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Reportajes y Entrevistas
Joaquín Lavín: "Mi capital político es para gastarlo"

Artículo correspondiente al número 277 (4 al 17 de junio de 2010)

 

Ha vivido meses frenéticos con la reconstrucción de escuelas y la entrada a clases del 100% de los alumnos. Según la última encuesta Adimark, el 78% de la ciudadanía respalda su gestión. Un capital político que pretende canalizar revolucionando la educación en Chile. Al costo que sea. Por Alfonso Peró V.; fotografías, Verónica Ortiz.

 

El 11 de marzo de 2000, Ricardo Lagos asumió la presidencia luego de derrotar en una estrecha elección al actual ministro de Educación, Joaquín Lavín. El ex presidente encomendó ese mismo día a su titular de Salud, Michelle Bachelet, terminar con las colas en los saturados consultorios públicos. No lo logró plenamente, pero cumplió en un 90%. A pesar de ello, puso su cargo a disposición. Lagos rechazó la renuncia.

Diez años después, el actual presidente Sebastián Piñera, solicitó a Lavín que 1.250.000 alumnos, que no podían entrar a clases porque los colegios estaban destruidos por el terremoto, fueran incorporados a fines de abril. De lo contrario, podían perder el año escolar.

Así empezó la frenética y mediática incursión de Lavín en el ministerio. Generó expectativas, las cumplió, las volvió a generar y volvió a cumplirlas. La ciudadanía siguió de cerca esta maratón. Meta cumplida: el 100% de los alumnos inició su año escolar.

Después vinieron las protestas internas, los despidos de funcionarios y el rechazo de la ley sobre el Aseguramiento de la Calidad de la Educación (un acuerdo que entre lágrimas y abrazos había sellado meses atrás la clase política en su conjunto). Más reciente, las diversas anomalías que detectó una auditoria completa al ministerio, incluyendo duplicidad de funciones entre distintos cargos, arriendos de oficinas sin ocupar, computadores vacíos, deudas… en fin, burocracia.

Las dimensiones del desafío que tiene por delante obligan a Lavín a iniciar su rutina temprano, a eso de las 7:15. Un auto fiscal lo espera en las afueras de su casa. En treinta minutos está en misa. Después, al ministerio. Todos los lunes recibe en su despacho a parlamentarios y alcaldes. “Este es el día más cansador”, señala.

Confiesa que al presidente le “encanta dar metas y plazos. Tengo muchos”, dice riendo.

-¿Por ejemplo?


-La primera fue que el 26 de abril estuvieran todos los alumnos en clases. La segunda, que en marzo de 2011 haya 15 liceos de excelencia funcionando; es decir, que el proceso de admisión sea en diciembre de 2010. Y varias otras, como que a la vuelta de vacaciones de invierno 80 colegios de los barrios más complicados de Chile, en términos de droga y delincuencia, puedan abrir de 5 a 8 de la noche. Que en el próximo SIMCE los papás reciban un mapa con información. Metas muy específicas.

Rumbo al desarrollo

En el discurso del 21 de mayo, el presidente dijo que “nuestra meta es crecer al 6% promedio anual y así alcanzar el desarrollo en 8 años” y agregó que “la educación es el principal motor para el desarrollo y la movilidad social”.

-Ministro, ¿cuáles son sus planes para impulsar la educación?


-El presidente estableció una carta de navegación concreta para los próximos años. Primero: el mayor escándalo de la sociedad chilena es la mala calidad de la educación. Supuestamente, es un instrumento para igualar oportunidades, pero no lo está haciendo. Segundo: la batalla por el desarrollo se gana o se pierde en la sala de clases. La gracia que han tenido el presidente y este gobierno es que han puesto la calidad de la educación en el corazón del debate.

-¿Y sus planes?


-Ni más ni menos que tratar de provocar un punto de inflexión en la calidad de la educación. Es decir, los escasos resultados que este país ha tenido en materia de educación en algún minuto deben empezar a subir. Estos resultados los van a ver las futuras generaciones. Me gustaría que en un tiempo más se dijera que hubo un presidente, un ministro y un gobierno que provocaron este punto de inflexión en la calidad de la educación. En el fondo, es remecer la educación para que mejore la calidad.

-Se habla de una revolución en la educación chilena. Revolución “es el cambio o transformación radical y profunda respecto al pasado inmediato”. ¿Dónde está la revolución educacional chilena? ¿Cuáles son sus pilares? Se ha ironizado con que una revolución no consiste sólo en entregar notebooks y pantallas interactivas.


-Las pizarras interactivas son un instrumento que tendrán los liceos de excelencia y los notebooks, también. El corazón del problema es lo que pasa en la sala de clases con la relación entre los profesores y los alumnos. Aquí viene una revolución consistente en darles más autonomía a los colegios. No pretendemos ser un ministerio de Educación inventando planes para todos o embarcándose en políticas generales y centralizadas. ¡Por qué todos tienen que tener Jornada Escolar Completa! En algunos lugares eso no provocó un aumento en la calidad de la educación. Queremos aumentar la subvención. Así, los propios colegios deciden cómo mejorar. Ellos saben dónde está la piedra en el zapato. Queremos entregarles más información a los padres para que se involucren en la educación de sus hijos y tomen decisiones bien informados. Y sobre todo, revolucionar la estructura de la carrera docente.

-¿Están mirando algún ejemplo en el extranjero?


-Finlandia mejoró la educación porque se puso una meta: atraer al 30% de los mejores alumnos de enseñanza media a estudiar Pedagogía. Chile tiene que ponerse esas mismas metas y tiene que empezar ahora. Claro que eso demorará muchos años. Estamos hablando de atraer talento a estudiar Pedagogía y de ahí vienen los 5 años de estudio. Estamos hablando de decirle a un joven que tiene 700 puntos en la PSU: “oye, yo te voy a dar una beca completa para la carrera, entrarás a la profesión docente con un sueldo diferente al actual, progresarás en esa carrera docente por tu desempeño y no solamente por los años de antigüedad. Esa es la revolución. La plata que se gaste en educación no puede ir a un saco roto. Se aumentó 7 veces el gasto en los últimos 20 años y los resultados son los mismos.

Medidas concretas

-El debate en torno a los 50 colegios de excelencia ha sacado ronchas. Algunos dicen que genera discriminación; otros, que es un salto en términos educacionales


-Los liceos de excelencia son la vía rápida a la movilidad social para los jóvenes esforzados y talentosos.





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Comentarios

5 Comentarios

christians Iriarte :

Publicado Jueves 14 de Octubre, 2010 - 19:49 hrs

Excelente articulo, se nota el profecionalismo de los ministros y del presidente de la republica. Chile entero esta observando estos cambios y no me cabe duda de que poco a poca la gente comenzara a copiar los altos rangos de calidad para hacer las cosas.  
Como bien dijo el presidente ayer en el rescate de los mineros; vamos a hacer las cosas A LA CHILENA, osea bien hechas. 
 
Creo, que en pocas ocaciones un pais entero se ha sentido orgulloso de ser CHILENO 
 
Christians Iriarte G. 
Fono: 83699429 
CHILENO 
CHILENO

Claudio González :

Publicado Viernes 11 de Junio, 2010 - 16:54 hrs

La educación es una de las bases para poder salir de la pobreza. Claramente hay un estancamiento brutal que llega a dar vergüenza. No es algo nuevo, no es de los últimos 20 años, es algo de siempre. Da gusto ver que Lavín ha hecho su tarea en cuanto a la experiencia de otros países, pero podrá aplicarlo en cuatro años en nuestro país? No concuerdo eso si con la idea de los liceos de excelencia. Siempre que se seleccione a los mejores, tendrás un buen colegio. Pasa lo mismo en las universidades. La idea es que en todos lados la educación mejore, no sólo en algunos nichos.

José Enrique Lagos P. :

Publicado Miercoles 9 de Junio, 2010 - 10:35 hrs

en la comuna de Quilicura ,que futuro pueden tener si muchos desconocen lo que es hacer clases en una escuela o liceo con 45 alumnos ,sin desayuno o sin almuerzo,el señor Lavin NO SABE de educación habla de educación pero no dice que a los profesores ,no se les cancela el preparar clases, preparar pruebas, revisar pruebas ,hacer presentaciones para el Data .Los profesores del Instituto Nacional y los profesores de Chile se merecen RESPETO DE PARTE DEL MINISTERIO al momento de decir vamos a imitar al INSTITUTO NACIONAL .Los profesores no le deben nada a la municipalidad de Santiago ,las mejoras fue obra de la generación 2008 ,de sus estudiantes que ven que estudian en el INSTITUTO NACIONAL es para hacer más grande a CHILE. 
Lo siento señor Lavin pero está muy equivocado en sus cálculos matemáticos de Ingeniero comercial y propietario de Universidad Privada .

José Enrique Lagos P. :

Publicado Miercoles 9 de Junio, 2010 - 10:25 hrs

Es lamentable que el señor Lavin desconozca la realidad histórica del Instituto nacional y peor aun ,desconoce su realidad actual ,en la que es el trabajo de los apoderados ,los comunes y corrientes ,no el Centro de padres y los profesores los que hacen grande a la institución .La Municipalidad de Santiago NO aporta lo necesario para una buena educación de los alumnos,son los PROFESORES Y LOS PADRES los que cubren la pobreza del sistema .El Instituto Nacional ES el mejor colegio publico porque se mantiene la idea o el concepto, de los liceos y escuelas de antes de 1973 ,la municipalización no ha sido aporte alguno en beneficio de los alumnos y sus buenos resultados académicos. 
Lo que un profesor del Instituto Nacional trabaja con sus alumnos NO ES IMITABLE ,PORQUE NO SE PIENSA EN UN BUEN FUTURO ECONÓMICO,se trabaja en primero en ser feliz APORTANDO DESPUÉS A LA PATRIA lo mejor de cada uno de ellos.Que puede hacer un profesor en la población SANTO TOMAS de La Pintana ,en la PINCOYA ,en PARINACOTA

rodrigo meneses brant :

Publicado Viernes 4 de Junio, 2010 - 10:43 hrs

Es importante señalar, que educar es una parte de la formacion del alumno, para atraer a aquellos alumnos de mas puntajes, es importante ofrecerles incentivos, becas, educacion y formacion valorica, para que se transmita hacia sus educandos. Una sugerencia es crear indices de medicion de la calidad de la educacion, calidad de la formacion, calidad del alumnado, cantidad del alumnado. 
la educacion no se masifica para lograr un estandar, se hace acequible a todos, considerando sus habilidades, aqui estan los incentivos, que un buen alumno tenga los incentivos para estudiar, y se diferencia de sus pares, con el rendimiento que tenga, este es un indice de rendimiento por alumno, si verificamos este indice, y juntamos a estos alumnos de excelencia en un colegio que los acoja, introducimos los recursos necesarios, y podremos lograr educacion y formacion de calidad, ahora bien que pasa con los otros alumnos con indices de rendimiento menores, se genera un direccionamiento de recursos hacia ellos que permita detectar las falencias, coaching escolar. Con lo anterior potenciamos los alumnos de mejores indices de rendimiento, y resolvemos el problema de la mediocridad en la educacion, y los alumnos de menores redimientos, los intervenimos con psicopedagogas, psicologos, terapeutas, neurologos, esto requiere recursos, pero por lo visto se detectaron las falencias y se estan atacando con soluciones. 
Es mas si el ministro necesita de mi ayuda para implementar estos indices estoy a su disposicion, pues el futuro de mis hijos y de los demas niños depende de lo que se implemente hoy.

 
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