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Reportajes y Entrevistas
Los miedos de Chile

Artículo correspondiente al número 268 (24 de diciembre de 2009 al 28 de enero de 2010)



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El miedo de los corderos

 

Ya en 1832 Diego Portales testimoniaba que en Chile el orden social no solo era apuntalado por el siniestro peso de la noche, sino que –no se si se quejaba o se alegraba– lo sostenI a la circunstanc ia de no contar con “hombres sutiles, habiles y cosquillosos: la ten dencia casi gene ral de la masa al reposo es la garantia de la tranquilidad publica”. Por Juan Ignacio Correa.


El silencio de los inocentes es la insulsa traducción que recibió para Hispanoamérica el título de la novela del estadounidense Thomas Harris (1988) y que en España fue comercializada bajo su verdadero nombre: El silencio de los corderos. En esta obra se basó la película homónima ganadora de cinco premios Oscar. El filme comienza con Clarice Starling, una joven agente del FBI que, como sabremos en las siguientes escenas, corre por los bosques de Langley, Virginia, mientras su respiración agitada anticipa que algo grave va a pasar; tensión que se incrementa en cada uno de los encuentros de la agente con Hannibal Lecter, el brillante psiquiatra sicópata confinado por crímenes de canibalismo.

Al margen del relato literal, esta película también puede ser vista como una puesta en acción de la permanente tensión entre el pastoril status quo y el incontrolable miedo generado por la dinámica social. Detrás de la opción por el inmovilismo se mece el temor a que se alteren los equilibrios históricos. En El silencio… el miedo a la dimensión de lo desconocido, a Lecter y desde luego al sicópata de turno –que con su ayuda, Clarice descubrirá–, paraliza al FBI. Sólo ella corre los riegos que la tarea exige, incluso yendo contra los usos del aparato policial del que forma parte.

El miedo como sustentador del stablishment no debería extrañar. Ya en 1832 Diego Portales testimoniaba que en Chile el orden social no sólo era apuntalado por el siniestro peso de la noche, sino que –no sé si se quejaba o se alegraba– lo sostenía la circunstancia de no contar con “hombres sutiles, hábiles y cosquillosos: la tendencia casi general de la masa al reposo es la garantía de la tranquilidad pública”. O, en palabras más actuales, el orden social se basaba en la escasez de un espíritu ciudadano crítico y receloso del poder. En los últimos cincuenta años ese beneplácito ante el status quo, eficaz obstaculizador del cambio, ha originado diversas manifestaciones. Por ejemplo, en el terreno electoral han sido las campañas del terror que bombardearon a los ciudadanos en los años 1964 (miedo al comunismo), 1988 (miedo a la democracia) e incluso este año (miedo a la derecha). Todo ello sugiere que los chilenos se sienten interpretados por el refrán “más vale diablo conocido que ángel por conocer”.

Me inclino a pensar que esas líneas del epistolario portaliano y esa manera de enfrentar las elecciones son barreras culturales que deberán removerse en el Chile del siglo XXI.

Desgraciadamente, esa pasividad cívica facilita la predisposición de los más fuertes a abandonar la persuasión como herramienta política y a que opten por imponer sus preferencias venciendo antes que convenciendo.

La seducción política exige ilustración, esfuerzo y voluntad. La fuerza sólo requiere poder. Tal vez en un escenario de quiebre con la metrópoli (siglo XIX) o de guerra fría (siglo XX), el incontrarrestable poder haya sido una arma utilitaria políticamente entendible. Pero hoy, que es posible discurrir en torno a las diferentes posturas sin poner en peligro la estabilidad social, el recelo al debate resulta incomprensible. Parece tan obvio que sin una disputa de ideas, éstas pierden convicción y pasan a ser meros dogmas.
En la granja de los corderos no existen divergencias culturales ni pluralidad de formas de vida. Como nos recuerda Fernando Savater: toda endogamia es asfixiante. En ese tipo de sociedades priman casi sin contrapeso las reglas del reposo ciudadano y de la unanimidad. En cambio, en una sociedad que estimula el sentido crítico y republicano ante el poder esas reglas y el miedo que las sustenta se rompen. En este segundo escenario, los ciudadanos evitan jibarizarse al ritmo opresivo de los espasmos del miedo y, en último término al menos, se libran del canibalismo propio del poder.

 



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Comentarios

6 Comentarios

patricio :

Publicado Martes 19 de Enero, 2010 - 14:34 hrs

Lo que me despierta sospecha , es que todos los lideres que manejan a todos estos movimientos sindicales , a los partidos politicos , y lideres de otros movimientos , todos en su pasado historico , EN SU JUVENTUD , fueron activistas sindicales , o activistas estudiantiles , con el pasar del tiempo , su unico y final norte de su futuro fue , o sería estar en el congreso , O EN LA PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA , EL PODER MAXIMO , el lugar en donde se deciden las cosas del las politicas que promoverá el estado , en otras palabras los que nos manejarán . 
Pero en todA esta marcha hacia el futuro , todas estas luminarias que se creen con el derecho a dirigir a nuestro pais , se quedan o se quedaron a muy poco andar en el pasado , en su manera de interpretar la realidad actual y menos cultivaron la capacidad de intuir el futuro y menos siquera de intuir como sienten o sentiran las generaciones del futuro , la sociedad y economia que que querian vivir , 
 
francamente se han ejercitado en el ejercicio de como llegar al poder , pero el problema es como vajarlos del poder , ya que tienen una habilidad muy desarrollada para atraparse del poder , y despues que han estado en el poder queren volver al poder , perdonando la redundancia , o se adueñan del sindicato a traves de un partido politico . 
 
por ellos mismos ellos no no van a decir , voy ha dar un paso al lado , por que mis ideas ya no van con el futuro , o siento que estoy divorsiado con la realidad , o es hora de cambiarme el chip . 
 
Simplemente se aferra a como de lugar al poder , , o por ultimo compra el voto , al final lo hacen colectivamente por miedo , y terminar por corromper los poderes del estado cara de palo y sin respeto por el pais , creando malos habitos , y terminamos involucionando como en CUBA o VENEZUELA , en donde su sociedad se quedó en el pasado , como unica manera de que sean IGUALES , los autoviles y edificios son del año 1960 , y hablan de elvis presley . 
 
Siendo que la realidad hace rato se fue para otro lado , pero terminan siendo vitalicios en le poder politico , sus lideres mueren con su fantasía de de perpetuarse en el poder , las mismas caras de siempre , los mismos nombres ,de siempre los mismos discurso , NADA DE RENOVACIÓN , al final se termina muriendo de aburrimiento.

Goto perro :

Publicado Miercoles 13 de Enero, 2010 - 20:27 hrs

No le tenga miedo al Anti Capitalismo , Según el reporte detallado BBC por países (2), los chilenos lideran en el mundo la postura por un gobierno más activo en el control del capitalismo salvaje: 9 de cada 10 ciudadanos piden más acción gubernamental en la redistribución de la riqueza (en segundo lugar está México), mientras otro alto porcentaje reclama más actividad de regulación del gobierno (en segundo lugar está Brasil). Y un áspero tres cuartos del total de encuestados en Chile -otra vez entre los más altos del mundo- opina que debe haber más control y propiedad gubernamental sobre la industria. 
 
- Casi la mitad (48%) está de acuerdo en declarar que el capitalismo de mercado libre tiene problemas que se requiere resolver con más regulación y reformas, pero el 20% cree que se necesita un sistema distinto y apenas 5% estima que el mercado libre es aceptable sin cambios. 
 
- Un 72% de chilenos encuestados aprueba más control gubernamental de industrias importantes, mientras 11% quiere menos control y 9% prefiere el nivel actual. 
 
- 91% opina que su gobierno debe tener un rol más activo en la distribución uniforme de la riqueza, solamente 5% apoya un papel menos activo y 3% prefiere el rol actual. 
 
- 84% pide una mayor presencia del gobierno en la actividad reguladora del capitalismo, mientras 9% clama por un rol menor y 3% apoya el papel actual. 
 
- 59% cree que el colapso de la Unión Soviética fue positivo, mientras 11% estima que fue malo y 30% no ofreció respuestas.  
 
La investigación en 27 países incluyó sólo a 5 de América Latina y cuyos gobiernos fomentan el neoliberalismo: Brasil, Chile, Costa Rica, México y Panamá. El resultado cayó como un balde a agua fría sobre los propagandistas del capitalismo, porque fue diametralmente opuesto al de la misma consulta realizada también por GlobeScan en 2005 en 20 países, que arrojó una mayoría de 63% favorable al capitalismo como el mejor sistema posible. El sondeo no sirvió para inflar la ''Fiesta de la Libertad'' en Berlín, pero tampoco exhibieron nostalgia por el desaparecido "socialismo real". 
 
El estudio, diseñado y encargado por la BBC, fue realizado por GlobeScan y el Programa de Actitudes Políticas Internacionales (PIPA, por su sigla en inglés) de la Universidad de Maryland, cuyo personal asociado interrogó cara a cara o por teléfono -entre el 19 de junio y el 13 de octubre de 2009- a los 29.033 encuestados en Australia, Brasil, Canadá, Chile, China, Costa Rica, República Checa, Egipto, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, Kenya, México, Nigeria, Paquistán, Panamá, Filipinas, Polonia, Rusia, España, Turquía, Ucrania, Reino Unido y EEUU. El margen de error por país oscila entre +/- 2,2% y 3,5%

Germán A. Rodriguez :

Publicado Lunes 4 de Enero, 2010 - 17:08 hrs

Por favor! Que desconocimiento de la historia de Chile al señalar a Balmaceda como un dictador. Sería muy interesante saber cuales son los criterios usados para definir un dictador.

Ricardo :

Publicado Martes 29 de Diciembre, 2009 - 16:13 hrs

Me alegro de ver artículos que realmente aportan a la humanidad y el espíritu, en contraposición de otros que no aportan absolutamente nada, creo que este acierto de la revista Capital y con estas entrevistas la dignifica.

Alicia :

Publicado Sabado 26 de Diciembre, 2009 - 07:00 hrs

Excelente! 
Personalmente no creo mucho a las encuestas telefónicas, pero esta la encuentro muy interesante.  
Los chilenos que estamos en el exterior tenemos otra escala de temores, mirándo hacia Chile y hacia el país en el cual vivimos, como por ejemplo: 
Chile: que haya un gobierno que no permita la estabilidad y el crecimiento económico de Chile, que el nivel de preparación cultural de los chilenos continúe mediocre, que la información periodística continúe superficial alejándo a las personas de la realidad del mundo y del rol que tiene Chile (según el "famoso" Orden Mundial) y, con esto, que se permita que otros países más desarrollados económicamente hablándo decidan el desarrollo de Chile (como por ejemplo: la internación de productos alimenticios llenos de conservantes químicos en competencia con el producto nacional, la falta de valorización y conciencia del chileno común por la riqueza natural de nuestro país que permite la autosuficiencia de muchos productos que hoy viene sostituídos por otros de menos calidad traídos desde el extranjero, etc.). 
Países en los cuales vivimos: que se aprueben leyes que afecten a los inmigrados, que no se consiga la integración con la sociedad que nos acoje, que nuestros hijos sean discriminados, que no consigamos trabajos donde se valorice nuestra profesionalidad, la competencia con otras etnías de inmigrados en el trabajo.

Tato :

Publicado Jueves 24 de Diciembre, 2009 - 15:06 hrs

Muy cierto el planteamiento pero debemos mirar como se aplican estos criterios en Chile y, cuando mira hacia atrás, los cambios no siempres han sido para mejor. Por ejemplo, se quiere flexibilizar el proceso de despidos pero....¿se está dispuesto a mejorar los niveles de sueldos para que sea equivalente con la flexibilidad laboral?

 
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