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Reportajes y Entrevistas
Piñera 2.0 y sus coqueteos con la historia

Artículo correspondiente al número 277 (4 al 17 de junio de 2010)


En este sentido, a tres meses del terremoto sus logros no son menores: ya son un record las 50.000 mediaguas, el millón y tanto de niños de vuelta a clases, el número de proyectos de ley presentados y aprobados, pese a no tener mayoría en el Congreso. Para qué enumerar las decenas de viajes, sus giras al exterior, plan pymes, etc.

Piñera siempre habló de su vocación de servicio público. Pero la evidencia más dura mostraba con mayor elocuencia su veta empresarial, materializada en una fortuna de clase mundial. No se juntan tantas nueces sólo estando dedicado al servicio público. Esa vocación, sin embargo, existe, y estaba latente desde la cuna. Se mostró también en su tesis doctoral y en su trabajo en la Cepal, cuyo centro fue el tema de la pobreza. Como apunta Sergio, esa vena viene impulsada por su padre, quien les dejó como herencia –a él y sus hermanos– una fuerte propensión hacia las políticas públicas que hoy está desplegando a cabalidad.

El gran eje de su propuesta es la sociedad de las oportunidades; es decir, que cada uno se empodere con el destino propio y emprenda para sí mismo y/o para los demás. Ello implica, un giro radical en el modo de enfrentar y hacer las cosas. El asistencialismo estatal, por ejemplo, es un punto de Presidente... en construcción partida, no una meta. Con ello, Piñera está desafiando al pasado e invitando a los chilenos a soñar y a empeñarse en hacer.

En síntesis, por un lado Piñera es un personaje exótico, no replicable, multifacético y claramente notable. Por eso tiene admiradores y detractores.

Por otro, es un hacedor por excelencia, un materializador de sueños. Hasta hace poco, eran los suyos propios. Ahora quiere soñar para todos. Pensamos que –dadas sus características– no se conformará simplemente con pasar a la historia: más bien querrá hacer historia. Claro, no es tarea fácil, y la oposición se encargará de recordárselo cada vez que pueda. Ojalá Piñera lo logre, por el bien de Chile.

El abrió su juego el 21 de mayo. La historia tiene ahora la palabra.

No se vive para trabajar

El buen gobernar requiere también una cuota de alegría. Uno no quiere ver a las autoridades agobiadas, cansadas. Porque así los países también se cansan, se agobian.
Por Andrés Benítez (Rector Universidad Adolfo Ibáñez)
La imagen de Sebastián Piñera como una especie de “ogro trabajólico”, que le impone a su gabinete un horario de 24x7, que anda por la vida contra el tiempo, cronómetro en mano, que pone metas con hora y día, comienza a asentarse en la opinión pública con una fuerza inusitada. Y, entonces, no son pocos lo que señalan que el presidente siempre fue así. Un tipo que sólo vivía para trabajar.

Pero Piñera nunca fue así. Por el contrario, era el empresario que no se perdía los juegos olímpicos, ni los mundiales. Se pasaba semanas enteras en eso. Recordada es su imagen en las tribunas con la bandera chilena, cuando Massú y González ganaron la medalla olímpica. Era de los que cada año invitaba a su familia y amigos a viajar. El fanático del tenis, de subir cerros. En pocas palabras, era un gozador de la vida, como pocos otros. Acelerado, sí, pero nunca trabajólico.

Claro, ahora Piñera es presidente. Y parece que ni él ni nadie en el Gobierno tienen tiempo para nada más que trabajar. Es cierto, el terremoto cambió todo. La urgencia por levantar el país, requería de un esfuerzo adicional. Pero, terremoto aparte, el estilo trabajólico parece haber llegado para quedarse.

Algunos, en La Moneda, pueden creer que esto es lo que quiere la opinión pública. Que mientras más trabajen, mejor posicionados en las encuestas. Pensar así es un error. Los presidentes y los ministros son modelos para la sociedad. Es cierto que queremos verlos trabajar, pero eso no significa que deban abandonar sus familias, sus intereses, en definitiva su vida por estar en el gobierno. Es un mensaje políticamente incorrecto. Queremos proteger la familia, pero no desde el gobierno. Queremos que la mujer participe más del trabajo, pero a costa de que trabaje 24x7. Es un contrasentido.

A la gente le gusta ver a sus presidentes siendo personas integrales. Trotando, gozando con sus familias y amigos. Leyendo un buen libro, viendo una película. Además, se sabe que las personas que tienen una vida fuera del trabajo son más productivas, más imaginativas y de paso, más simpáticas que aquellos que sólo viven para el trabajo, por importante que éste sea.

El buen gobernar requiere también una cuota de alegría. Uno no quiere ver a las autoridades agobiadas, cansadas. Porque así los países también se cansan, se agobian. Es cierto que hay problemas urgentes, pero es sabido que el apuro nunca ha sido amigo de las buenas decisiones.

Presidente, vaya al Mundial de Sudáfrica, como la mayoría de los mandatarios del orbe. Vaya con su familia, a la que no vemos desde la campaña. Juegue más tenis, suba más cerros. Obligue a sus ministros a hacer lo mismo, a tener una vida. Eso también es parte de gobernar.

 

El Estado soy yo

Piñera nunca ha sido una persona que se destaque por generar confianzas; siempre ha trabajado para él y esta no será la excepción.
Por Jorge Navarrete P. (Abogado de Del Río Izquierdo)
Muchos esperaban con entusiasmo el debut del flamante gobierno de centro derecha. Habían pasado muchos años desde su último paso por La Moneda, las expectativas eran altas y los desafíos, de gran envergadura. Transcurridos los primeros tres meses de esta administración, me imagino habrá disímiles opiniones. Aunque la disputa pudiera centrarse en si ha sido mejor o peor de lo que pensábamos, a todas luces ha sido distinto.

El presidente insistió en que su gobierno pondría el acento en la gestión pero a diferencia de lo que usualmente hace la derecha – que disfraza sus preferencias ideológicas como decisiones técnicas–, estos primeros meses de administración han evidenciado una total asepsia política. Ya durante la campaña electoral fuimos testigos de cómo la candidatura de Piñera estaba desprovista de un relato que diera cuenta de los sueños e ideas del sector que lo apoyaba y que se diferenciara de las banderas que enarbolaba la Concertación.

Muchos han creído que detrás de esta simbiosis subyace una convicción política del primer mandatario, habida cuenta cuales han sido sus raíces y su trayectoria. Tiendo a disentir. El presidente ha demostrado ser una persona eminentemente pragmática, cuya mirada de la actividad política se vincula mucho más a cuestiones tácticas y de forma que a una visión o proyecto de largo aliento.

El acercamiento al centro político siempre ha sido una estrategia electoralmente rentable y bien lo sabe el presidente, quien ha hecho de las encuestas y sondeos de opinión una guía fundamental para adoptar sus decisiones. Piñera siempre ha trabajado para él y esta no será la excepción. Si no hay un cambio de rumbo, sospecho será muy difícil que la centro derecha pueda capitalizar los logros de este gobierno. Más todavía, cuando es muy delgada la línea que divide la popularidad del populismo.

Piñera nunca ha sido una persona que se destaque por generar confianzas. Mientras algunos de sus aliados ya se sienten decepcionados o derechamente traicionados, la alicaída oposición guarda silencio cuando no rinde sentidos homenajes. Con todo, ni siquiera eso será permanente. A mi modo de ver, el mayor riesgo que impone el estilo del presidente es que lo transforma en una persona impredecible.

 

 

Presidente... en construcción

Así es Piñera: un personaje más heterodoxo de lo que se presume, incansable, ambicioso y presidente en proceso de construcción.
Por John Muller (periodista de la Universidad Católica, director adjunto del diario El Mundo de Madrid)

El lunes 17 de mayo, la tormenta financiera en Europa no cesaba. Al concluir la cumbre Unión Europea-Chile, comparecen cuatro dirigentes. Dos de ellos, Herman Van Rompuy y José Manuel Durao Barroso, expresan su preocupación por la suerte del euro. José Luis Rodríguez Zapatero, jefe del gobierno español, insiste en justificar el duro plan de ajuste del déficit que acaba de anunciar. Y el cuarto, Sebastián Piñera, se ve ajeno a los problemas.

Zapatero es el que está más incómodo. No domina el tema. Es famosa la frase de su ex ministro Jordi Sevilla, que le prometió que “en dos tardes” le enseñaría todo lo que tenía que saber de economía. El español termina y Piñera, con naturalidad, dice: “el déficit es como tener sobrepeso. Y todos sabemos lo que hay que hacer en ese caso. Hay que ponerse a dieta, o sea el Estado tiene que gastar menos. Y hay que hacer ejercicio, es decir, hacer reformas estructurales”.

Este episodio resume la impresión que dejó en Europa: el presidente chileno trajo un discurso fresco, que rompe con la línea tradicional de los mandatarios latinoamericanos. Piñera sabe de economía y es capaz de explicarla al más profano. Eso es una ventaja cuando se trata de tomar decisiones políticas que afectan al bolsillo. “Mi impresión es que lo tiene muy claro, que pisa tierra firme”, dice Felipe Sahagún, profesor y analista internacional.

Piñera parece más llano y accesible ahora que ya es presidente que cuando era candidato. Con Zapatero no ha podido contener al doctor en Economía que hay en él. Su comentario tampoco ha sido muy respetuoso del principio de no injerencia en los asuntos de otros países. Es, en definitiva, un heterodoxo. Y él mismo describe las tres fuentes de su manera de ser: primero fue académico, después empresario y ahora es un político.

Lo entrevistamos en el Hotel Ritz para el diario El Mundo. “Estoy pobre...”, dice cuando se le pregunta por la venta de Chilevisión y de Lan. ¿Se burla de mí? Debe ser uno de los hombres con más dinero del planeta. Pero enseguida precisa cuál es su sentimiento de pérdida: “uno se enamora de los proyectos empresariales, son como hijos. Pero cualquier sacrificio vale la pena si es a cambio de que Chile sea un país desarrollado”.

Sorprende que se haga las cosas él mismo y no delegue en sus ayudantes. Sólo su joven asistente, Juan Ignacio Eyzaguirre, asiste a la entrevista, mudo como una esfinge. Piñera pide una lista de los temas, los apunta en un block. Tarda sólo un minuto y comienza a responder las preguntas. Controla la imagen que proyecta con rutinas básicas y disciplinadas. Se niega a que lo graben en vídeo, porque está sin chaqueta. Pero acepta repetir tres preguntas para que sean registradas durante el tiempo que aparta para posar… con chaqueta.

Parece seguir el camino que ya exploró José María Aznar, quien encabezó el primer gobierno de derecha en España desde la muerte de Franco. Se trata de asumir las banderas de tus rivales para adueñarse del centro político, el auténtico caladero de votos.

También es consciente de que tarde o temprano La Moneda lo desconectará de la realidad. No lo dice expresamente, pero se deduce de sus comentarios. No lo niega como otros presidentes, que se jactaron de que no les ocurriría. Más aún, sabe perfectamente que en pocos años habrá nuevos factores de poder jugando a su alrededor y querrán sacar ventaja de los instrumentos del Estado.

Pero confirma su seriedad señalando que no hará nada para ser reelegido. “No soy partidario de hacer reformas constitucionales que beneficien al que las promueve. Y por lo tanto no promoveré ninguna que permita mi reelección”.

Sus metáforas coloquiales fascinaron a los periodistas españoles. Ana Romero, analista de El Mundo, recuerda la que usó cuando aceptó organizar la próxima cumbre iberoamericana: “El prestigio de un hombre crece a la velocidad de una palmera, pero puede caer en el descrédito a la misma velocidad que caen los cocos”.

No es el tipo de imágenes que uno espera de un presidente, sobre todo atendiendo a la polisemia de ciertas palabras en América latina. Pero así es Piñera: un personaje más heterodoxo de lo que se presume, incansable, ambicioso y... un presidente en proceso de construcción.

 

 

 



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Comentarios

6 Comentarios

Paz Benavente :

Publicado Viernes 11 de Junio, 2010 - 09:57 hrs

El artículo me parece muy interesante, pero la portada muy mal intencionada, creo que deben existir miles de fotos mejor de Piñera, y no esta que parece el diablo. 
Una verguenza viniendo de un medio que es tan respetado como la revista Capital. 
Lamentable.

cristian :

Publicado Lunes 7 de Junio, 2010 - 11:30 hrs

Don Sebastián, es un gran hacerdor y coordinador de de proyectos, discrepo profundamente del seños NAvarrete (columnista mas arriba), quien dice que no genera confianzas, Sr. Navarrete usted esta ciego, por que parece que no velos logros de Don Sebastian, o quizas tuerto por que no los puede ver claremente debido a algo extraño que le obstruye el poder ver. 
Nuestro Presidente , al ser un INGENIERO, con losgros comprobables, nos permite tener una plena confianza de las metas que se ha propuesto, quizas nuestra cultura es tan retrasada, o mejor dicho se ha retrasado o estancado durante los ultimos 20 años, lo cual hace que los arboles impidan ver el bosque.

juan carlos :

Publicado Sabado 5 de Junio, 2010 - 11:12 hrs

Me parece muy interesante lo comentado, y realmente se ve un Chile con más ganas de trabajar y hacer cosas, con optimismo y fuerza, no siempre lo regalado trae buenas ganancias. Nos debemos esforzar para lograr nuestras metas.

ARTURO SAPIAIN SALAZAR :

Publicado Sabado 5 de Junio, 2010 - 10:50 hrs

EL MODELO : 
 
MAS QUE UN ESTADO SUBSIDARIO SIN FINES DE LUCRO, DEFINE AL ESTADO COMO UNA INSTITUCION QUE DEBE OPERAR GENERANDO PERDIDA. 
 
TRANSFIRIENDO RECURSOS A PRIVADOS Y MEDIANTE EL GASTO QUE RETORNA CON PERDIDA 
 
PERDIDA ABSORVIDA CON CRECIMIENTO ( RECAUDACION) 
 
UNL MODELO QUE CRECE, A UNA TASA DE RENDIMIENTO DECRECIENTE. POR CONCENTRACION, SATURACION DE MERCADO , MIGRACION DE CAPITAL....HASTA AGOTAR LOS RECURSOS ( en chile los mineros ) 
 
ES INVIABLE  
 
SOLUCION 
 
UN ESTADO CAPITALISTA, CON TRABAJADORES CAPITALISTAS QUE PARTICIPEN DEL LUCRO, DESEMPEÑANDOSE EN ACTIVIDADES MONOPLICAS 
 
CON INVERSION MIXTA PPT 
 
PUBLICA AL 51 % 
 
PRIVADA ( SEGURIDAD Y RENTABILIDAD PARA EL K ) 
 
TRANSNACIONAL (OPTIMIZAR COMERCIALIZACION) 
 
CORDIALMENTE 
 
NOTA : 
 
SI NO CREEN, MIREN LO QUE ESTA OCURRIENDO, PARA SALVAR A IN GLATERRA EL ESTADO TUVO QUE PARTICIPAR DEL LUCRO ( UN 70% DE LA BANCA PERTENECE AL ESTADO) 
 
EL RETAIL VENCE A LA BANCA . ACUMULA CAPITAL A MAYOR VELOCIDAD QUE LA BANCA, PORQUE APLICA INTERES, SOBRE CAPITAL QUE NO EXISTE. 
 
EL PRECIO DE UN BIEN LLEVA COMPONENTES; COSTOS + UTL E IMPST . EL INTERES SE APLICA SOBRE DINERO QUE EL RETAIL NO DISPONE. 
 
POR OTRO LADO, LAS ECONOMIAS DE ESCALA LLEVAN A LA CONCENTRACION Y AUTOMATIZACION DE LA PRODUCCION, EXTERNALIZACION, QUE GENERA TRANSFORMACION EN EL EMPLEO. ( DESPIDOS Y CAIDA EN LOS INGRESOS PROMEDIO) 
 
LOS EMPRENDIMIENTOS SON FINANCIADOS POR LAS INDEMNIZACIONES . LAS ESTADISTICAS INDICAN UN NIVEL DE MORTANDAD DE UN 90 % EL PRIMER AÑO ETC ETC. 
 
URGENTE NEURONAS FRESCAS PARA DIRIGIR EL PAIS

Nelson Deramond :

Publicado Viernes 4 de Junio, 2010 - 21:10 hrs

Sin dudas S.Piñera será el Presidente que la mayoría de los chilenos esperamos. Lamentablemente no podré ver el desarrollo de su gobierno porque vivo fuera del país, sin embrago, estoy atento a todos los pasos que da el acutual gobierno. La nueva forma de gobernar esta siendo recibida con admiración y con crédito por los chilenos, aún quedan aquello que viven en el pasado, pero estoy seguro que con el tiempo el pueblo chileno se dará cuenta que el gobierno trabaja para ellos y no para los bolsillos de los políticos que nos gobernaron anteriormente. Tuve la oportunidad de saludar a Piñera personalmente para las elecciones del 2006 en su campaña del 2005 en la ciudad de Talca y en esa oportunidad le dije"permitame saludar al futuro presidente de Chile" . Fui visionario, hoy los chilenos pueden decir con urgullo que y tiene a un Presidente que realmente trabajara por ellos. Suerte Sr. Presidente en estos cuatro años de trabajo por delante.

ALVARO :

URL AJM Publicado Viernes 4 de Junio, 2010 - 12:02 hrs

creo que sera un buen presidente que tratara de mejor en las oportunidades y igualdad de la gente que se acabe el compadrastro y coteo politico existente y todos podamos crecer en igualdad de oportunidades....

 
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