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Reportajes y Entrevistas
Tierra a la vista

Artículo correspondiente al número 269 (29 de enero al 25 de febrero)

 

Pese al sombrío panorama, no todo está perdido. Las dos otras dos islas, Santa Clara y Selkirk, mantienen un alto grado de endemismo debido a que son casi inaccesibles. La gran esperanza, según las autoridades forestales del territorio, está depositada en la segunda y –por eso– gran parte de los esfuerzos deberían destinarse a la conservación de las cerca de 4.500 hectáreas que tiene, de las cuales sólo 30 están afectadas. No se descarta establecer políticas concretas y metas claras para poder recuperar parte de Robinson Crusoe. Sin embargo, ese proceso tomará años.

Actualmente se trabaja en un proyecto de conservación del archipiélago a cinco años. Claro que, como explican miembros del equipo de trabajo, antes de pedir recursos es necesario que los mismos chilenos valoricen este tesoro del Pacífico.

 


Una isla casi invisible

En noviembre pasado, 60 expertos chilenos y de diversos países, en conjunto con entidades de gobierno y otras no gubernamentales, definieron las líneas de acción para rescatar el archipiélago de Juan Fernández. La idea era tomar la experiencia que países como Holanda y Nueva Zelanda han reunido con respecto a la conservación de sus territorios insulares. Una de las conclusiones fue categórica: es indispensable que los chilenos conozcan el potencial que tiene esta zona, desconocida por la mayoría.

“Las islas no existen para el país. Chile no tiene una política destinada a ellas que pueda dar cuenta de su valor”, enfatiza Cavieres. Este punto es, según los expertos, el punto de partida para pensar en un programa con metas y objetivos claros, tarea que hace necesario dar a conocer la riqueza del territorio por todos los medios posibles. “Es muy importante que la gente conozca el archipiélago, porque las labores de conservación y el interés por recuperar el ecosistema no sólo deben ser responsabilidad del Estado, hay que sumar también al mundo privado”, advierte el director ejecutivo de Conama, Alvaro Sapag.

A diferencia de lo que sucede en el continente, Juan Fernández es altamente valorado por la comunidad mundial. Son cientos los ecólogos e investigadores que visitan cada año la zona motivados por su biodiversidad ecológica y su condición de laboratorio natural.

La apertura al continente, explican los expertos, apunta a generar canales de difusión sobre el archipiélago, además de hacer partícipe a la comunidad en las distintas iniciativas. Esto último, como cuenta Sapag, es una de las claves del proyecto que la Conama, junto a las demás instituciones relacionadas, buscan levantar. Uno en el que la voz de los juanfernandinos sea clave en la definición de las acciones a seguir.

El turismo aparece aquí como un tema a potenciar, ya que además de cumplir con el objetivo de que los chilenos del continente conozcan, valoren y ayuden a la conservación de la flora y fauna nativa, resultaría en un beneficio económico para la población que habita las islas. Este punto, sin embargo, no es sencillo, dada la fragilidad del ecosistema. “Hay que mirar al territorio en forma íntegra. Debemos tener una aproximación de la población con el apoyo de las entidades públicas para lograr generar un sistema de turismo sostenible. En este caso, hace sentido generar situaciones de turismo acordes al territorio como, por ejemplo, la observación de microflora, ornitología, etc.”, explica Sapag.

Los impulsores de las iniciativas de conservación del archipiélago creen que darlo a conocer no será una tarea fácil, pese a que ya se están desarrollando medidas en esa dirección. La Conama espera en los próximos meses enviar al Fondo Mundial del Medioambiente un proyecto que, entre sus líneas estructurales, contempla difundir el patrimonio natural de las islas. Por ahora, Juan Fernández espera salir del quirófano, objetivo para el que habrá que esperar varios años.

 

 

La ruta de los expedicionarios
Fueron alrededor de 230 jóvenes de 16 a 17 años, provenientes de 23 países, quienes tuvieron el privilegio de conocer las míticas tierras de Robinson Crusoe. La delegación formaba parte de la llamada Ruta Quetzal BBVA, que este año tuvo como centro de gravedad a Chile y en particular a Juan Fernández, lugar donde los expedicionarios, además de recorrer los bellos paisajes de la zona, pudieron aprender sobre flora y fauna.

Muchos quedaron impresionados al saber la delicada condición ecológica por la que pasa el archipiélago, realidad a la cual quisieron aportar un grano de arena plantando en el pueblo de San Juan Bautista una decena de árboles, en testimonio de su compromiso con ese medioambiente.

La iniciativa impulsada por la Corona española y el Banco BBVA se desarrolla desde 1979 y busca potenciar la integración entre los jóvenes de ese país y los de América. Además de contar con actividades de recorrido por los distintos territorios, en esta edición destacó un potente programa académico en que los expedicionarios recibieron clases sobre los lugares visitados, las costumbres del país, su historia y, sobre todo, la flora y la fauna nativas.

 



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3 Comentarios

Jorge Cerda Z :

Publicado Miercoles 17 de Febrero, 2010 - 07:49 hrs

Es una lástima que Chile siga en la ruta de destrucción del medio ambiente, que es privilegiado y único a nivel mundial. Las autoridades chilenas y todos nosotros debemos tener conciencia que estamos en un punto casi sin retorno en lo que se refiera al medio ambiente, ya que no sólo tenemos este problema del archipielago sino que también tenemos el problema de los castores y jabalíes en el sur, los flamencos en el norte, lagos y lagunas en el centro y centro sur del país, la desertificación que avanza norte de Chile, etc. etc,. 
Deberíamps tener leyes especiales y concretas con sanciones que en realidad sirvan de escarmiento a las personas que están dispuestas a provocar daños ecológicos, pero, con desazón veo a nuestras autoridades de todo el espectro político que no "están ni ahí" con estos graves problemas a nuestro ecosistema, y de seguir así deberíamos sacar de nuestra canción nacional la frase "copia feliz del edén" 
 
Atte. 
 
Jorge Cerda Z.

Jorge Cerda Z :

Publicado Miercoles 17 de Febrero, 2010 - 07:49 hrs

Es una lástima que Chile siga en la ruta de destrucción del medio ambiente, que es privilegiado y único a nivel mundial. Las autoridades chilenas y todos nosotros debemos tener conciencia que estamos en un punto casi sin retorno en lo que se refiera al medio ambiente, ya que no sólo tenemos este problema del archipielago sino que también tenemos el problema de los castores y jabalíes en el sur, los flamencos en el norte, lagos y lagunas en el centro y centro sur del país, la desertificación que avanza norte de Chile, etc. etc,. 
Deberíamps tener leyes especiales y concretas con sanciones que en realidad sirvan de escarmiento a las personas que están dispuestas a provocar daños ecológicos, pero, con desazón veo a nuestras autoridades de todo el espectro político que no "están ni ahí" con estos graves problemas a nuestro ecosistema, y de seguir así deberíamos sacar de nuestra canción nacional la frase "copia feliz del edén" 
 
Atte. 
 
Jorge Cerda Z.

Simón Cofré Iturra :

URL http://www.facebook.com/home.php?#!/profile.php?ref=profile&id=1082589924 Publicado Lunes 8 de Febrero, 2010 - 17:50 hrs

Y ¿en verdad, que importa? Si nos hace crecer la productividad, que se destruya todo!!!

 
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