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Reportajes y Entrevistas
Michelle en New York city

Artículo correspondiente al número 288 (del 5 al 18 de noviembre 2010)

Sus cercanos resguardan celosos desde Chile los detalles de su nueva vida. Sus intensas labores en la Agencia de Naciones Unidas para la Mujer hacen que encontrarla en su escritorio sea complejo. Aún así, logramos verla en acción y saber de su propia boca cómo es su día a día. Sincera y cordial, la ex presidenta habla de todo, menos de política. Por Marcela Rivera Olmedo; Fotos, Johanna O'Toole, desde Nueva York.

Siete de la tarde de uno de esos días gélidos que regala el otoño neoyorkino. Es jueves y aunq ue la mayoría de los funcionarios del edificio de la Organización de Naciones Unidas (ONU) de Madison Avenue 380, en pleno corazón de Manhattan, ya está camino a sus hogares, Michelle Bachelet continúa adentro. Treinta minutos más tarde, y cuando parece que ya nada va a pasar, la hoy directora ejecutiva y secretaria general adjunta para ONU Mujeres sale rauda. La ex presidenta avanza con paso seguro y sin escolta, por muy increíble que parezca considerando el estricto protocolo de seguridad que mantiene el organismo internacional para el que ahora trabaja. Si se tratara de un simple mortal tal vez podría dirigirse a uno de los tantos espectáculos que ofrece por estos días la cartelera en Broadway... pero no, el cargo en el que juró el pasado 19 de septiembre y para el que fue llamada por Ban Ki-moon, secretario general de la entidad, exige disciplina y horas extras que ella cumple sin quejas. Bachelet es aplicada y, si bien está oscuro y hace frío, su próxima parada es una reunión: otra de las tantas que suele tener a diario.

Ms. Bachelet, como la llaman quienes colaboran con ella en el Transition Team —nombre con el que funciona la división que preside mientras espera su inicio formal fi ado para el 1 de enero de 2011— aterrizó en la cosmopolita ciudad estadounidense hace casi un mes; concretamente, el pasado 4 de octubre. “En la práctica llevo un poco menos, porque estuve acá y después me fui una semana a Chile para tratar de ordenar las cosas, porque todo esto se dio en cinco o cuatro días. O sea, vine a la asamblea general a participar en algunas actividades; me fui una semana, luego volví y estuve después una semana más en China y Vietnam, así que he estado entrando y saliendo”, explica con el tono amable que la caracteriza. A pesar del poco tiempo que reconoce haber estado físicamente en su nuevo escritorio, el rostro de la Concertación ya tiene su rutina trazada.

Su posta diaria comienza temprano, a eso de las 6.30 de la mañana. Luego de organizar y afinar algunos detalles de lo que se vendrá durante las próximas horas, la ex ocupante de La Moneda camina a las dependencias de las Naciones Unidas —una moderna construcción cercana a Grand Central, uno de los puntos neurálgicos de la apabullante selva de cemento en la que por estos días se mueve. “El departamento en el que vivo está como a veinte minutos caminando, y encuentro que eso es estupendo. Ahora me dicen que en invierno es un poquito distinto y que uno ya no tiene tantas ganas de caminar”, aclara la otrora mandataria dando escasas pistas sobre su domicilio situado a no más de 12 cuadras de la oficina.

Su asistente personal, Gülden Türköz-Cosslett, una funcionaria originaria de Turquía y con dos décadas de antigüedad en el organismo, confirma que Bachelet nunca llega después de las 9.00 y con minuta de actividades en mano muestra que los minutos de la jefa valen oro. Encuentros con altos funcionarios de los más diversos países y distintas misiones le dejan escaso tiempo, incluso para la más básica de las necesidades: comer. “¿Dónde está su hora de almuerzo?”, se pregunta Gülden al revisar nuevamente el esquema de trabajo de Bachelet.

“De las tentaciones que me he permitido, y fue sólo una vez, están los bagels con queso crema. Son una maravilla, pero también un desastre. Pero he estado comiendo fundamentalmente ensaladas y sopas. Claro que hubo un periodo en que me tocaron varias comidas y en esos casos, lamentablemente, soy tentada. Pero he tratado de caminar y de comer cosas lo más ligeras posible”, cuenta, acotando que en medio de su apretada agenda tampoco ha tenido posibilidad de darse una vuelta por el Pomaire, conocido restaurante chileno que frecuentan muchos de los compatriotas que viven en Nueva York.

Como para cualquier persona que reside en el extranjero, los medios que ofrece la tecnología se vuelven vitales cuando ataca la nostalgia y se extraña a la familia. Con su hijo Sebastián se mantiene conectada mediante el messenger directo de su blackberry. A través de correos electrónicos, se escribe con sus hijas Francisca y Sofía cada vez que la urgencia lo requiere, pues comprar un computador para su nuevo hogar y una cámara para ver a sus nietos Damián y Lucas en directo son parte de las tareas pendientes que tiene como dueña de casa. A su madre, la señora Angela, la llama por teléfono. “Afortunadamente mi hijo vive en mi departamento, que está al lado del de mi madre, y mi nieto cruza a cada rato, le toca la puerta y entra, así es que yo creo que tiene a quién regalonear, por suerte. Está bien acompañada y eso me alegra mucho”, dice Bachelet, quien finalmente estará de regreso en su departamento pasadas las 21.00, hora en la que suele poner fin a su intensa jornada.

Soltera y sin tiempo para el compromiso


En el ajetreado mundo de quien lleva el liderazgo de ONU Mujer la verdad es que hay poco tiempo para la diversión. Estando en Nueva York, una de los lugares más atractivos del mundo y donde pocos se resisten a la tentación de la vida nocturna (por algo la apodan la ciudad que nunca duerme), Michelle Bachelet no ha podido ni siquiera colocar un pie en el Central Park. Ni hablar de visitar alguna exposición en el Metropolitan o MOMA; menos, de pensar en ir a ver la versión de El mercader de Venecia en la que actúa Al Pacino. Hasta el momento, su máximo panorama ha sido el show que Shakira ofreció en el Madison Square Garden, al que la propia cantante colombiana la invitó en septiembre pasado.

La ex jefa de Estado sólo puede disponer de los fines de semana, y siempre y cuando no deba tomar un avión para cumplir con parte de las obligaciones de su puesto. Sin embargo, en ese espacio propicio para el ocio ha debido atender menesteres bien poco glamorosos, como el de escoger los muebles para su departamento en Manhattan. “Todavía estoy en la etapa de organización, de ir a comprar algunas cosas para la casa, porque de lo básico tengo lo justo. Ya tengo living y comedor, pero me falta una alfombra, por ejemplo. Pero vamos de a poco”, se resigna.

El último viernes pudo escapar de sus tareas caseras e ir al Lincoln Center. “Un amigo de Heraldo Muñoz nos invitó a una sesión de jazz maravillosa, de un estupendo pianista y además impulsor de todos los festivales de jazz en Nueva York y otras partes, que se llama George Wein. Estaba con su grupo y tocaban de una manera fantástica, e incluso había una chica que tocaba el clarinete –Anat Cohen–. La verdad, fue muy bonito”. Con Muñoz, quien actualmente ocupa los cargos de subsecretario general del programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) y director regional de esa agencia para América latina y el Caribe, se han vuelto muy buenos amigos, como lo confidencia la propia Bachelet: “bueno, él fue mi embajador durante todo mi periodo y ha sido siempre una persona súper apoyadora. Les tengo un gran cariño a él y a su señora”.

Entre viaje y viaje, poco rato le sobra para fomentar las amistades. Tampoco le alcanzan las horas para escoger un libro y encontrar un café donde sentarse a leer. Por ahora, decenas de papers sobre distintos tópicos vinculados a la mujer tienen prioridad. Y si no hay ventanas para esos deleites, menos lo hay para el amor. Es más, estalla en risa ante la posibilidad de vivir en pareja. “Estoy completamente soltera, por supuesto. No veo muchas posibilidades tampoco”, puntualiza mientras no disimula lo gracioso que encuentra el tema. “Ni por tiempo y porque, además, el trabajo en ONU Mujer es fundamentalmente con mujeres. Pero no ando preocupada de eso, tampoco. Estoy dedicada a hacer las cosas que tengo que hacer”, aclara.

Pese a sus pocos ratos de esparcimiento, cuando Michelle Bachelet habla sobre su presente en Nueva York se muestra encantada. Como comenta, su traslado al país del norte ha sido empezar de cero. “Cuando ya se es adulto uno se ha acostumbrado a ir construyendo su casa de a poco y partir de cero no es difícil; es curioso, no más. Es una oportunidad si uno quiere. Uno aprende nuevamente que se puede vivir con cosas muy básicas y que no se requiere tanto para poder estar tranquila. Eso no ha sido difícil, pues es parte de lo que sucede cuando hay cambios de esta naturaleza”, asegura. Tras meditar unos segundos más agrega que “nada ha sido tan difícil, porque me he acostumbrado rápidamente a la vida más neoyorkina. Sin auto, naturalmente, caminando en las mañanas y pasando a comprar un capuccino”.







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Comentarios

10 Comentarios

M° ELENA :

Publicado Lunes 29 de Noviembre, 2010 - 17:34 hrs

Cuando, las mujeres las avanzamos avanza el mundo entero . Una admiración muy grande por las mujeres . y por la mujer que nos represento como presidenta de Chile . Exito, gran mujer Bachelet.

Juan Silva :

Publicado Martes 9 de Noviembre, 2010 - 00:34 hrs

Excelente el reportaje,felicitaciones a la periodista y a la revista por permitir este tipo de reportajes, fuera del mundo de la farandula.Ojala otros tabloides sigan sus pasos y con periodista de excelencia como es la autora de esta entrevista.

Carlos Morales :

Publicado Domingo 7 de Noviembre, 2010 - 14:42 hrs

Sra. Bachelet, que bueno que usted esta trabajando en este cargo, seguramente todas las mujeres deben estar anciosas por ver lo sresultados , igual nosotros los hombres. Soy un admirardor de usted y le deceo muchos exitos desde Lima Peru.

Axel Gallardo :

Publicado Sabado 6 de Noviembre, 2010 - 12:07 hrs

"Reconocimiento Internacional", me alegra saber de Michelle,, y felicitaciones a la periodista.

Elías Ulloa Vega :

URL http://teinvitoaopinar.blogspot.com Publicado Viernes 5 de Noviembre, 2010 - 22:23 hrs

Excelente entrevista, es bueno leer que ella está haciendo grandes cosas. Estoy seguro que está dejando a nuestro país en un alto nivel por su dedicada labor.

Alejandra Lastra :

Publicado Viernes 5 de Noviembre, 2010 - 17:34 hrs

Sólo orgullo siento que haya sido nuestra presidenta! 
Se le extraña en Chile, pero su misión actual llena de alegría a quienes somos sus seguidores.

Trinidad Newman :

Publicado Jueves 4 de Noviembre, 2010 - 18:45 hrs

Si bien anteriormente se ha criticado o satirizado el lugar que han ocupado, o que mejor dicho actualmente ocupan en organizaciones internacionales de alta envergadura, como es el caso de las Naciones Unidas, chilenos y chilenas concertacionistas que sirvieron en cargos en los gobiernos de la Concertación, el reportaje realizado por la periodista (Marcela Rivera) capta que dichos nombramientos corresponden a la excelencia manifestada a través de años de experiencia profesional y, porqué no decirlo, del reconocimiento internacional de la labor de éstos. Como ciudadana de Chile debo decir que uno se siente también honrada de nombramientos así. Felicitaciones a la Presidenta Michelle Bachelet en este nuevo liderazgo que asume, y felicitaciones a la periodista por dar a conocer de primera fuente la nueva vida y trabajo que la Ex mandataria tiene en Nueva York. Excelente premisa.

victor :

Publicado Jueves 4 de Noviembre, 2010 - 15:52 hrs

Toda una socialista "progressista" en la Quinta Avenida

Oscar Zúñiga :

Publicado Jueves 4 de Noviembre, 2010 - 13:53 hrs

Muy buen reportaje, donde podemos conocer el lado más humano de "Nuestra Presidenta". Ojalá podamos seguir disfrutando de este tipo de notas.

Amador Carrasco :

Publicado Jueves 4 de Noviembre, 2010 - 12:43 hrs

Excelente entrevista, felicidades a la periodista.

 
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