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Artículo correspondiente al número 263 (16 al 29 de octubre de 2009)
Mucho se ha hablado sobre Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en el ultimo tiempo. Decidimos tomarle el pulso al rumbo que han seguido las empresas con el tema y nos llevamos algunas sorpresas, como que hay al menos tres tendencias que se estan posicionando con fuerza: que las pyme se estan subiendo a este carro; que viene una nueva norma ISO que definira los principales parametros y que los sistemas de medicion estan evolucionando. Por Carolina Samsing y Cristian Rivas N.
Que las compañías están tomando con seriedad la Res-ponsabilidad Social Empresarial (RSE) es un hecho. Pero ¿qué están haciendo en concreto? Esa fue la inquietud con la que partimos a conversar con varios expertos. Nos encontramos con hartas novedades. Como que un universo importante de quienes se dedican a incentivar estas materias ha visto que las compañías están adhiriendo cada vez más a este concepto, dejando de asociarlo sólo a acciones de marketing o de filantropía pura.
Porque hay que decirlo: el verdadero espíritu de este nuevo paradigma está más asociado a desarrollar prácticas responsables que agreguen valor a la organización, con una mirada estratégica y que además involucren las dimensiones económico-financiera, social y medioambiental. Un desafío no menor.
Lo que está sucediendo, nos plantearon en Sofofa y al interior de varios otros organismos dedicados a la RSE, es que cada vez son más las empresas que, junto con dar cuenta de sus resultados financieros, dedican tiempo a informar su desempeño social y ambiental, siguiendo las directrices de la Global Reporting Initiative (GRI), institución que desarrolla la metodología para la elaboración de reportes de sostenibilidad de mayor prestigio y reconocimiento internacionales.
Por eso hablan de tres tendencias clave que se han ido dando en el último tiempo. La primera, y más destacada, es la incorporación de las pyme a las prácticas de RSE, particularmente con más fuerza entre aquellas que están encadenadas a empresas de mayor tamaño, o que son exportadoras. Otra está relacionada con la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas de medición, que permiten evaluar casi de manera online el comportamiento de las compañías en materias de RSE; y por último está la afinación de lo que será la nueva norma ISO 26.000, que detallará los principales lineamientos en materias de RSE y que será puesta en marcha el próximo año a nivel mundial.
Pymes a bordo
Aunque todavía siguen siendo las grandes empresas las que impulsan la RSE en Chile, lo cierto es que las más pequeñas se están sumando con fuerza a esta tendencia. Ello se explica principalmente por el trabajo de incentivo en que se embarcaron las más grandes, las que ahora requieren complementar sus avances con lo que hagan sus proveedores más pequeños. De paso, con esto también se mejora la relación, se generan un mayor compromiso y estabilidad en los negocios y aumenta la competitividad de ambas partes. Un win-win perfecto.
La pauta en esto la están marcando las firmas dedicadas al retail, la banca y por sobre todo las exportadoras, con la minería, los vinos y las frutícolas a la cabeza.
Un caso que muchos destacan es el de Sodimac. La firma partió hace dos años con una política de aprovisionamiento responsable en conjunto con el centro Vincular, de la Universidad Católica de Valparaíso. Lo primero que hicieron fue definir y presentar a sus proveedores un marco que definiera las relaciones entre ambos, con lo que se estableció la importancia de que los miembros de la cadena compartieran valores similares a los de la firma y favorecieran la responsabilidad con los trabajadores, el medioambiente y la comunidad.
A comienzos del año pasado comenzaron con un programa para traspasar gradualmente técnicas y conocimientos. Fueron 23 proveedores los que se subieron a esa primera etapa e incluso uno de ellos, Pulmahue (elaboración de muebles), ya fue destacado con el premio Pyme Gestión Competitiva, de ChileCalidad.
Algo parecido pusieron en marcha en el BCI. Marcela Bravo, gerente de Comunicaciones y Responsabilidad Social de ese banco, cuenta que partieron por invitar a algunos de sus proveedores a escuchar sobre RSE y luego les comenzaron a hacer asesorías para levantar datos y planificar sus ámbitos de acción. También pusieron en marcha encuestas que tenían como misión mejorar las prácticas y su relación con estas empresas y, a partir de este año, instauraron el premio al proveedor destacado, que comenzarán a entregar anualmente en siete categorías distintas.
En D&S, el gerente de Asuntos Corporativos, Claudio Hohmann, cuenta que con la llegada de Wal-Mart a la propiedad de la firma se incentivaron todavía más los trabajos en responsabilidad social con los proveedores, agregando sobre todo la dimensión de sustentabilidad. Esto se ha traducido, por ejemplo, en una relación más estrecha para ahorrar en transporte y packaging, lo que produce un menor impacto en el medio ambiente. Indica que mantienen vigentes sus ferias con proveedores y que ahora están iniciando un mapeo de todos ellos, con el fin de tener datos más acabados de cada uno y compatibilizar su gestión.
Según evidencias manejados por Vincu-lar, actualmente son más de 100 las pyme de distintos sectores productivos que han
adoptado la RSE en sus sistemas de gestión y muchas más las que lo hacen informalmente. “El desafío a nivel gremial y del sector público es apoyar a estas empresas a integrar la RSE, específicamente a aquellas que exportan o se encuentran encadenadas a grandes compañías, dadas las crecientes expectativas en torno a las prácticas socialmente responsables que se verán incrementadas con la publicación de la norma ISO 26.000”, sostiene Dante Pesce, director ejecutivo de esa entidad.
Más tecnología para medir
El principal elemento para medir la gestión en responsabilidad de las empresas hasta ahora es, sin duda, el reporte que preparan las compañías anualmente y que muestra su desempeño económico, ambiental y social.
En la Sofofa cuentan que unas 50 empresas en el país se han sumado a esta tendencia; todas, amparadas bajo los lineamientos establecidos por Global Reporting Initiative (GRI), que fue la primera en el mundo en desarrollar una guía para la confección de reportes de sostenibilidad, que es actualmente la más utilizada por cerca de 700 multinacionales.
“En un futuro cercano esto será una práctica cada día más común: las empresas necesitan integrar a su gestión fundamentos ambientales y sociales para operar de manera eficiente ya que el consumo de recursos ha llegado a niveles casi intolerables a nivel mundial. La única manera de crecer es hacerlo de manera sustentable”, afirmó desde Holanda el CEO de GRI, Ernst Ligteringen.
En Chile, unas 26 empresas han elaborado sus reportes anuales bajo este criterio, configurándose como el segundo en Latinoamérica, tras Brasil. Entre las más recientes están Enjoy, Isapre Mas Vida y Embotelladora Andina, aunque Sodimac es la que todos destacan, porque ya ostenta el honor de ser la primera firma de retail en Latinoamérica que obtiene la calificación A en esta modalidad: la más alta.
“Esto demuestra que estamos avanzando en materias de RSE porque, si se observa un reporte que cumple con los indicadores del GRI y del pacto global de la ONU, se le puede dar más crédito que a uno elaborado simplemente bajo criterios de publicidad”, precisa el gerente de Asuntos Legales y RSE de Sodimac, Juan Carlos Corvalán.
Las pyme también lo están entendiendo así. Sobre todo, las exportadoras. Ya son varias las que se han subido al carro de elaborar estos reportes, porque con ellos son validadas, aumentando su confianza y la fidelidad de sus clientes. Entre las que iniciaron este camino hace poco está la exportadora de frutas Inversiones San Francisco, ya próxima a completar su tercer informe. “A través de estos reportes buscamos informar sobre nuestro desempeño financiero, social y medioambiental a todo aquel que se encuentre relacionado con nuestra empresa y podemos destacar en un negocio tan muy exigente y competitivo como es producir fruta de exportación”, expone Marlene Gutiérrez, encargada de Gestión de Calidad de la compañía.
Lo mejor de todo es que la tecnología se está haciendo parte de estas metodologías, aliviando gran parte de sus procesos y mediciones. La consultora AxisRSE, especialista en estrategia de responsabilidad social, lleva dos años utilizando una plataforma tecnológica que permite elaborar esta evaluación.
Lo único que debe hacer la empresa que contrata este sistema es contestar un autodiagnóstico a través de Internet y la consultora se encarga de todo lo demás: evaluación de desempeño, encuestas a proveedores, colaboradores y clientes. Los datos son procesados a través de un software y se realiza un completo análisis de desempeño. “A través de los resultados se hace un taller de lineamiento, en el que se entregan las líneas de acción a seguir a nivel estratégico; luego se hace un seguimiento a los resultados para terminar entregando el reporte de sustentabilidad”, describe desde la empresa, Gina Rabajille.
Se viene la ISO 26.000
Las múltiples definiciones sobre RSE que se pueden encontrar por la web, son fiel reflejo de la necesidad de aunar criterios en la materia. Por eso mismo es que la Organización Internacional para la Estandarización –ISO, según sus siglas en inglés– se puso a trabajar la norma ISO 26.000, que podría partir a comienzos del próximo año, proporcionando a las empresas un criterio común y consensuado sobre esta materia.
En un principio esta norma no busca ser certificable, sino más bien se plantea como un indicador que permite asistir a las organizaciones para que establezcan, implementen y mejoren las estructuras de RSE.
Como parte de la historia, la organización ISO comenzó en 2005 a discutir esta normativa a nivel internacional y Chile, por primera vez, ha jugado un rol activo en las decisiones a través del Instituto Nacional de Normalización (INN), donde explican que son tres las etapas clave de este proceso: la preparatoria, la de borrador y finalmente de la de aprobación y publicación. Actualmente la norma ya está en el borrador final y se espera una votación por país –son 32 los que integran la institución a nivel mundial– para el 14 de febrero próximo.
La nueva norma pondrá el acento en siete aspectos distintos: gobierno corporativo, derechos humanos, prácticas laborales, medioambiente, conductas éticas, relación con los consumidores y, por último, el entorno.
Una vez aprobada, se espera que sea aplicada por todo tipo de organizaciones, independientemente del tamaño, la localización y naturaleza de sus actividades. A pesar de que esto parece ser positivo, en la práctica ha generado algunas suspicacias en cuanto a los costos que podría implicar, y con ello convertirse finalmente en una herramienta discriminatoria para las empresas más pequeñas que puedan tener dificultades para asimilarla.
Por lo mismo, en Chile se espera publicar esta norma junto con un plan de fortalecimiento a las pyme y una completa capacitación, para que las compañías puedan implementarla y así incrementen la credibilidad de sus reportes y de las políticas adoptadas en torno a la RSE.
Como vemos, la responsabilidad corporativa se está haciendo cada vez más operativa, medible y transparente. Los reportes, las herramientas tecnológicas y ahora la implementación de la nueva norma ISO 26000 nos indican que está plenamente vigente y caminando hacia la profesionalización.
| Parte proceso de premiación en la SFF El 25 de septiembre pasado, la SFF comenzó a enviar las invitaciones para que las empresas postulen al premio SFF Responsabilidad Social 2009, que se entrega en conjunto con Revista Capital. Luego de un proceso de evaluación de antecedentes, la distinción se entregará durante el primer trimestre del próximo año, en dos categorías: Grandes Empresas y Pyme. El año pasado el reconocimiento recayó en Aguas Andinas, Methanex Chile y Envases Orlandini, que se sumaron a otras 13 empresas premiadas desde la creación de este reconocimiento en 1998. La selección de la mejor empresa se realiza bajo un riguroso esquema técnico en que se asigna puntajes a distintas áreas de desarrollo particular de cada compañía. |
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La nueva norma en Chile
-¿Cuándo podremos ver la norma en nuestro país y cómo se puede adoptar?
-¿Cómo se espera apoyar a la PYME en este proceso? |