No es muy común oír que en una empresa exista una subgerencia de la Felicidad. De hecho, BancoEstado Microempresas (BEME) es probablemente la primera en poner en marcha el concepto en el país. Ocurrió hace dos años y el modelo es parte del trabajo que la firma ha desarrollado en provecho de sus trabajadores.
Pero no se equivoque. No se trata sólo de andar sonriendo por aquí y por allá. Es algo mucho más amplio, que conjuga perfectamente el cumplimiento de metas en el trabajo con pasarlo bien. Algo que muchos persiguen, pero que pocos consiguen.
“Hemos creado una cultura empresarial distinta, basada en valores centrales, atenta a las personas, a su desarrollo, sus necesidades y calidad de vida. Hemos desarrollado sistemas ágiles de escucha, impulsado el espíritu de equipo, cultivado el compañerismo y la solidaridad, asegurado contrataciones de equidad, ofrecido oportunidades para crecer y multiplicado esfuerzos de entrenamiento. Desarrollamos beneficios que apoyan un sano equilibrio entre vida familiar y trabajo y recibimos a cambio un regalo de gran valor: la entrega comprometida de nuestros colaboradores”, explica con orgullo Soledad Ovando, gerente general de BEME.
Subraya que el compromiso con los valores descritos, en especial la alegría en lo cotidiano, ha infundido un ritmo vital en cada una de las tareas, logrando resultados excepcionales en servicio, cobertura y oportunidad sobre un universo de más de 350 mil microempresarios.
“Para ser parte de BEME hay que tener ganas de creer y de crear: creer que un trabajo bien hecho siempre se hace de corazón, con pasión; creer que con humildad se aprende mejor; que cada tarea cotidiana se puede realizar con alegría; que el compañerismo es la base del trabajo en equipo (...) y crear nuevos caminos para servir mejor a nuestros clientes”, puntualiza.
Además, en BEME respaldan a sus colaboradores con más de 80 beneficios, en distintos programas que se preocupan por el bienestar, la salud, el desarrollo profesional y el crecimiento personal.
Al centro del quehacer de la empresa hay una cultura atenta a las personas, a su desarrollo, sus necesidades y su calidad de vida.