|
|
Bienvenido, te encuentras en Inicio Reportajes y Entrevistas Pinceladas frescas |
Califica este artículo
Otros artículos de la sección:
Artículo correspondiente al número 226 (18 de abr al 1 de may 2008)
Muchas veces, cuando se intenta nombrar quiénes brillan en la paleta de pintores nacionales, se cae en el error de mencionar a los mismos de siempre. Esta vez quisimos hacer algo distinto. Pedimos a seis galerías de arte de Santiago que seleccionaran a los artistas jóvenes que prometen sobresalir, si es que no lo ha hecho ya. Por María Luisa Vicuña.
Andrés Heinsen: el impulsivo
Andrés Heinsen (35 años) tuvo el año pasado su primera exposición individual Aguadas en Tinta China en la Galería de Cecilia Palma. Fueron tantos el éxito y el revuelo que causó –inesperados para él– que ya prepara su segunda exposición para septiembre de este año, la que todavía no tiene nombre.
La temática de la pintura de Heinsen es la del automatismo psíquico: deja fluir el pincel, sin detenerse a pensar, para que las figuras nazcan solas desde sus propias emociones, sin que haya un juicio respecto de ellas. A partir de las manchas va naciendo el dibujo. Un dibujo que presenta los miedos, las represiones o las rabias que el ser humano lleva dentro. Sus dibujos ilustran al niño interno buscando un espacio dentro de la sociedad. Lejos de una búsqueda racional, relata lo emocional y subjetivo, resultando de su trabajo una gráfica saturada de imágenes e impulsiva.
Heinsen remarca que cuando comienza a pintar, no piensa lo que está haciendo y deja que las pinceladas fluyan solas. Es así como para él el acto de pintar es una verdadera terapia, una especie de exorcismo mediante el cual saca sus inseguridades y máscaras. De hecho, explica que en dos días puede tener listo un cuadro.
El pintor Gonzalo Cienfuegos lo describió como “un artista agudo, único, que sorprende con su automatismo psíquico, donde cada línea y mancha en su autonomía, son capaces de sostenerse por sí mismas y expresar un mundo paranoico y real. Siento en su trabajo un intento descarnado de comunicación afectiva, que logra conmoverme y entender mejor la naturaleza humana”.
Andrés Heinsen egresó de la licenciatura de arte con mención en pintura de la Universidad Finis Terrae en 1998. Su primera exposición fue en el Centro de Arte Experimental La Perrera, en 1999, y ese mismo año se ganó la beca de la Fundación Amigos del Arte. Luego se fue a vivir a España y Alemania, y cuando volvió a Chile, antes de regresar a Santiago, pasó un tiempo instalado en Valparaíso.