Bienvenido, te encuentras en Inicio arrow Reportajes y Entrevistasarrow Territoria y su catedral de lujo
  

Reportajes y Entrevistas
Territoria y su catedral de lujo

Artículo correspondiente al número 227 (2 al 15 de mayo de 2008)


Hace cuatro años los socios de Territoria, con sólo 0,5% de un sueño en el bolsillo, se embarcaron en el proyecto que hoy toma forma aceleradamente en Isidora 3.000 y que promete marcar un hito inmobiliario. Fuimos a recorrer este edificio y vimos que entre sus robustas vigas, su fierro forjado y sus alhajas se infiltra una historia digna de ser contada. Por Roberto Sapag; fotos, Verónica Ortíz y Gabriel Pérez.

 

 

En el mundo de los negocios hay veces, como en el póker, en que debe hacerse una apuesta fuerte sin tener total certeza de ganar el juego. Exactamente eso fue lo que enfrentaron hace pocos años los socios principales de Territoria Jorge Marín Correa, Ana Sainz de Vicuña, Ignacio Salazar y Francisco Rencoret, mientras pujaban por adquirir el inmejorable terreno que enfrenta la Plaza Perú sobre Isidora Goyenechea.

Llevaban meses bregando para comprar las casi ¡100 propiedades! necesarias para iniciar su proyecto y las cosas se estaban empantanando. No pocos rivales intentaban meter su cuña y un pequeño grupo de propietarios aún no se subía al acuerdo. Ignacio Salazar, quien monitoreaba de cerca el proceso, hizo ver el reto a sus socios: había que dar un golpe de timón y adquirir un paquete importante de departamentos, cruzando en ese acto la línea del “no retorno”... Hubo acuerdo, compraron una parte de los departamentos y mandaron una señal potente a los propietarios. El atrevimiento no fue en vano y finalmente prosperaron en un acuerdo que estiman fue conveniente para ambas partes. Para ellos, porque se hicieron de un paño de lujo. Para los propietarios, porque recibieron en promedio entre 3 y 4 veces el valor de cada vivienda.

Ese día crítico, similar al que muchos hombres de negocios han tenido no una, sino varias veces en la vida, marcó un hito para esta empresa y promete también marcar un referente de similar tipo en el mapa inmobiliario de El Golf. Sí, porque en ese lugar hoy toma forma un edificio que no aspira a marcar el record nacional de altura, pero sí el de estilo y lujo.

Hablamos de Isidora 3.000, que ya está en pie y que a fines de este año operará en plenitud, con su concepto de uso mixto de alto estándar. Fuimos al lugar y lo recorrimos de punta a cabo, comprobando que en su diseño y construcción no se ha dejado nada al azar.

 

 

 

Cosas del destino

 

 

Es curioso, pero la historia de este edificio se inició en una llamada que le hiciera un amigo a Francisco Rencoret. Su amigo le preguntó si sabía de alguien que pudiera interesarse en “medio departamento” que un conocido poseía en el desvencijado edificio que enfrentaba la Plaza Perú. Rencoret respondió que lo pensaría, sin sospechar que al rato algo le haría click en la cabeza. Pimponeó el tema con su socio Ignacio Salazar, lo sondearon con más personas, y un buen día decidieron lanzarse a la piscina sin saber cuánta agua tenía.

Fue así como se hicieron de 0,5% de un sueño: el de levantar un edificio de alto estándar, que integrara un hotel de primera, con residencias, oficinas, centro de eventos, gimnasio y spa, restaurantes y retail.

Los casi 10 años que Rencoret había trabajado en Estados Unidos y Londres le decían que la tendencia de los edificios de mixed use se seguiría imponiendo a pasos agigantados en las principales metrópolis y que Chile ya estaba maduro como para apostar por algo así. El fenómeno es global, explica Rencoret (de lo cual da cuenta la experiencia de Millenium Partners en distintas latitudes), y se sustenta en fuerzas poderosas como el deseo de crecientes capas de personas de retornar a la vida urbana y evitarse vivir arriba del automóvil.


Comenta este artículo

Nombre
:
Email
:
URL
:
  (Opcional)
Código Verificación Capital.cl

Comentarios

0 Comentarios

 
IAB ChileCertifica.com