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Artículo correspondiente al número 224 (21 de mar al 6 de abr 2008)
¿Cuánto capital se ha invertido en la aerolínea? El empresario explica que las cifras no son pequeñas: “uno no puede montarla con menos de 6 ó 7 millones de dólares, porque no sólo se trata de comprar o arrendar aviones, también hay que contratar una organización previa, contar un stock de 2 millones de dólares de repuestos, hay garantías de por medio, hay que tener todo en efectivo para funcionar”, explica.
Esta inversión la familia Musiet la asumió sólo con recursos propios, sin créditos bancarios. “Estamos tranquilos en ese sentido, porque los resultados han sido muy buenos y los touroperadores han sido muy cumplidores en los convenios y acuerdos a los que habíamos llegado, de manera que estamos muy satisfechos por la temporada y esperamos que los tour-operadores se complementen con esta compañía para que puedan desarrollarse de manera más tranquila, más ontinuada, con mayor anticipación, sin limitaciones ni restricciones. No se saca nada con vender si no hay aviones”.
Por eso, agrega e insiste que los tour-operadores se han convertido en los otros socios de la aerolínea. De hecho, trabajan con los principales exponentes de esta actividad en Chile: Turis Club, que le vende todo a Falabella; Panamericana, que está con toda la gama que vende Travel Club del Banco de Chile; tienen tours con Cocha y, en general, acceden a prácticamente todas las agencias de viajes.
Musiet reitera que les ha ido bien porque hay mucha demanda latente. “Por ejemplo, este año tomamos cruceros que venían de Europa y les hicimos varios viajes a Ushuaia, Punta Arenas y Santiago. En Europa esta modalidad funciona muy bien, pero en Sudamérica tiene limitaciones, porque si bien Chile tiene una política de cielos abiertos, los demás países no la tienen. Creemos que con el tiempo eso se dará y sería muy buen negocio”.
Aerolíneas Principal vuela hoy a todos los destinos de América latina que el tour-operador le pida. Han hecho vuelos a Cuba, Punta Cana, Salvador de Bahía, Río de Janeiro, Florianópolis, Punta del Este, Ushuaia y Punta Arenas. “En fin, donde nos pidan, porque estamos provistos de buen material de vuelo para satisfacer cualquier demanda. Ahora, todo esto necesita cierto equilibrio, racionalidad, en lo que a costos se refi ere. La idea es permanecer en el mercado y seguir atendiendo a los tour-operadores, para cubrir nuevos destinos. Porque la gente quiere conocer nuevas cosas, incluso donde no vayan las líneas regulares”, dice.
Comenta que el año pasado estuvieron a punto de volar a Isla de Pascua, un destino al que hoy sólo llega Lan. Fue un operador el que los entusiasmó para que consideraran ese punto, ante lo cual hicieron los trámites y lograron los permisos con el avión adecuado, un Boeing 737-800, que tiene mayor autonomía de vuelo. “Eso quedó para el próximo año, porque hay mucha demanda, sobre todo de brasileños, para ir a Isla de Pascua. En el verano no hay tarifa que baje de mil dólares y nosotros estábamos pensando en no cobrar más de 380 dólares y ofrecer también un paquete de hotelería”.
Carlos Musiet muestra un entusiasmo desbordante por este nuevo negocio y, al parecer, ha acertado en su nueva apuesta. Quizá, en cierta forma, su experiencia en National Airlines le enseñó mucho a tomarse las cosas con calma, a no apostar a cualquier precio al crecimiento, si este no es avalado por una demanda.
¿Qué lecciones sacó del proyecto National?, le preguntamos… “Mira –piensa unos segundos– es muy esencial en el tema de las compañías aéreas elegir las personas adecuadas para cada cargo. Este es un negocio en que se necesita que la persona esté con la camiseta puesta, con el corazón puesto, porque esto es un negocio de mucho estrés, hay que ser capaz de soportar presiones, ser muy sereno, tranquilo. En la selección de personal está el éxito de este tipo de trabajos, pues cada ersona que llega quiere ser atendida, porque es un pasajero y hay que responderle de la mejor manera posible. Las auxiliares tienen que ser bien seleccionadas, porque son las que proyectan la imagen de la empresa. En este rubro, cada persona, en ada área, proyecta la magen de la compañía. En casi todos los negocios es lo mismo, pero aquí la sensibilidad es mayor, es más grande la necesidad de preocuparse, porque el producto que se vende es intangible: son anhelos, ilusiones, la gente lo compra con la intención de pasarlo bien… Esa fue mi lección”.
| Los otros negocios |
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Los Musiet son los dueños de la franquicia de la cadena de comida Ruby Tuesday, la cual no sólo tiene un plan de expansión para Chile, sino que también estudia la posibilidad de llevar el negocio a Argentina, Ecuador y Perú. “Tenemos un plan de expansión bien agresivo. Este año vamos a abrir tres locales, uno San Carlos de Apoquindo, otro en un stripcenter en La Reina y el tercero tiene que ser aquí –indica con la mirada– en Costanera Center. Tenemos muy buena relación con Horst Paulmann, tenemos locales en sus centros comerciales, así que espero que nos den la preferencia. De hecho, el local de San Carlos de Apoquindo estará en la zona donde se levantará un Hipermercado Jumbo”, comenta. Ruby Tuesday, que tiene nueve locales, contempla como una de sus fórmulas de crecimiento abrir locales en los aeropuertos del país, lo cual los llevaría a competir directamente con la española Areas, dueña de Gatsby. Otro de los rubros en que opera la familia es el área del vestuario, con la marca de ropa masculina Potros. Lo operan a través de Master Trading Company y tienen presencia a lo largo del país en tiendas y franquicias. También tienen hace muchos años los gimnasios Sport Life, que maneja su hijo Mauricio Musiet, quien ha logrado una expansión importante bajo este concepto. Los planes son seguir creciendo y, de hecho, el empresario comenta que les acaban de entregar la concesión de unos terrenos de 7.200 metros cuadrados para desarrollar un nuevo proyecto. En este negocio no están solos, tienen una sociedad con Julio Berazategui, quien adquirió la mitad de la compañía. “Otro proyecto está en la construcción, porque queremos entrar al negocio inmobiliario. Tenemos unos terrenos de 7.000 metros cuadrados en pleno Arturo Prat llegando a Franklin. Queremos hacer un proyecto inmobiliario, con unos 400 departamentos con subsidio habitacional”, comenta el patriarca, quien no para de proyectarse en los negocios. |