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Artículo correspondiente al número 207 (29 de jun al 12 de jul 2007)
Vea aquí el ránking- estudio de PROhumana, con el apoyo de nuestra revista.

• Para todas las empresas participantes, la Responsabilidad Social Empresarial, ocupa un lugar cada vez más relevante dentro de su estrategia de negocios, según detectó el estudio de PROhumana-Capital.
• Más de 12.000 encuestas respondidas permitieron constatar que la RSE es una variable que tiene un impacto en los resultados y de ahí el foco que han puesto las empresas en ella, que va más allá de la filantropía y que involucra políticas internas, donde el centro de la responsabilidad es el trabajador.
• Y aunque las administraciones continúan siendo complacientes en su análisis, está visto que cada vez más compañías que ocupan los primeros lugares incorporan políticas que contribuyen a un mejoramiento del medioambiente, sus comunidades y colaboradores.
En su tercera versión, el ranking de las empresas más responsables socialmente en Chile –realizado por Fundación PROhumana– entrega nuevas luces respecto de este modelo de negocios. Si bien se ha avanzado en la gestión de las empresas, en lo que se refiere a la incorporación de nuevos actores, todavía queda camino por recorrer.
Por Carmen Paz Calvo.
Nuevamente, y al igual como ocurrió el año pasado, el 2007 se duplicó el número de empresas interesadas en participar en el Ranking de las empresas más responsables socialmente en Chile. Lo primero que uno podría preguntarse, entonces, es a qué se debe esta curva ascendente: ¿a una moda?, ¿a querer estar in con lo que pasa en el mundo empresarial?, ¿a un análisis de los beneficios que podría tener esto en términos de imagen?
Si bien para algunos entre las alternativas anteriores podría estar la respuesta, lo cierto es que estar dentro de las 15 empresas más responsables socialmente, tiene que ver con un análisis mucho más profundo.
Así, al menos, lo aseguran en Fundación PROhumana –quienes llevan a cabo este ranking con el apoyo de Revista Capital y el patrocinio de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC)–, y que hoy cuentan con orgullo cómo a lo largo de estos tres años han proliferado las empresas con un modelo de negocios sustentable que, teniendo como eje el desarrollo humano, contemplan también las dimensiones económica, social y ambiental.
Pero para entender un poco más de qué se trata todo esto, es necesario explicar primero que las empresas que aparecen destacadas están ahí porque han demostrado, con una medición objetiva y variables cuantificables (ver recuadro sobre cómo se hizo el ranking), que tienen bien merecido su lugar.
Por eso es que en PROhumana son enfáticos en aclarar que de nada sirve plantearse frente a la comunidad como una empresa responsable socialmente, si no se tienen políticas y prácticas concretas. Al final, sostienen, todo queda en evidencia, porque la sustentabilidad va de la mano con la rentabilidad económica solo si se tiene una gestión coherente, donde realmente se involucre a los trabajadores como sujetos activos de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE).
Esta medición, que se aplica a empleados y administración, confirmó nuevamente este año que existe un análisis complaciente por parte de la administración, lo que demuestra cierta falta de autocrítica, pese a que los instrumentos verifi cadores utilizados en esta oportunidad arrojaron puntajes más bajos que años anteriores (su califi cación fi nal se concentró en regular).
Los trabajadores, en tanto, entregaron respuestas muy consistentes, ya que cuando existen problemas, éstos aparecen en forma clara en sus tres indicadores, sin que opere una “respuesta mecánica”, sino con bastante coherencia respecto del instrumento. En general, sus evaluaciones se centraron en regulares y buenas, no considerando ninguna como muy buena.
Respecto de este último punto, un aspecto que vale la pena destacar es que los trabajadores están confirmando, con sus propias evaluaciones, las valoraciones positivas que las empresas están recibiendo en otros ámbitos y en otras dimensiones. Eso explica por qué algunas de las empresas que aparecen dentro de las “top 15” coinciden con las destacadas dentro de otros tipos de ranking realizados a nivel nacional. En este sentido, resulta interesante también que las evaluaciones más positivas vienen de empleados más antiguos, que tienen mayor conocimiento de la gestión, y una mayor certeza de su estabilidad laboral.
Otro punto relevante es que los trabajadores evalúan mejor lo que tiene que ver con la valoración y las prácticas de RSE, en relación a las mismas políticas. Es decir, existe una falta de formalización de éstas por parte de la administración, lo que conlleva a su relativo desconocimiento.