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Juego de roles

Artículo correspondiente al número 287 (22 de octubre al 4 de noviembre de 2010)

 

No habían pasado 24 horas desde que los mineros salieran a la luz cuando el presidente Piñera planteó la necesidad de un nuevo trato laboral y sostuvo –en forma clara y contundente, diría él– que “los empresarios tienen que cuidar a los trabajadores”. En este clima, no hay dupla mejor para abordar la relación entre empresarios y trabajadores que la ministra del Trabajo, Camila Merino, y el presidente de la CUT, Arturo Martínez. Y por eso mismo, quisimos dejarlos solos: explorando una nueva veta, el líder sindical entrevistó a la secretaria de Estado. Capital registró el diálogo. Al principio algo tímidos, los dos. Pero al rato se largaron y hasta en off the record estuvieron conversando… ¿Nuevo trato? Por Arturo Martínez; fotos, Verónica Ortíz.

 

En la CUT mantenemos una disposición dialogante. Así es que nos resultó interesante el desafío de entrevistar –pero, sobre todo, dialogar– a la ministra del Trabajo, Camila Merino. No quisimos hacer algo rígido. Por eso hablamos de temas personales y fuimos, al final de cuentas, haciendo un intercambio fluido. No siempre estuvimos de acuerdo. Quizá lo más importante es que quedaron sobre la mesa los temas del mundo laboral que son fundamentales para que las cosas marchen mejor en el país, tanto para los trabajadores como para el gobierno y los empresarios. Esta fue una entrevista a la que estuvimos dispuestos y ojalá, a futuro, haya disposición a seguir dialogando.

-Arturo Martínez: a mí me toca hacer de periodista en esta oportunidad. Prefiero hacer una entrevista más amena, porque si entramos en los temas duros, capaz que periodista y entrevistado se peleen, ¿no?

-Camila Merino: Jajajá... Pero cuidado que yo también le voy a preguntar.

-Una primera interrogante es cómo a usted, que es una persona profesional, joven, casada, con hijos, se le ocurre aceptar un cargo tan importante como ministra del Trabajo. ¿Qué ha ocurrido en su vida, qué ha cambiado?


-Primero, gracias por lo de joven. Cuando a una la llama el presidente, no puede negarse. Si uno quiere que al país le vaya bien, y cree que puede aportar, obviamente que tiene que estar ahí, siempre lista. Yo llevo casi 20 años trabajando en empresas privadas y públicas…

-¿Cómo ha cambiado su vida en el hogar?


-Yo siempre he trabajado mucho, lo que pasa es que ahora lo que hago es más público y evaluado. Pero hay mucha gente que trabaja mucho y aquí se puede hacer tanto...

-Está entusiasmadísima, entonces…


-Sí, porque veo mucho campo en que aportar. Hay temas de capacitación, de incorporación de la mujer, de las relaciones entre trabajadores y empleadores, etc… Uno pasa tantas horas al día trabajando que tiene que pasarlo bien en el trabajo. Eso es lo que quiere la gente y eso pasa cuando se respetan los derechos, cuando a la gente la tratan bien.

-¿Y ahora se siente más sensibilizada con el tema de la mujer y el trabajo, y los problemas que eso conlleva?


-Nosotros, Arturo, tenemos un gran desafío en lo que es la incorporación de la mujer. Muchas trabajan en la casa, otras tienen trabajos no remunerados y quieren tener también otros espacios. Estamos muy atrasados respecto de otros países. Deberíamos incorporar 800 mil mujeres. Las mujeres hoy quieren oportunidades, quieren ganar lo mismo que los hombres, y además se llevan la tarea más dura en la casa, a pesar de que hoy los hombres están asumiendo bastante ese rol, también.

-Pero en las nuevas generaciones los hombres han asumido bastante más la responsabilidad en el hogar…

-Muchísimo más. Yo comparo lo que hacía mi papá en la casa con lo que hace mi marido, y es otro mundo... ¡Pero igual quería mucho a mi papá!

-Lo importante es que no se les pase la mano, porque hay mujeres que le están cargando demasiado la mano a los hombres jóvenes. Los veo haciendo más cosas en su hogar y a las mujeres dejando un poco eso…

-Pero es bueno y es sano para los niños que los padres se involucren, se preocupen de sus tareas, que los bañen. A ver, dígame: ¿cómo es para la CUT tener una ministra del Trabajo mujer?

-Bueno, tenemos experiencia en temas de igualdad de oportunidades. Con su antecesora, que también era mujer –la PS Claudia Serrano-, teníamos buenas relaciones, pero no hizo mucho. Espero que usted haga más…


-(Se ríe) En eso estamos.

“Somos mejores para difundir los conflictos”


-Yo siento que a lo mejor al gobierno le falta una mirada sobre cómo ser más efectivo en la aplicación de la ley laboral.

-Estamos plenamente de acuerdo en que tenemos que hacer cumplir la ley.

-Pero, ¿cómo?


-Creo que hay dos caminos: uno, mejorando el rol de la Dirección del Trabajo, y en eso creo que se puede avanzar mucho; y segundo, convenciendo a las empresas de la importancia que tiene cumplir las normas. Es ir un poco más allá: que las buenas prácticas estén en su primera línea.

-A veces las empresas no entienden la importancia de relacionarse bien con las organizaciones de trabajadores. Y cuando no hay una organización, la relación laboral es mucho más mala.

-Yo creo que muchas veces no difundimos las buenas relaciones laborales. Cuando hay buenos sindicatos, cuando se logran buenos acuerdos donde ganan todos, tenemos que saber difundirlos mejor. Somos mejores para difundir los conflictos.

-En eso tiene razón, porque la prensa vende más conflictos que soluciones. Pero hay hartas cosas malas, también. Yo conozco una empresa que despidió a un trabajador porque no quiso ser parte de un convenio colectivo. Entonces, hay una cantidad de malas prácticas y abuso de la autoridad laboral, que echan a perder el desarrollo de la empresa.


-Exactamente, y eso afecta al desarrollo de la confianza.

-¿Y cómo lo vamos a hacer, entonces, para que se desarrolle la confianza, para que se dé un cambio de clima cultural en las empresas? ¿Hay alguna iniciativa?

-Esto tiene que partir por la cabeza. Estoy convencida de la importancia que tiene que la administración superior –el gerente general, el directorio–, esté comprometida con los cambios y con darle preponderancia a que se respeten los derechos. Muchas veces pasa en empresas grandes que los mandos medios se pierden y generan problemas…

Creo que una buena experiencia fue la que vivimos para el terremoto, cuando hicimos un llamado a las grandes empresas a que no despidieran, a que llegaran a acuerdo, y se logró que muchas buscaran alternativas para conservar los puestos de trabajo. Eso se pudo gracias al esfuerzo y al diálogo de las empresas con sus trabajadores.

Pero en esto hay que ser persistente.

La ley…

-La percepción en el mundo del trabajo; no en todo, por supuesto, es que este es el gobierno de los empresarios. Y, de hecho, muchos empresarios se la creen y están seguros de que este es su gobierno. ¿No hay un mensaje para ellos, en términos de decirles “aunque sea su gobierno, yo quiero que cumplan la ley”?

-Eso se lo hemos dicho en forma reiterada y por eso es que estamos fortaleciendo la Dirección del Trabajo. Estamos insistiendo en las multas y verificando que las empresas cumplan. Antes muchas veces se las dejaba y no se chequeaba que cumplieran. Nosotros les insistimos que, al final, cuando una empresa cumple, le va mejor. Es bueno que las empresas se convenzan de que la responsabilidad social no vale si no estamos cumpliendo con lo primero, que es preocuparse de los trabajadores.

-Pero eso no es suficiente. ¿No será necesario tener una ley más equitativa en temas de relaciones laborales? El empleador tiene la facultad de dar y quitar trabajo, y tiene artículos en la ley que le permiten hacerlo por cualquier cosa. ¿No será necesario proteger más a los trabajadores, legalmente?

-Primero, y aunque tenemos mucho por avanzar, es clave hacer cumplir la ley… y para eso tenemos que fortalecer la Dirección del Trabajo, trabajar con los gremios y con los empresarios, para que entiendan que cuando se cumple con la ley a todos les va mejor.

-Pero ¿no serán necesarios cambios legislativos?


-Hay algunos temas que estamos trabajando, como el cambio del multiRut, para que no existan abusos, o el tema de la adaptabilidad pactada, en que se amplían las materias para negociar colectivamente, de manera que se llegue a acuerdos a los que no se puede llegar de manera individual.





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Comentarios

1 Comentarios

Octavio :

Publicado Martes 2 de Noviembre, 2010 - 10:44 hrs

¿Y que paso ministra? al final no contesta nada. 
 
Se da vuelta en dos ideas y no dice nada, como defender lo indefendible.

 
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