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Artículo correspondiente al número 265 (15 al 26 de noviembre de 2009)
Fue, literalmente, el negocio de sus vidas. Mas de mil millones de dólares repartidos a lo largo del país entre decenas de familias emprendedoras que colgaron sus cotonas y vendieron al mejor postor los mas emblemáticos supermercados regionales. En Capital seguimos sus pasos y nos llevamos mas de una sorpresa. Por Paula Vargas y Cristian Rivas.
La nostalgia los embarga. Recordar lo difícil que fue vender el negocio que crearon sus abuelos y padres con tanto esfuerzo y dedicación es un peso que a algunos les cuesta superar, más allá de las millonarias cifras que recibieron por sus emblemáticas cadenas de supermercados regionales y de la tremenda liquidez que alcanzaron de un día a otro.
Pero como se trata de emprendedores de tomo y lomo, no pasó mucho tiempo para que retomaran la fase creativa y delinearan nuevos proyectos. Con más de mil millones de dólares dando vuelta por todo Chile, las opciones claro que se multiplicaron, pero el buen ojo de cada uno de estos personajes –guiados también por una buena dosis de prudencia– los llevó primero a un proceso de análisis, que implicó también la búsqueda de asesorías especializadas para empezar esta nueva etapa.
¿Qué rumbos tomaron? Casi sin excepción, la mayoría se volcó al rubro inmobiliario. Desde luego, algo había que hacer con todo el expertise que alcanzaron en la construcción y gestión de cientos de supermercados.
Otros tantos fueron seducidos por las inversiones financieras. Es que no hubo banco y fondo especializado que no llegara con tentadoras ofertas a sus escritorios. Hernán Ugarte Parra (ex dueño de Supermercado Las Brujas, en Concepción), recuerda que tras cerrar la venta de sus locales a Alvaro Saieh, en cuestión de horas lo habían llamado decenas de bancos locales y extranjeros. Santander, Cruz del Sur, Larraín Vial, Banchile y Merrill Lynch fueron los que más sonaron. Hicieron bien su pega, porque después de varios análisis –reconoce– tomaron junto a su padre la decisión de invertir un porcentaje de la venta en algunos de ellos.
De cualquier forma, esto no es cosa de ahora. Años atrás, cuando Héctor Infante vendió su cadena de supermercados en Antofagasta, sucedió lo mismo. Todos iban por una parte de los 50 millones de dólares que recibió por los cinco locales que tenía. Y así, suma y sigue.
Pero si hacemos un catastro, el mix de proyectos da para todo: inversiones agrícolas, forestales y hoteleras, además de la incursión en otros rubros como las ferreterías y las distribuidoras mayoristas. Pero ojo, que hay quienes ya están empezando a hacer sus guiños a la industria que los vio nacer: el supermercadismo.
“Siempre queda ese gustito por volver”, revela a Capital Héctor Infante, quien hace tres años vendió su marca a Horst Paulmann, el mismo que hace pocos días le envió una carta con la mejor de las noticias: los Infante quedaban liberados para utilizar su nombre en cualquier negocio comercial que se les ocurriera. Algo inesperado, ya que el acuerdo establecía cinco años como mínimo para volver a usar la denominación.
Sin exagerar, son cerca de 40 los empresarios que en los últimos años dejaron atrás el supermercadismo. A continuación, una selección de los que hoy están haciendo ruido en la escena nacional.
Los Mosa, ex dueños de Full Fresh
100% CONCRETO
Para la familia Mosa, que vendió en cerca de 75 millones de dólares la cadena de supermercados Full Fresh al fondo de inversiones Southern Cross, el día después no fue un dolor de cabeza. El clan, liderado por Jacob, Aníbal y Fabiola Mosa, hacía rato que estaba de lleno en el negocio inmobiliario, particularmente Jacob o “Jack”, como le dicen sus más amigos.
La venta de la cadena sólo fue un aliciente más para intensificar su presencia en el rubro inmobiliario. Jacob cuenta que en el último tiempo ha estado trabajando intensamente en el desarrollo de dos nuevos centro comerciales (con una inversión de 20 millones de dólares) en Puerto Montt: uno de 25 mil metros cuadrados y otro de 10 mil metros cuadrados, los que van a comenzar a funcionar en 2010.
Pero eso no es todo, porque mientras tanto evalúa la construcción de un nuevo proyecto inmobiliario contiguo al Mall Costanera –también, de su propiedad–, los que hoy se utilizan como estacionamientos.
Es que este empresario no le teme a la crisis y apuesta firmemente a una próxima recuperación en la industria del salmón. “Son temas momentáneos. Nuestro negocio, en cambio, es de largo plazo y a eso apostamos”, explica. Es un convencido de que la reactivación está más cerca que nunca y, sin tapujos, anticipa un 2010 “muy movido” en relación a la construcción de nuevos proyectos. Habrá que estar atentos porque no son pocos los terrenos que Mosa posee en la zona: Castro, Isla Tenglo y varias de las ciudades de la Décima Región son los destinos en carpeta.
Los Huerta-Ruiz, ex dueños de El Loro
TODAS LAS CARTAS AL NEGOCIO FINANCIERO
“No fue fácil para nosotros tomar la decisión de vender lo que se construyó con tanto esfuerzo durante años. Nuestros supermercados eran una especie de hijos a los que vimos crecer y desarrollarse. Pero, como muchos saben, las oportunidades se toman o se dejan pasar; no se presentan dos veces, y para nuestra familia fue el momento propicio”, destaca Andrea Huerta Ruiz, una de las hijas de Virtudes Ruiz, destacada empresaria de San Fernando que formó la cadena El Loro a comienzos de los 70 y que en enero del año pasado vendió al holding SMU.
La firma llegó a facturar unos 70 millones de dólares al año, a través de seis supermercados, un local mayorista y una distribuidora. Incluso, Virtudes fue premiada en 2007 como la supermercadista del año por la Asociación de Supermercados, por su destacada participación en este segmento. Hay que destacar –eso sí– que en la profesionalización de la empresa tuvo bastante ayuda de sus hijas Andrea y Alejandra que, junto a sus esposos Alex Schadenberg y Alvaro Barría, están ahora también dedicadas a mantener y acrecentar el patrimonio familiar.
Detallan que, tras la venta, decidieron meterse de lleno en el mercado de capitales, un proceso que han ido desarrollando en forma lenta y cuidadosa. La idea ha sido invertir en distintos instrumentos financieros, lo que pretenden afianzar todavía más en el mediano plazo. También tienen planes para impulsar algunos desarrollos inmobiliarios y dicen que están atentos a establecer asociaciones para continuar materializando nuevas inversiones.
Familia Vlahovic, ex dueños de Colon
APOSTANDO AL HONG KONG DE SUDAMERICA
Jorge Vlahovic (63) cuenta que desde hace quince años está radicado en Santiago, a donde vino siguiendo a sus cuatro hijos, al tiempo que éstos continuaban estudios superiores. Desde su campo en la zona de Lampa, relata que la venta de su ex supermercado Colón en Tocopilla –a comienzos de este año a SMU–, fue a fin de cuentas una instancia para dedicarse más a la familia. Por eso, no extraña que hoy sean sus hijos los que estén intentando desarrollar nuevos negocios.
Dice que se trae entre manos hacer algo grande en Arica, donde tienen una propiedad de 46 hectáreas a la entrada de la ciudad, cerca del terminal agropecuario. La idea es urbanizar y construir un condominio habitacional.
Defiende con fuerza la idea de que hacer inversiones en esa ciudad será grito y plata en el futuro, porque está seguro de que finalmente la zona se convertirá en algo así como el Hong Kong de Sudamérica, gracias a la conexión que puede lograr con varios países vecinos.