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Reportajes y Entrevistas
Keep Walking

Artículo correspondiente al número 258 (7 al 20 de agosto de 2009)

 

Los políticos


 

Ignacio (53): abogado y cientista político, con un amplio currículo partidario y de cargos públicos. Ex director de Cieplan y ex diputado por 2 períodos (1994-2002), fue canciller de Ricardo Lagos, nombramiento que llegó cuando estaba listo para partir a Roma como embajador. Es uno de “los príncipes” DC. También ejerció como abogado de la Vicaría de la Solidaridad (1978-1982). Es candidato a senador por la V Región Cordillera. Admira y respeta a los empresarios, pero no tiene idea de cómo ejercer esa actividad: “mi vida ha transcurrido entre la política y la academia, y así me gusta”. Está casado con la cantante Cecilia Echeñique, con quien tiene 3 hijos. De sus recuerdos menciona los veranos que trabajó “con chuzo y pala” junto a los mineros de El Toqui. Esa fue la escuela de su padre para enseñarle a vivir con sencillez, lo que le sirvió “para no mirar a nadie de arriba a abajo”.

Patricio (40): abogado, diputado por Coquimbo y hoy candidato a senador por Aysén. No iba en esta elección tras 3 períodos en la Cámara (1998-2010) porque cree necesario renovar la política, pero su partido lo convenció. En 2001 fue el diputado con la primera mayoría nacional de la colectividad (45%) y es el presidente más joven que ha tenido la Cámara. Como legislador asumió un rol protagónico contra la pedofilia. Su destino era inevitable porque en su casa “se respiraba política” y asume con humor que “fuimos viejos chicos”. En 2003 se inhabilitó ante un proyecto sobre beneficios tributarios en Aysén. Transparentarlo e inhabilitarse es el camino, sostiene. De sus recuerdos rescata un viaje como polizón, a los 14 años, en un vuelo para la inauguración de la mina El Toqui. Su madre lo ayudó a ocultarse. Cuando fue descubierto, defendió estar ahí: “tengo derechos como todos”, le dijo a su padre.

Matías (36): abogado, especializado en Derecho Laboral y previsional. A los 23 años fue concejal de Lo Barnechea. Aspira a suceder a su hermano Patricio como diputado en la IV Región. Quiere marcar el estilo: ser serio, trabajador y denunciar la corrupción. “Llego con la capacidad, pese a ser joven, de haber trabajado profesionalmente. Sé lo que cuestan las cosas”, expresa. Respecto de los negocios y su rol político, responde que no es un tema para él porque la familia no tiene actividad productiva que le obligue a inhabilitarse. “Estoy orgulloso de ser hijo de un gran empresario que dio trabajo a mucha gente. Hoy faltan emprendedores de la grandeza y conciencia social de mi padre”, indica. Por ser el menor, era el regalón, especialmente de su madre y de su hermana. Desde pequeño, los demás lo llevaban al estadio y trataban de reclutarlo para su club. Era el “convidado estrella” de todos los panoramas, lo que le resultaba muy entretenido, recuerda.

 

 

 

Los empresarios


 

Pedro (52): empresario. Creó la firma Eneraysén, de la que es socio con su hermano Juan. Se dedica a desarrollar centrales hidroeléctricas de pasada de hasta 20 MW. Para él esta área de negocios es especial, por su contribución a evitar el calentamiento global, que cree “será el tema de la futura humanidad”. Antes, levantó una procesadora de productos del mar en Llanquihue, que exportó 600 mil locos congelados a Japón. La vendió “por poca plata para poder pasar por París”. Fue representante del banco francés Banque de l’Union Europeene. Después se instaló en Ancud para exportar conchas de almeja a una fábrica de comidas preparadas en Nueva York, lo que fue un gran negocio hasta que esta última fue vendida. Optó entonces por moler las conchas y vender su bicarbonato de calcio a los agricultores de la X Región. Sus hermanos dicen que es el más alternativo y que ama el aire libre.

Francisco (49): arquitecto y gestor inmobiliario. Socio y director gerente de Banmerchant Inmobiliaria. Ex gerente general de STI Ltda. y de Proyectos Aysén S.A. Tras salir de la universidad, se fue a Coyhaique por 11 años. Casado con Andrea Martínez, tiene “una familia con nombre de calle”, exclama riendo. La permanencia en regiones le hizo criarse en una línea bastante independiente de sus hermanos. Su única incursión en política fue como presidente de los Independientes por el No en Coyhaique. “Después me di cuenta que había que tener mucha vocación para la política. Lo mío es la empresa”, afirma. Disiente de la histórica línea DC y se declara un independiente que cree en la capacidad de hacer cosas. Apoya a Sebastián Piñera para las presidenciales 2009. Todos sus hermanos lo señalan como el gastrónomo del grupo. “Es el rey de los asados”, comentan.

Juan (46): economista e ingeniero comercial. Hace 10 años es empresario en energías renovables, sobre todo eólica. Representa en Chile a Vestas, firma tecnológica del rubro. Tiene empresas en otras energías renovables, como hidro, solar, geotermia, biogás, biomasa y del mar. “Me aburre un poco la política”, confiesa, porque toda su vida ha escuchado hablar del tema. La veta que ha tratado de continuar es la empresarial de su padre: “trato de no mezclar lo empresarial y lo político, por prudencia”, explica. Siente que su padre influyó en él en la parte racional, de disciplina y emprendimiento, mientras que su madre le aportó la parte más emocional, artística y afectiva. “Creo que es una combinación muy buena lo que nos dejaron”, manifiesta. Si les creemos a sus hermanos, es el más reservado y callado de todos. Afirma tener “recuerdos salvajes” de su infancia y la vida familiar: “los recuerdos que tenemos de chicos son un sueño. Un privilegio”.

 

 

 

Los profesionales independientes


 

Tere (51): educadora diferencial. Es profesora de niños sordos. Realizó un master en Boston y, al volver, intentó levantar un colegio, pero “encontré barreras en todas partes”. Trabajó en las fundaciones Rodelillo y Alto Las Condes, creadas por su padre. También participó en Emprende Mamá, un programa salesiano para adolescentes embarazadas. Es viuda de Marcos Echeñique, hermano de su cuñada Cecilia y hace dos años y medio se volvió a casar con otro viudo, Andrés Heusser, con quien armó una familia con 11 hijos. Se autocalifica como “la menos política” de los Walker Prieto. Su experiencia como única hermana de 8 hombres la resume con una sonrisa y el recuerdo de las exigencias para integrarse a los juegos infantiles: hacía los mandados y en los partidos de fútbol siempre era la arquera. Hoy, todos la protegen. “Sé que soy especial para ellos”, afirma.

Antonio (48): agrónomo y fruticultor. Es socio de la empresa WAPRI, creada por su padre y luego vendida, de la cual es uno de los 4 dueños. Es también socio de Ruparay, una exportadora de frutas. Hace 5 años preside la Asociación Gremial de Productores de Fruta de la VII Región, su figuración más pública. Le apasiona el tema gremial. El año pasado fue uno de los organizadores del acto de Requinoa, que protestó contra el tipo de cambio, congregando a 3 mil personas. “He agarrado mucho la bandera de defender la agricultura porque creo ciegamente en ella”, declara, añadiendo que en los dos últimos gobiernos a este tema no se le ha dado la importancia que tiene. Sus hermanos dicen que es el más político de los Walker. Este año tuvo ofrecimientos para ser candidato a parlamentario como independiente por la Alianza, pero prefirió seguir en el rubro gremial y empresarial. Futbolista y tenista, es el deportista del clan.

Tomás (44): abogado. “De mí no sabes nada”. Así comenzó el diálogo con, quizás, el menos conocido de los hermanos Walker. De absoluto bajo perfil en el mundo público, se mueve como pez en el agua en el ámbito privado. Especializado en asesoría de empresas, actividad inmobiliaria y de la construcción, trabaja en el estudio Walker & Valdivia, que creó su abuelo Horacio Walker Larraín. “He sido el continuador de esta oficina”, comenta. Participa, además, en las fundaciones Rodelillo y Alto Las Condes, siendo director de la primera. La política le interesa por el mundo de las ideas y el aporte que se puede hacer, “pero no en el rol activo”. Prefiere seguir en el ámbito privado y en el ejercicio de su profesión. A pesar de las apariencias –se ve como el más serio– resulta ser el bromista de la familia. “Por mi calidad de abogado, de repente me toca ser el pesado”, admite.

 

 



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Comentarios

1 Comentarios

JULIO JAVIER :

Publicado Viernes 7 de Agosto, 2009 - 14:33 hrs

Interesante el reportaje de la periodista Elena Martinez sobre los HERMANOS WALKER PRIETO. Admiro a los hombres de negocios, agricultores y educadores que con vocación de servicio son muy utiles a la sociedad. En el campo de la polìtica partidaria tengo mis reservas despues del enfrentamiento sangriento entre Allende y Pinochet. En la familia Walker Prieto hay un economista y como tal me gustaria preguntarle si alguna vez algun PARTIDO POLITICO ya sea de izquierda o derecha a costeado los gastos millonarios de su campaña electoral con los aportes exclusivamente de sus militantes. En los paises democráticos hasta ahora no hemos visto a un PARTIDO POLITICO que funcione permanentemente como una UNIVERSIDAD con sus diversas facultades que formen profesionales para que ocupen cargos que requiere el Poder Ejecutivo y El Parlamento. Otro gran reto de los empresarios es crecer sin el apoyo de la silla de ruedas del poder económico mundial. Un ejemplo: Colombia hoy estarìa en manos de las FARCS si es que EE.UU. no hubiera intervenido en su ayuda. Dice un adagio: Es preferible enseñarles a pescar que darle de comer pescado todo los dias.

 
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