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Artículo correspondiente al número 267 (11 al 24 de diciembre de 2009)
Innovadores hasta el final
La base de Kunstmann siempre ha sido la diferenciación. Mirando en retrospectiva, Armin cuenta que al principio lo que más buscaron fue precisamente separarse de las marcas que tenía CCU, con Cristal a la cabeza. Lógico. Si hubieran hecho lo mismo, habrían estado jugando en una cancha donde los goles habrían sido por montones. Hoy, la tónica es hacer la diferencia dentro de CCU.
Por eso, el sello puesto en la variedad y en la calidad es el que quieren seguir potenciando. Después de todo, la construcción de marca en torno a las especialidades los ha fortalecido como una compañía que está a la cabeza en innovación. Armin revela que un estudio reciente encargado por CCU analizó las distintas marcas de cervezas entre los consumidores y una de las principales conclusiones fue que Kunstmann está posicionada como un tipo de cerveza muy innovador.
![]() Armin Kunstmann y su esposa, Patricia Ramos, también construyeron un museo que cuenta la historia de cómo emprendieron el negocio cervecero.
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| Oportunidad de mercado Con 60 mil hectolitros de cerveza como producción, Kunstmann compite por el primer lugar entre las cervezas premium. Para hacerse una idea, el mercado chileno tiene un volumen aproximado de 6 millones de hectolitros, con un 11% de ese total exclusivamente aportado por esta categoría de mayor valor (unos 660 mil hectolitros). Por ende, la valdiviana tiene cerca del 10% de participación de mercado en el segmento. Pero en consumo, Chile está muy por detrás de casi todos los países de la región. Número diez, para ser precisos, según los datos que maneja la Asociación de Productores de Cerveza de Chile, con un consumo per cápita de 36 litros en 2008. Y para qué comparar con lo que se consume en Europa, donde la República Checa está a la delantera, con 156,9 litros por persona, seguida por Irlanda (131,1) y Alemania (115,8). Estos mismos números son los que utiliza Kunstmann para hablar de la oportunidad de negocio que hay en suelo local, donde claramente se está evidenciando un aumento en el consumo de cerveza y, en particular, del conocimiento existente sobre el producto. “El segmento premium está creciendo con fuerza en Chile y otros países. Mucho más que el de las cervezas regulares. La gente, al aprender, empieza a buscar productos distintos. Es lo mismo que en los vinos: en la medida en que se conocen alternativas más naturales y sabrosas empiezan a buscarlas”, diagnostica Armin Kunstmann. En Chile hoy existen unas 80 cervezas de tipo artesanal. Todas tienen el problema que enfrentó Kunstmann al comienzo: la distribución y la venta. Esto se debe a que el costo de transportarlas eleva demasiado el precio final y la gente aún no está dispuesta a pagar mucho más por algo que no conoce. Al menos, en un comienzo. Por otro lado, el hecho mismo de que sean hechas en forma muy casera hace que no exista un sabor constante, pudiendo un día ser muy buenas y al otro todo lo contrario, lo que juega en contra también de la imagen que puedan proyectar como industria. |
| Pacto con el diablo Para muchos, la marca Kunstmann es heredera de la tradición que por varias décadas impuso la cerveza Andwanter, la primera marca que surgió en Valdivia, con la llegada de los alemanes en 1850. Es justo la empresa creada por Karl Andwanter la que guarda una de las leyendas más conocidas en la zona, donde abundan en todo caso historias como esta. Se dice que el éxito que alcanzó su empresa se debería a un pacto que habría firmado con el diablo, y como parte de este contrato se muestran etiquetas de sus primeras cervezas, donde aparece la figura de un diablo rojo encima de un barril de madera. La leyenda cuenta además que a cambio del éxito y fortuna, Karl se comprometió a entregarle una de sus hijas, lo que finalmente se negó a cumplir y por ello el demonio arrojó toda su furia sobre Valdivia en el terremoto de 1960. Tras ese desastre, la fábrica de la familia sufrió severos daños y nunca más se puso en marcha nuevamente. Armin agrega que entre los mitos también se habla de un perro negro que siempre vivió en el frontis de la planta cervecera de Andwanter hasta que desapareció, poco tiempo antes del cataclismo. Y ríe contando que en Kunstmann también han recibido la visita de un perro negro que llegó solo y se instaló a orillas del restaurante que antecede a la planta. |