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Artículo correspondiente al número 289 (19 de noviembre al 2 de diciembre de 2010)
Una recuperación importante ha tenido este año el Indice Nacional de Satisfaccion al Consumidor, que luego de una feroz caida de diez puntos porcentuales durante 2009, hoy se esta acercando rapidamente a niveles de precrisis. Sin embargo, no hay sorpresas en cuanto a las empresas mejor evaluadas, nuevamente la banca y las firmas de gas siguen siendo los protagonistas. Pero ojo, que hay varios sectores que estan saliendo de la UTI, entre ellos el negocio farmaceutico y el transporte publico. Por Paula Vargas.
Atrás quedaron los días en que la señora Juanita salía con megáfono en mano para convocar a sus vecinos y unirse en torno a un problema común. Para qué hablar de la típica reunión de firmas con el fin de presentar una queja formal ante una empresa. Hoy, crear un grupo en Facebook o una cuenta en Twitter no cuesta nada. Bien lo sabemos los chilenos que hoy sumamos más de 8 millones de usuarios en ambas redes; es decir, casi la mitad del país.
Ese es el megáfono de nuestros tiempos y el que ha marcado un antes y un después en la relación entre el consumidor, las empresas y la autoridad. Quejarse a través de las redes sociales va bien con nuestra idiosincrasia. No hay que dar la cara, creamos un personaje con el que dejamos de lado la timidez y se logra el objetivo de convocar a las masas frente a un objetivo común. “Sin duda, desde esa perspectiva las redes sociales son la instancia más apropiada para los chilenos, pero también dan cuenta de otro fenómeno: la crisis de institucionalidad que vivimos. La gente prefiere estas vías para canalizar sus problemas, en vez de acudir al juzgado o levantar una demanda colectiva. Hay desconfianza en estos procesos no sólo por su lentitud, sino también porque existe la percepción de que no se logra nada”, advierte el director ejecutivo de Feedback, Martín Rodríguez.
Pero este nuevo poder del consumidor también está permeando a otras esferas. La capacidad para acceder a la información acerca de lo que quieren y cuando lo quieren, también les ha dado a los compradores una fuerza insospechada. El consumidor ya no va a una tienda a que le sugieran cuál es el mejor producto o el más acorde a sus expectativas, él ya sabe cuál es. Esto lo viven a diario en países como Estados Unidos. De acuerdo a una publicación de The Economist, más del 80% de los clientes de Ford ya han investigado sobre su posible compra en Internet antes de llegar a la sala de ventas. Lo mismo sucede con los compradores de teléfonos móviles y de tecnología.
De hecho, hoy las consultoras de empresas y agencias de publicidad están empecinadas en buscar la fórmula para llegar de forma más efectiva a ese tipo de consumidor. Hablan del cliente como “el jefe”, lo que a juicio de más de alguno es fascinante y aterrador, porque no saben a lo que se están enfrentando. “Lo que tenemos hoy es un consumidor bien informado y educado en sus derechos, que está tomando el control de la forma en que aprende y escucha acerca de los productos”, destaca Jaime Navarrete, director de PR de Ogilvy. De ahí que buena parte de las empresas estén buscando formas más sofisticadas de llegar a Internet con su publicidad. Claramente no estamos hablando de banners, ni de pop ups, sino de publicidad en sitios de búsqueda como Yahoo y Google, donde las empresas compran ciertas palabras que llevan a los usuarios al sitio o publicidad de la compañía que la adquirió. Así es como están las cosas. Todo por llamar la atención de este consumidor cada vez más esquivo y empoderado.
Su palabra es ley
Pero aun cuando las redes sociales e Internet se han transformado en una de las principales herramientas de poder de los consumidores, no sólo para la adquisición de productos, sino también para reclamar sus derechos, en este último caso existe el peligro de que finalmente las quejas sean poco creíbles. “Puede que la gente cumpla un rol de complot, más que de hacer valer sus derechos. Por eso el gran desafío es que la gente les dé más valor a las instituciones, eso afianzaría el sistema y si hay buenas instituciones, las empresas están obligadas a tener buenas prácticas”, agrega Rodríguez.
Institucionalidad que pareciera estar en deuda. A pesar de que existe una ley que ampara a los consumidores, ésta no siempre es efectiva. El caso más evidente es el de las acciones de clase, cláusula que se introdujo hace más de 5 años y que en su momento hasta la mismísima Cámara Nacional de Comercio advirtió que se convertiría en la antesala de la “industria del reclamo”. Sin embargo, a la fecha sólo han sido falladas dos causas, mientras que hay otras 40 dando vueltas en algún trámite.
La abogada de FerradaNehme Stella Muñoz explica que en el camino pasaron varias cosas. “Por un lado se trata de un sistema lento. Sólo en la etapa de admisibilidad una causa puede esperar hasta dos años y más y, por otra parte, las empresas han estado más proactivas al establecer mecanismos para evitar llegar a acciones colectivas”. Un ejemplo de ello es lo que sucedió con las empresas móviles durante el terremoto –cuando colapsaron las redes–. Así, antes que se iniciara un levantamiento popular en contra de las operadoras, éstas actuaron de inmediato ofreciendo minutos gratis a los usuarios en las zonas afectadas por el desastre. Una fórmula de compensación a la que seguramente llegarían si hubiesen ido a juicio, claro que luego de pasar por un proceso que tal vez hubiese durado años.
Por su parte, el director del Servicio Nacional del Consumidor, Juan Antonio Peribonio, cree que aún hay mucho espacio por avanzar. “Hemos dado pasos importantes para mejorar los contratos en el mercado financiero, donde los consumidores enfrentan las mayores desigualdades, pero aún nos queda mejorar", advierte.
En ese sentido, este gobierno pretende introducir nuevas normas que resguarden a los consumidores. El más comentado es el famoso Sernac Financiero, aunque también se está trabajando en otros ajustes. "Queremos lograr cambios estructurales que eleven el estándar del mercado en beneficio de los consumidores. Ya conseguimos eliminar las cláusulas abusivas y el ajuste a los contrtos bancarios, ahora es el turno del retail y de otros mercados importantes, como el de las telecomunicaciones", adelanta Peribonio.
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Ya conseguimos eliminar las cláusulas abusivas y el ajuste a los contratos bancarios, ahora es el turno del retail y de otros mercados importantes para los consumidores, como el de las |
El poco uso de la herramienta de las acciones colectivas se debe a que por un lado se trata de un sistema lento… y por otra parte, las empresas también han estado más proactivas al establecer mecanismos para evitar llegar a acciones colectivas. |
Los reclamos en las redes sociales también dan cuenta de otro fenómeno: la crisis de institucionalidad que vivimos. La gente prefiere estas vías para canalizar sus problemas, a tener que acudir al juzgado o levantar una demanda colectiva. Martin Rodriguez, Feedback. |
| Sectores con más reclamos |
| Telecomunicaciones. En esta industria la principal causa de reclamo se debe a la mala calidad del servicio, incumplimiento de condiciones contratadas, cobros indebidos y dificultades para terminar el contrato. Mercado financiero. Los reclamos se dan por cobros indebidos, cargos no consentidos, como los seguros, cobranzas extrajudiciales abusivas y problemas en los contratos. Retail. Aquí los consumidores se quejan por las dificultades para ejercer la garantía cuando el producto tiene fallas, así como problemas en la calidad del servicio, particularmente en la post venta. |