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Artículo correspondiente al número 260 (4 al 16 de septiembre de 2009)
Oscar Leria es desde hace poco mas de un mes el nuevo presidente de la Federación del Rodeo Chileno. Proviene de una familia empresarial muy reconocida en el mundo inmobiliario y es el único de cinco hermanos dedicado a los caballos, con criadero propio en Villarrica. Su desafío para el deporte huaso es dar un vuelco a la asociación y profesionalizar su actividad. Tiene varios proyectos en carpeta y los cuenta todos aquí. Por Cristian Rivas N. Foto, Guillermo Rojas Fioratti.
El empresario Oscar Lería cuenta orgulloso que ya tiene unos cincuenta caballos en su criadero Doña Emma, en las cercanías de Villarrica. Su afición corralera partió hace unos quince años y es el único de los cinco hermanos del clan –reconocido por sus inversiones inmobiliarias en Las Tacas y Marbella– que goza con la vida de huaso. Y eso de que lo disfruta es verdad. De lo contrario, no nos explicaríamos que suela perderse varios días del mes en su campo del sur, hasta donde le seguimos la pista para hablar de sus nuevos desafíos como presidente de la Federación del Rodeo Chileno.
Asumió hace poco más de un mes, cuando se produjo un remezón en la entidad y cambiaron cinco de los nueve integrantes del directorio. Cuenta que las aguas estuvieron medio agitadas por algunas declaraciones mal entendidas, pero que ahora se está haciendo borrón y cuenta nueva, para salir fortalecidos y con novedades. ¡Y vaya que se vienen varias en el mediano plazo!
Lo primero que decidió con su nueva mesa directiva –con la participación de personajes importantes del mundo empresarial, como el vicepresidente de operaciones de Antofagasta Minerals, Jorge Gómez– fue revitalizar la institución y darle un impulso más profesional en la gestión. Para eso, ya están dando pasos concretos: contrataron a la prestigiada empresade head hunting MV Amrop, ligada a Max Vicuña, para que buscara un nuevo gerente general, que debiera estar asumiendo el cargo a mediados de octubre próximo.
La idea es encontrar a un profesional que absorba las distintas necesidades del gremio, que van desde la organización de eventos y actividades propias del rodeo –lo que involucra amplias capacidades en marketing–, hasta la administración de los activos de la Federación, que incluyen sus oficinas en la calle Lyon en Providencia, la medialuna de Rancagua –epicentro nacional del deporte huaso– y el fundo de 500 hectáreas que posee cerca de Panguipulli, donde cría unos 2.400 novillos que utilizan para los torneos.
Aro, aro, aro
No es casualidad que Lería se haga cargo de la Federación que hoy reúne a 10 mil asociados a lo largo del país, con unos 6 mil compitiendo activamente todos los años. Haciendo un aro en su agitado calendario de actividades –nos confidencia que está dedicando alrededor del 70% de su tiempo a la organización– advierte que su curriculum de corralero ya cuenta con varios años de trabajo en el mundo de los caballos.
Partió como presidente del Club de Rodeo de Carahue, pero ha pasado por distintos cargos antes de asumir ahora la presidencia nacional. También encabezó la Asociación Cautín y de toda la zona sur de la Federación y, hasta hace poco, como director nacional también ejercía el cargo de tesorero de esta agrupación.
Además, tiene el respaldo de varios años de trabajo empresarial junto a sus hermanos y varios otros socios en distintos proyectos inmobiliarios. El más reciente es el reload de Marbella, cuya propiedad tomaron el año pasado y ahora están en plena etapa de inversiones, contemplando unos 250 millones de dólares en el mediano plazo. Y para qué mencionar otros aspectos de su vida laboral, como el trabajar codo a codo en la Fundación Andrónico Luksic, junto a su esposa Paola Luksic, hija del fallecido empresario.
“De toda esta experiencia es de donde pienso sacar ideas para aplicar en la Federación”, nos insiste. Porque su interés es combinar el trabajo gremial con una visión empresarial fuerte. Pone como ejemplo sus recientes pasos en Marbella, donde la apuesta es tener un negocio que sea sustentable en el largo plazo y muy enfocado en los servicios. Después de todo, dice, cualquiera puede llegar y construir viviendas de este tipo, pero lo que queda es el servicio que se presta a todos estos propietarios.
Lo mismo quiere poner en marcha ahora, en su nueva faceta. Partiendo por que cada vez sean más lo socios que participen activamente en los distintos campeonatos nacionales, para lo cual requiere poner atractivos innovadores. Ya tiene pensado establecer alianzas para otorgar distintos servicios a sus asociados, como descuentos y beneficios en determinados productos financieros, comerciales o agrícolas, y acceso a otros productos, como salud o seguros.
En este marco de cambios, también contratarán a una empresa que les haga un diagnóstico del estado actual del rodeo en Chile y del que puedan sacar nuevas propuestas para su expansión.
Enfasis en Rancagua
A mediados de agosto ya partieron las clasificatorias para el tradicional rodeo que se realiza todos los años en Rancagua, y cuya versión 2009-2010 se desarrollará entre el 26 y 28 de marzo. Es precisamente en la medialuna de esa ciudad donde también pronto vendrán cambios.
Lería cuenta que inicialmente existía la inquietud en algunos socios de hacer una medialuna en Santiago, pero finalmente se decidió potenciar la que hoy se utiliza en Rancagua, zona que por tradición se asocia al rodeo. Como su capacidad actual de 12 mil personas, se ha visto ampliamente sobrepasada en los últimos años, con 50 mil asistentes en los tres días del evento. La idea es propiciar una ampliación que debería materializarse el próximo año, una vez que se haya conversado con las distintas autoridades de la zona.
“Igual que en los negocios, tenemos que revitalizar la medialuna. Poner una pantalla gigante y ampliar las graderías, porque ya quedaron chicas. La idea también es hacer un pueblito criollo para que tenga visitas diarias y se potencie todavía más el lugar”, describe.
Dice que como la Federación es una entidad sin fines de lucro, la idea es utilizar al máximo sus propios recursos para materializar todas estas iniciativas. Cuenta que sólo por concepto de auspicio del torneo logra ingresos por 250 millones de pesos en cada campeonato nacional, los que se suman a las ganancias por concepto de entradas: sólo por el sector de tribuna preferencial ingresan otros 200 millones de pesos. Por eso, estima que si sólo agrandara en unos mil puestos la tribuna, podrían juntar fácilmente recursos para autofinanciar las obras que tienen en carpeta.
Recalca que, junto a su trabajo gremial y empresarial, está dedicando tiempo a las prácticas deportivas. En la foto principal de este artículo monta su caballo Misionero, en Villarrica. Cree que el campeonato que se está iniciando tiene algo especial, porque además es el primero que correrá con caballos criados por él. Con orgullo, recuerda que en el pasado ya ha clasificado varias veces para el torneo final en Rancagua. Hay que ver cómo le va esta temporada.