio de 2008–, y pudimos verlo emocionarse y disfrutar junto a toda nuestra familia un éxito que nos tocaba por segunda vez y quizás nunca imaginó”. (Antonio, Martínez) |
| El Conservador audaz Jesús Diez Martínez, por Jesús Diez González |
![]() "Tuvimos el privilegio de tenerlo junto a nosotros por más de medio siglo. Padre ejemplar que amó a su familia y que desarrolló una empresa con principios morales. Con su ejemplo demostró que se puede llevar vida familiar y empresa exitosa en forma equilibrada. Cuando me encontré frente a la realidad de su partida no le encontré ni limitación, ni defecto, ni nada que reprocharle. Sus decisiones eran notables y siempre acertadas. Recuerdo que en los momentos difíciles, cuando nuestra empresa era pequeña y yo le insistía bastante que compráramos buses nuevos, lo notaba un poco conservador —en esa época la empresa no tenía más de 20 ó 30 buses— pero un día me sorprendió diciéndome: Hijo te hice caso. Vamos a comprar nuevos buses. Le pregunté ¿Cuántos papá, cuatro? No, mucho más... Su respuesta me dejó perplejo: traeremos 40 buses. ¡Que empresario es capaz de arriesgar más del 100% de su patrimonio con una inversión que lo duplica!... Y yo que lo creía conservador, resultó ser más audaz que nadie. Cuando ya lo creía audaz por sus inversiones y nos aventuramos en la industria aérea, este empresario tuvo ese olfato natural para decirnos que no nos metiéramos… Tuvo la sabiduría de ser audaz cuando había que serlo y de ser conservador cuando la prudencia lo aconsejaba. En su trato con las personas, tuvo una virtud que muchos políticos desearían tener. Escuchó a todos, a los que pensaban como él y, particularmente, a los que pensaban distinto, sin jamás descalificar a nadie. Por eso, sólo tuvo amigos. A todo el que se equivocaba le daba una segunda oportunidad. Muchos de ellos fueron después sus mejores aliados en la empresa. Emprendimiento que partió de cero, con personas formadas por él mismo, teniendo como único aval la gran herencia que recibió de nuestros abuelos: sus sólidos principios éticos. Un gran defensor de la vida, protector de la naturaleza, generoso y de mucha fe. Sin embargo, si tuviera que resaltar una sola de las tantas virtudes con las que Dios lo dotó sería su humildad. Jamás hizo ostentación de lo que tenía. Él mismo lo resaltó en una entrevista: Lo importante no es lo que he hecho, sino cómo lo he hecho. Cuando recibió el premio ICARE lo expresó en su frase final, reconociendo su gratitud a Chile y a su gente y a sus padres, que le dieron la fe cristiana”. |