|
|
Bienvenido, te encuentras en Inicio Reportajes y Entrevistas Paola Luksic: “Queremos convertirnos en un referente en educación” |
Califica este artículo
Otros artículos de la sección:
Artículo correspondiente al número 290 (3 al 16 de diciembre de 2010)
Es la mayor de las mujeres y la tercera de los cinco hijos del patriarca de la minería chilena, Andrónico Luksic Abaroa. Desde hace 10 años que compatibiliza la crianza de sus cinco hijos con la dirección del “tesoro” de su fallecido padre, la fundación que lleva su nombre. Desde esa trinchera nos habló de sus proyectos, de la restructuración que acaban de emprender, de las mujeres en el grupo y del ingreso de la tercera generación a las empresas familiares. Por Catalina Allendes; foto, Verónica Ortiz.
El 4 de abril de este año, en las oficinas de Apoquindo 4001, donde operan las mineras del grupo, los cinco hijos del recordado empresario minero y forjador de una de las fortunas más importantes de Chile, Andrónico Luksic Abaroa, tuvieron una cita muy especial. Y distinta.
Ese día no discutieron ni de negocios ni de problema familiar alguno, sino que de caridad y filantropía. Del futuro de la Fundación Andrónico Luksic Abaroa, el “tesoro” del patriarca fallecido en agosto de 2005.
Estaban los cinco: Andrónico, Guillermo, Paola, Gabriela y Jean Paul (mencionados de mayor a menor), además de la madre de los tres menores, Iris Fontbona de Luksic; el marido de Paola, Oscar Lería, director de la Fundación, y Antonia Luksic Puga, hija de Guillermo que desde este año también forma parte del directorio.
La cita no fue nada de usual, pues quien las convocó, a petición de Paola, la presidenta de la Fundación desde 2005, fue el experto en marketing y comunicaciones y ex director ejecutivo de Canal 13 Kiko García.
Junto a Andrés Nassar, su socio en Samara, la innovadora empresa de asesorías empresariales, literalmente incitó a los Luksic en pleno, para que de esa jornada surgiera una nueva Fundación Andrónico Luksic Abaroa.
Y así fue. Ese día resultó ser el comienzo de una nueva etapa de esta institución a la que el fallecido empresario ingresó en 1966, cuando se denominaba Federico W. Schwager, que en 1991 hizo suya y en 1999 cambió a su actual nombre.
María Paola Luksic Fontbona –la mayor de las mujeres Luksic, que iba a ser geóloga, y que para chochera del padre sería la primera de la familia que seguiría una carrera ligada a la minería–, nos recibió en sus oficinas del piso 14 del mismo edificio donde están ubicadas las mineras del grupo para saber en qué están, qué resultó de aquella cita con García y Nassar y cuál es la visión filantrópica de esta familia que en el ranking 2010 de la revista Forbes figura con una fortuna de 11.000 millones de dólares y en el lugar 52 de la lista de los personajes más ricos del mundo.
-¿De verdad usted iba a ser geóloga?
-Estudié millones de cosas y no terminé nada (se ríe). En algún momento, como que toda la familia empezó a irse a Inglaterra y decidí irme también a estudiar geología. Había estudiado ingeniería forestal en la Universidad de Chile y ahí me gustó mucho la geología. Me matriculé en el Imperial College de Londres.
-¿Y qué pasó?
-Antes de entrar a clases vine a Chile y conocí a Oscar (Lería, hijo de quien fuera dueño de Dos en Uno y hoy, presidente de la Federación de Rodeo de Chile)… Hasta ahí llegué. Volví dos semanas a clases. Me entregaron el calendario, todo era increíble, con viajes a Egipto y a otros lugares fascinantes, pero lo único que quería era volverme a Chile. Me vine.
-A su padre no le debe haber gustado mucho la decisión...
-Cuando le dije, no… Iba a ser la única de la familia que estudiaría algo relacionado con minería, pero finalmente mi hermano Jean Paul se metió ahí y lo ha hecho regio. Así fue la historia.
10 años al mando
Cuando volvió de Londres, Paola trabajó un tiempo en el entonces Banco O´Higgins, de propiedad del grupo, y luego se fue a casa a criar a las dos hijas que heredó de Oscar Lería y a los tres hijos que nacieron del matrimonio de ambos.
Varios años después fue su padre quien le despertó el bichito que la tiene hoy al mando de este buque que el año pasado hizo aportes por 2 millones de dólares a proyectos ligados al mundo de la educación y la cultura. Y que para 2011 invertirá una cifra similar.
Cuenta que fue el lobby de su marido, que se había integrado al directorio de la Fundación muchos años antes, el que llevó a que su padre la convocara al directorio, primero, y a la presidencia, después.
“Mi marido hizo harto lobby por las mujeres, por mí y por mi hermana, para que participáramos de la Fundación. El tema ha cambiado rotundamente en los últimos 10 años. Como todas las familias chilenas, la nuestra era bien machista”.
-¿Qué le dijo exactamente su padre cuando le pidió que ingresara la Fundación?
-Me dijo que le “encantaría” que yo fuera parte del directorio. Para mí el haber estado cerca de él fue un gran aprendizaje. No sólo por los temas propios de la entidad, sino por conocerlo más a él. Fue muy enriquecedor conocer su faceta filantrópica.
|
Paola Luksic tiene clarísima la misión de la Fundación que lleva el nombre de su padre: “lo nuestro es el tema de la educación, convertirnos en un referente, que lo que hagamos tenga valor para las políticas públicas. Queremos aportar al país”.
|
| El ingreso de la tercera generación |
| Los Luksic son cinco y entre todos juntan 22 nietos. De distintas edades y camadas. Y aunque ya hay algunos que trabajan en empresas del grupo (los mayores, Andrónico, Nicolás y Davor), recién están elaborando una política formal que defina el ingreso de esta tercera generación. -¿Aún no existe una política para el ingreso de la tercera generación? -Estamos en eso. En pleno. Avanzamos y en algún minuto nos entrampamos, pero estamos trabajando. ¡Son 22 nietos! Pero lo bueno es que tenemos tiempo porque hay distintas sagas. Además, ya hay cinco bisnietos (nietos de Guillermo y de Paola). -¿Habrá requisitos? -Haber trabajado fuera del grupo. Por lo menos, una experiencia afuera. Ojalá, en el extranjero. -¿Quiénes están elaborando esa política? -Los cinco estamos trabajando en esto y mi mamá también. Todas las familias tienen una forma de ir traspasando. Imagínate que ahora son 22; después, quizá cuántos. Lo importante es que quede ordenado para que no haya peleas ni se acabe el espíritu que hoy existe. Hay fortunas que se pierden por estas cosas. Mi papá lo dejó muy bien armado para nosotros y nosotros lo estamos haciendo para nuestros hijos. |