Tres son los pilares fundamentales que Transbank ha ido implantando con éxito en la construcción de una sólida cultura corporativa y que explican que esta empresa sea número fijo dentro de las mejores empresas para trabajar en Chile: entregar a sus trabajadores algo más que una remuneración por su labor; desarrollar el buen ambiente laboral a través de instancias concretas como sindicatos y actividades que son organizadas por el llamado TransClub, y la preocupación por lograr el equilibrio entre empresa y familia.
“En Transbank hay mística, orgullo, confianza y alegría. Las personas nuevas se sorprenden por el espíritu que impera. Lo lúdico es clave y eso se refleja en lo comprometidos que están los trabajadores. Esto es nuestro principal distintivo”, enfatiza su gerente de Recursos Humanos, Patricio Millar, para quien este conjunto de políticas conforma un ambiente que, a su juicio, ha logrado traspasar a cada miembro de la compañía un fuerte compromiso.
Un aspecto central para lograr lo anterior, dice, ha sido el reconocimiento a sus empleados, elemento que va de la mano con lograr que ellos mismos se transformen en “apóstoles” de sus lineamientos.
Según Millar, no es posible construir un buen clima de trabajo si no se fomenta la renovación. Por ello, se incentiva constantemente a sus miembros a ser creativos y a aportar con nuevas formas de generar un mejor ambiente, lo que supone que todos son escuchados por los altos mandos. “Hay que ser creativos para construir nuevas motivaciones y convicciones. Y esta creatividad se expresa concretamente en nuevas formas de celebrar, año a año, nuevos incentivos y mucha auto motivación”, explica.
Todos los colaboradores sienten un gran compromiso con la construcción de un espacio de trabajo distinto, eficiente y alegre