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Artículo correspondiente al número 231 (27 de junio al 10 de julio de 2008)
Mi primo Vinny
(My cousin Vinny)
Año: 1992, Estados Unidos.
Dirección: Jonathan Lynn.
Actores: Joe Pesci, Ralph Macchio, Marisa Tomei, Mitchell Whitfield.
Reseña: dos jóvenes amigos comienzan un viaje a través de Estados Unidos hasta llegar a la Universidad de California. Al llegar a Alabama se detienen en una tienda a comprar, donde son detenidos, acusándoseles erróneamente de asesinato y robo. No teniendo suficiente dinero para pagar un abogado, deciden elegir para que los defienda al primo de uno de ellos que recién se recibió de abogado, Vinny. El problema es que hasta ahora Vinny ha sido irresponsable, mal alumno y no tiene
experiencia en juicios.
Juicio al film: dos abogados socios de Claro & Cía., Rodrigo Ochagavía y Jorge Martin, eligieron esta película dentro de las mejores de esta categoría. El primero de ellos la seleccionó porque cree que el personaje Vinny, interpretado por Joe Pesci, retrata a muchos abogados chilenos; y Jorge Martin la nominó porque cree que hay que tomarse la vida y el trabajo con humor... y muchas veces los abogados no saben hacerlo.
Cuestión de honor
(A few good men)
Año: 1992, Estados Unidos.
Dirección: Rob Reiner.
Actores: Jack Nicholson, Tom Cruise, Demi Moore, Kevin Bacon.
Reseña: un cabo de la marina estadounidense es asesinado. Dos marines son acusados del crimen y el joven abogado, el teniente Kaffee, que nunca ha litigado, debe defenderlos. En el juicio, este abogado deberá probar que los dos acusados actuaron bajo las órdenes directas del coronel al mando de la división, y para esto llevará al tribunal a las más altas autoridades navales.
Juicio al film: Patricio Silva, socio del estudio Silva & Cía., y Carlos Olivos votaron por este film. Concordaron en que el mejor momento de la película es el interrogatorio de Kaffee al verdadero culpable, logrando que diga la verdad
de lo sucedido. Además, Olivos la eligió porque toca el conflicto entre cumplir órdenes y seguir los dictados de la conciencia.
Filadelfia
(Philadelphia)
Año: 1993, Estados Unidos.
Dirección: Jonathan Demme.
Actores: Tom Hanks, Denzel Washington, Roberta Maxwell, Antonio Banderas.
Reseña: un joven y exitoso abogado, Andrew Beckett, es despedido del bufete en el que trabaja. La explicación que recibe es porque tuvo un mal desempeño, pero él, que siempre había trabajado muy bien, sabe que la razón real es porque está enfermo de Sida. Decidido a defenderse ante tal discriminación, decide presentar una demanda, pero ningún abogado se la quiere patrocinar, hasta que Joe Millar decide aceptar el desafío y en el proceso transformar él también su concepción de la
vida y la muerte.
Juicio al film: esta fue otra de las películas que Jorge Carey seleccionó como una de las mejores películas legales. Su razón: “porque exhibe muy bien el proceso de preparación de un juicio duro, las tácticas, éticas y no éticas, de ambos lados y los dilemas morales de los protagonistas, aunque el desenlace es bastante obvio desde el comienzo. Es mejor la descripción
del proceso que la película misma”.
El abogado del diablo
(The devil’s advocate)
Año: 1997, Estados Unidos.
Dirección: Taylor Hackford.
Actores: Keanu Reeves, Al Pacino, Charlize Theron, Jeffrey Jones.
Reseña: Kevin Lomax es un brillante y ambicioso abogado, que recibe una oferta tentadora de un prestigioso estudio de Nueva York, dirigido por el enigmático John Milton. Acepta la oferta, pero al tiempo las cosas no son lo que parecían. Milton sabe mucho más de él de lo que aparenta, el trabajo no es como cualquiera y salirse puede llevar directamente a la muerte…
o al infierno.
Juicio al film: tres fueron los abogados que nombraron esta película: Rafael Covarrubias, Rodrigo Ochagavía y Jorge Martin. A Covarrubias le llama la atención, porque “siempre me he preguntado si el diablo realmente necesita un abogado o bien somos los abogados quienes necesitamos abogados para defendernos de él”. Ochagavía destaca cómo los abogados sucumben al exitismo, pero que “tenemos esperanza de redención”; y Martin la elige, sobre todo, por la brillante actuación de Al Pacino.