Bienvenido, te encuentras en Inicio arrow Reportajes y Entrevistasarrow Sobrevivientes

Herramientas

Imprimir este artículo

Comentar esta nota

Enviar a un amigo

Suscribir Sección vía RSS

Compartir Link Facebook Link Twitter

Califica este artículo


0 Votaciones

Otros artículos de la sección:

Reportajes y Entrevistas
Sobrevivientes

Artículo correspondiente al número 227 (2 al 15 de mayo de 2008)

 

Dejaron atrás deudas impagables, modelos de negocios errados y estructuras administrativas poco profesionales. Es el caso de cuatro empresas locales que lograron lo imposible: revertir sus resultados y salir de profundas crisis financieras. Hoy hablan los protagonistas de estas hazañas, quienes revelan la fórmula para doblarle la mano al destino. Por Paula Vargas.

 

 

Para nadie es un misterio que se trata de empresas que tocaron fondo, que atravesaron feroces crisis financieras y en algunos casos llegaron a estar al borde de la quiebra. Pero cuando su supervivencia pendía prácticamente de un hilo, llegó el rescate. De la mano de nuevos dueños o nuevas gerencias, cambiaron sus rumbos y hoy muestran al mercado la esquiva cara del éxito.

Directores y ejecutivos de CIC, Casa & Ideas, Blanco y Negro y Papeles Carrascal aceptaron conversar con Capital para
contar los procesos y decisiones que debieron adoptar para sacar adelante sus proyectos, los que hasta hace unos años parecían prácticamente inviables.

¿Cómo llegaron a esta situación? Las historias difieren mucho entre sí. Pero de acuerdo a la visión de sus gestores y de consultores de empresas, los problemas generalmente surgen por dos vías bastante obvias: la interna y la externa.

En el caso de los factores internos, Cristóbal Fiori, de Matrix Consulting, no tiene ninguna duda de que las crisis son responsabilidad del directorio y de la gerencia general. “Hay que tener claro que este tipo de trances es la suma de varios temas: sobreendeudamiento, malas definiciones del negocio y mala estructura del capital; que, en definitiva son decisiones
de la administración”.

Si se observa caso a caso, no hay ninguna firma –de las cuatro que aquí se exponen, al menos– que no haya tenido complicaciones financieras. CIC, con una deuda de más de 20 millones de dólares, Casa & Ideas, con una deuda superior a 2 veces el patrimonio; Papeles Carrascal, con un nivel de endeudamiento también de 2,2 veces el patrimonio y para qué hablar de Blanco y Negro, en cuyo proceso de quiebra quedaron en evidencia deudas por más de 35 millones de dólares.

En todas también se observa la adopción de erradas decisiones estratégicas. Estas son más evidentes en las firmas industriales y de retail, como CIC; Casa & Ideas y Papeles Carrascal, cuyas nuevas administraciones decidieron reenfocar el negocio, terminando con líneas de productos de baja rentabilidad o que no eran del core business de las compañías. Pero hay otros aspectos que también disparan la crisis, vinculados a factores externos y que son casi imposibles de manejar. Entre ellos se encuentran el alza de los insumos, y el efecto de sustitución de productos. Un caso emblemático, y uno de los más extremos también, es Cerámicas Cordillera, firma que no sólo se vio afectada por el alza en los costos del gas –su principal insumo–, sino por efecto de las importaciones desde países vecinos, imposibilitando competir con su estructura de costos.

 

 

José Yuraszeck Gustavo Gómez
Gabriel Ruiz-Tagle Daniel Orezzoli

 

 

 

El salvataje

 

 

Pero en esto de salvar empresas no hay que reinventar la rueda. Un buen diagnóstico y una pronta implementación de medidas son las claves para dar continuidad a negocios en jaque. Eso es al menos lo que afi rman los expertos en organizaciones con distress, como se denomina a las compañías al borde del colapso.

El socio del Boston Consulting Group, Rodrigo Rivera, advierte que hay que tener una rápida capacidad de reacción para luego de establecer el plan de acción, pasar a la fase de implementación. “Nosotros recomendamos a las empresas no esperar para hacer los cambios, y atacar las crisis según el nivel de urgencia”.

Por su parte, Luis Hernán Paúl, de Fontaine & Paúl Consultores recomienda poner énfasis en la gente y la organización interna. A su juicio, es básico efectuar cambios de management, partiendo por la gerencia general y algunas veces a nivel de directorio.
En cualquier caso, definir el equipo no es tarea fácil, y se puede errar en el intento. Un claro ejemplo es lo sucedido en Casa & Ideas, firma que en los últimos tres años pasó por tres administraciones diferentes.

Y es que la capacidad que requiere una empresa de su alta dirección va a depender también del tamaño de la firma. Precisamente es Gustavo Gómez, actual gerente de Casa & Ideas, quien anota que “no es lo mismo manejar una empresa que factura 10 millones de dólares, que manejar una que vende 100 millones de dólares; hay que tener una estructura adecuada para ello, y no sólo a nivel de primer línea”, sentencia.

Paralelamente al trabajo con las personas, los expertos advierten que debe existir una revisión del negocio y de los procesos. En esta etapa también hay que evaluar aspectos como la dinámica de la industria, el mercado, las capacidades internas de la organización. En fin, “debe hacerse una revisión del negocio y redefinir la estrategia”, agrega Rivera.

A nivel de implementación, todos coinciden en que las medidas pasan por varias decisiones: una reducción masiva de costos, renegociación de compensaciones, cambios en la ejecución o en los procesos del negocio, revisión de la rentabilidad de los productos y, por supuesto, la revisión de las finanzas.

 

 

 

La clave: reordenamiento

 

 

Como generalmente se trata de compañías sobreendeudadas, la clave está en refinanciar sus pasivos. CIC, Casa & Ideas, Papeles Carrascal y Blanco y Negro han sufrido el flagelo en carne propia y cuando decidieron cambiar el rumbo, estaban concientes que si no hacían cambios de fondo difícilmente podrían seguir operando. “La bola de nieve, en el caso de empresas con altos ratios de deuda, tarde o temprano se hace insostenible, y al final te quedas sin plata para pagar a tus trabajadores y sin plata para pagar tus deudas”, afi rma Rivera.

A la hora de hablar del tiempo de implementación, los consultados señalan que dependerá del nivel de la crisis, pero advierten que en cualquier caso deben hacerse dentro de los primeros seis a doces meses, luego de haber tomado la decisión estratégica de seguir adelante con estos proyectos.

Pero todas las ganas y empeño del mundo no bastan para revertir los resultados de un día para otro porque se trata de apuestas de largo aliento, y el éxito no está 100% asegurado.


Comenta este artículo

Nombre
:
Email
:
URL
:
  (Opcional)
Código Verificación Capital.cl

Comentarios

0 Comentarios

 
IAB ChileCertifica.com