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Artículo correspondiente al número 255 (26 de junio al 9 de junio de 2009)
4 Filosofía de un especulador
The New Paradigm for Financial Markets: The Credit Crisis of 2008 and What It Means, George Soros, 166 páginas, PublicAffairs.
George Soros se autodefine como especulador y no le atribuye ninguna connotación negativa a este término (otros más sensibles prefieren llamarse inversionistas). Con esta misma soltura reconoce que se considera un filosofo frustrado, ya que su Theory of Reflexivity no ha sido tomada en serio, sobre todo en los círculos académicos. Este libro es un intento por reivindicar sus ideas y demostrar cómo su teoría explica la crisis subprime mejor que la consabida Efficient Market Hypothesis (EMH).
En síntesis, Soros postula en la primera parte del libro que nuestro conocimiento del mundo es inevitablemente imperfecto pues somos parte del medio que tratamos de observar. Distingue dos funciones: (i) la cognitiva (el tratar de entender nuestro ambiente); y (ii) la participativa (tratar de modificarlo). Según el autor, estas funciones se retroalimentan en forma “circular” (two-way feedback loop es su término preferido) y aunque la mayoría de las veces conducen a los mercados financieros al equilibrio, ocasionalmente generan burbujas que llevan a la inestabilidad. Luego, ataca a la EMH usando un ejemplo basado en las archiconocidas curvas de oferta y demanda (determinadas en forma independiente una de la otra y en contradicción a su tesis, ya que no incorporan la “reflexividad”). Por último, invoca el principio de incertidumbre de Heissenberg (probablemente, el concepto físico más manoseado por los cientistas sociales) para darle otro golpe a la EMH, que considera inspirada en la mecánica de Newton y en el principio de causa-efecto, que no serían válidos en los mercados de capitales. Independiente de que uno esté de acuerdo o no con él, Soros introduce en forma clara e inteligente –y usando conceptos intuitivos fáciles de captar– una serie de ideas que no se pueden desechar fácilmente.
La segunda parte del libro parece escrita un poco a la carrera y los capítulos, un poco inconexos. Pero la primera parte basta para hacer de este un texto valioso. Los lectores urgidos de tiempo pueden leer el articulo de Soros en The New York Review of Books (Diciembre 4, 2008) que cubre en forma sucinta las ideas del original.
5 Comportamiento irracional
The (Mis)Behavior of Markets: A Fractal View of Risk, Ruin and Reward, Benoit Mandelbrot and Richard Hudson, 328 páginas, Basic Books.
El gran mérito del libro de Mandelbrot (elaborado en colaboración con un periodista del Wall Street Journal en 2004) es que si bien no se escribió con la crisis subprime en mente, hoy resulta más relevante que nunca. Un segundo mérito es que el libro está escrito en un lenguaje accesible para el público general (Mandelbrot, el matemático que desarrolló la teoría de fractales, no siempre ha escrito cosas fáciles de leer).
La idea central de Mandelbrot (confiesa que se inspiró en un estudio sobre el mercado del algodón que hizo para IBM en los años 60 y en el que examinó más de un siglo de datos de precios) es que los mercados financieros presentan “burbujas” y patrones de inestabilidad que la teoría moderna de finanzas no puede explicar. Pero su objetivo es más ambicioso que desacreditar a la EMH.
Busca demostrar que The House of Modern Finance está edificada sobre cimientos de barro. Usando datos (en general, sobre largos períodos de tiempo) las emprende contra la hipótesis de que los inversionistas son racionales, que todos se comportan de la misma manera (mismos objetivos y mismos horizontes de tiempo), que las variaciones en los precios son continuas y que siguen un movimiento browniano (sin memoria) y, por ultimo, presenta evidencia que demuestra que casi ninguna variable financiera interesante sigue la curva normal.
Mandelbrot no se queda en la mera crítica y propone una estructura conceptual diferente para re-construir The House of Finance en base a la geometría fractal. También son interesantes los comentarios que ofrece sobre el trabajo de Bachelier, un francés que fue uno de los primeros en aplicar modelos matemáticos a problemas financieros y que muchos han olvidado.
Algunos lectores encontraran irritante la frecuencia un poco megalómana con que el autor usa el pronombre “yo” (“yo le dije”, “yo le demostré”, “yo descubrí”…), pero lo importante son las ideas, no hay que quedarse pegado en la personalidad del autor.
6 El lado humano
Fool’s Gold: How the Bold Dream of a Small Tribe at J.P. Morgan Was Corrupted by Wall Street Greed and Unleashed a Catastrophe, Gillian Tett, 294 páginas, Free Press.
Gillian Tett estudió antropología en Cambridge antes de incorporarse al Financial Times para cubrir los mercados de capitales por casi quince años. Su libro es un intento, bastante exitoso, por explicar la gestación y desarrollo de la crisis subprime desde un punto de vista antropológico más que financiero.
La narración se centra en un grupo de banqueros de JP Morgan Chase que no inventaron los derivados de crédito, pero tuvieron una participación activa en popularizarlos. Tett sigue al equipo de Blythe Masters y a algunos ejecutivos de Chase desde una convención en Florida a mediados de los 90 hasta la conferencia de Davos en 2009. La historia cubre la evolución de un producto específico que tuvo un rol protagónico en la crisis: el CDO sintético. Es decir, un producto estructurado construido con varios CDS (credit default swaps), unos instrumentos que actúan como seguro en caso de que una firma entre en bancarrota. El objetivo de Tett no es analizar los méritos de estos productos desde un punto de vista de manejo de riesgo ni los modelos usados. Su idea es desglosar la interacción entre todos los participantes (banqueros, inversionistas, reguladores, calificadoras de riesgo, etc.) para entender sus motivaciones, identificar los conflictos de interés, observar sus patrones conductuales e incentivos, examinar las luchas de poder, etc.
Tett concluye en que la crisis no se debió a la acción de un individuo o a ninguna causa específica, sino a las debilidades colectivas de una masa grande de actores individuales que contribuyó con algo “pequeño” para generar un resultado final mucho mayor a la suma de las partes. La excepción serían las entidades reguladoras y las agencias calificadoras de riesgo, a quienes Tett atribuye grandes responsabilidades (¿no se dieron cuenta o no quisieron darse cuenta?).
Este es un libro ideal para aquellos que quieran entender el lado “humano” de la crisis. Los que busquen un análisis más “duro” o cuantitativo podrían quedar un poco desilusionados.
| Dos casos de "conocimiento negativo" |
El superficial The Trillion Dollar Meltdown: Easy Money, High Rollers and the Great Credit Crash, Charles R. Morris, 196 páginas, PublicAffairs. El único mérito del libro de Morris es que tiene pocas páginas y es de tamaño pequeño, por lo que no toma mucho tiempo leerlo. Pero tampoco vale la pena hacerlo. El libro esboza un análisis muy superficial de la crisis subprime, está repleto de lugares comunes y, peor todavía, lleno de errores factuales. Da la impresión de que el autor no conoce el tema y lo trató de entender leyendo la prensa financiera (algo que de alguna manera reconoce en el prefacio). Pero desafortunadamente no pudo discriminar entre lo relevante y lo trivial y, peor, entre lo correcto y lo incorrecto. El resultado es un texto disparejo, en base a información de segunda mano y malos entendidos. El sensacionalista Chain of Blame: How Wall Street Caused the Mortgage and Credit Crisis, Paul Muolo and Mathew Padilla, 340 páginas, John Wiley & Sons, Inc. El libro de Muolo y Padilla no es mejor que el de Morris, aunque se diferencia en que es más extenso y está escrito en un tono más bien sensacionalista. El texto se centra en la responsabilidad que le cupo a Countrywide (una firma que otorgaba préstamos inmobiliarios a clientes subprime) y a sus ejecutivos mas senior en la gestación de la crisis. Desgraciadamente, contiene demasiados errores (definiciones incorrectas en el glosario, nombres mal escritos en el texto, confusión en cuanto a cómo funcionan ciertos productos financieros), lo que termina dañando la credibilidad de los autores.Si alguien quiere saber, con lujo de detalles, cómo se vestía o cortaba el pelo Angelo Mozilo (el CEO de Countrywide), este es el libro. Pero no sirve para mucho más. |