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Artículo correspondiente al número 288 (del 5 al 18 de noviembre 2010)
“La Coalición por el Cambio ha entrado a un estado de hibernación que me preocupa. Es fundamental estructurar, institucionalizar y revivirla mucho más de lo que se ha hecho y ese cometido le corresponde primordialmente a los partidos”.
“Aunque me encantaría que Golborne se la ganara (la opcion presidencial), porque sería una persona de nuestro sector que continuará en el gobierno, para ser honesto no me parece justo. La vida política, la trayectoria, el oficio, es mucho más que una sola gestión”.Por María José O'shea C.; Fotos, Verónica Ortiz.
Son pasadas las 4 de la tarde del miércoles 27 de octubre. Rodrigo Hinzpeter cumple hoy 45 años y se pasea feliz por las calles que rodean La Moneda. Lo sigue sólo un escolta. Al menos, visiblemente. Eligió el café Blue Jar, detrás del ministerio de Hacienda, como lugar de reunión para esta entrevista.
Mientras posa para las fotos, ríe y saluda a la gente que pasa. Se nota que todavía le genera algo de vergüenza esta dimensión de la vida pública. En su mano, la revista Time enrollada. Destaca el editorial que habla del minero número 34. Se refieren a su jefe, el presidente Piñera.
En la noche, parte a la comida anual de la Sofofa. Sabe el ministro que tiene que mejorar sus relaciones con el empresariado, como parte de su cargo, pero también de su estrategia política. Y aunque dice que es ridículo hablar de candidaturas a estas alturas, claro está que sigue siendo la principal apuesta del piñerismo para el 2013. Una apuesta que, además, quiere encarnar como reflejo de una nueva derecha. Y en eso también ha estado trabajando.
Hinzpeter, el político, lleva meses elaborando una propuesta de una centroderecha “democrática y social”, que despeja mitos del pasado, y que ahora decidió revelar en esta entrevista con Capital. Eso, al tiempo que en la Concertación algunos hablan de la “derecha hinzpeteriana” –pragmática, como él– y que puede incomodar tanto a la oposición como a sectores del propio oficialismo.
-¿Cuánto se parece el oficio de ministro a lo que imaginó?
-No sé si he conocido al ministerio del Interior habitual, porque no todos los años hay terremotos, un accidente como el de los mineros, ni un mundial de fútbol, con todo lo que ello implica. Por eso, creo que el 2011 podré advertir con mayor normalidad lo que es el ministerio. Este año me he sentido muy cómodo en mi rol y muy contento, pero ha sido muy difícil. Más exigente y demandante de lo que hubiera imaginado, aunque sé que estamos viviendo un periodo excepcional.
-A los 100 días de gobierno, comparó su relación con el presidente con la que se atribuye a Montt y Varas. ¿Sigue así la dupla?
-Bueno, dije varias analogías y esa fue una de ellas. Y lo que quise graficar es que considero –como ha resultado en esta ocasión y en la historia de Chile en general– enormemente positivo que haya una relación de confianza estrecha entre el presidente y el ministro del Interior. Eso no se dio, por razones de distribución política, en los gobiernos de la Concertación, salvo en el de don Patricio Aylwin, que fue el único caso en que el ministro del Interior estuvo los 4 años.
-¿Pero sigue tan buena la relación?
-Mejor.
-¿Eso significa que tiene los 4 años asegurados?
-Eso le corresponde decidirlo al presidente.
Cortar la tontera
-¿Cómo está el presidente Piñera?
-Extraordinariamente bien. No sólo de ánimo, sino que muy lúcido en sus decisiones.
-Y sin filtro, como dijo el senador Larraín.
-Los filtros siempre distorsionan la naturalidad del producto, y creo que es mejor tener un presidente natural que uno con filtro. Lo noto muy bien, aplomado y generando para el país los beneficios que es tener un mandatario de clase mundial. Hoy podemos ver que tener un presidente de la preparación, cultura e inteligencia de Sebastián Piñera no sólo significará beneficios en lo interno, sino que muchos ciudadanos del mundo estén revisando a sus propios gobernantes.
-A usted, que siempre ha sido más recatado, ¿no le dio pudor la performance del presidente tras la salida de los mineros?
-Siempre he sido más tímido, pero admiro a los que son más desenvueltos. Y hay que tener proyección para mirar estas cosas: es cierto que a muchos chilenos les puede haber parecido reiterada la exhibición del papelito de los 33, pero el presidente no es leso y sabe muy bien que cuando lo muestra en Inglaterra, la gente de Alemania no lo ve. Cada vez que lo exhibía, la audiencia del país donde estaba se emocionaba. Entonces, él estaba cumpliendo un rol, que es potenciar la imagen de nuestro país al máximo.
-Que le llevara las piedras a la reina generó bastantes comentarios…
-Esas criticas no logran percibir, por egoísmo o miopía, lo que esto significó en el mundo. Transmitieron en directo el rescate para más de mil millones de habitantes; revistas y editoriales de todo el mundo lo comentaron. Entonces, si recibes una piedra de un hecho de sobrevivencia tan emblemático, te emocionas. Déjense de pavadas, de tonteras o mezquindades. Lo que está haciendo el presidente Piñera es llevar a Chile a una imagen 2.0, de un Chile que está despertando con fuerza de lo que se llamó la chilean nap.
-Pero en la misma gira se le ocurrió escribir “Deutschland über alles”. ¿Qué le pasó?
-El presidente explicó que de chico en el colego cantaban esa estrofa y pidió excusas porque no tenía conciencia de la significación completa. Además, comprenderás que por mi propia situación de judío no albergo ni el más mínimo asomo de duda respecto de la distancia que tiene el presidente Piñera con el régimen nazi.
-Pero le habrá llamado la atención cuando lo vio...
-Ciertamente, pero el presidente dio una explicación y hasta ahí no más llegó la cosa.
A Golborne: “liderazgos no pueden vivir en el pasado”
-¿Cuántas veces fue a la mina San José?
-Una sola. Y tuve la suerte de estar el día 22 de agosto, cuando los encontraron.
-¿Y qué le parece el revuelo que ha generado el ministro Laurence Golborne?
-Bueno, yo creo que es normal. Es razonable que una persona que lidera una operación de rescate desde el mundo político –porque no lo lideró desde el punto de vista técnico– tenga un reconocimiento ciudadano. Si no, seríamos una sociedad muy mal agradecida.
-¿Pero cree que va a durar?
-Es imposible saber cuánto va a durar, pero yo sí tengo una convicción: que los liderazgos políticos tienen que mantenerse y, por lo tanto, ninguno puede vivir del pasado. En consecuencia, la proyección de liderazgo del ministro Golborne supone necesariamente la ejecución de otras tareas que generen empatía y buenos resultados.
-O sea, no porque le haya tocado la circunstancia de sacar a los mineros se ganó la opción presidencial.
-No. Y aunque me encantaría que se la ganara, porque sería una persona de nuestro sector que continuara en el gobierno, para ser honesto no me parece justo. La vida política, la trayectoria, el oficio, es mucho más que una sola gestión. Es una trayectoria, es un pensamiento, una visión sobre cómo construir una sociedad, por lo que es más que eso. No estoy diciendo que el ministro no lo tenga, sino que tiene que desarrollarlo a partir de un muy buen empujón inicial que tiene que ver con este episodio.
-¿Le preocupa que se generen liderazgos presidenciales, de un día para otro? Se recordó el caso de Michelle Bachelet arriba del Mowag.
-Pero ella logró consolidar su liderazgo y hacer una presidencia sobre la cual cada uno tiene su juicio. Pero eso es lo que se viene para adelante como desafío para el ministro Golborne y para cualquiera de los liderazgos que emerjan de nuestra coalición.
-¿Es posible ser candidato sin partido?
-Lo importante es que tenga una coalición que lo respalde. Para nosotros, como sector, es importante proyectar el gobierno para un período siguiente y poder culminar nuestro programa, porque hay consenso en que 4 años es un período corto.
-¿A pesar de Golborne, usted sigue siendo “el” delfín del presidente?
-Eso es voluntarista. No existe ninguna razón para que a siete meses de iniciado el gobierno alguien asuma esa tesis. Le agradezco a quienes me mencionan, pero es imaginación excesiva. Dejemos que emerjan todos los liderazgos y después veremos quién es la mejor opción. Lo importante es que el candidato se seleccione por primarias y que sea sólo uno en el sector.
-¿Eso la UDI lo tiene claro? Varios han planteado que ahora le toca a uno de ellos.
-No, lo que he leído de personas importantes de la UDI es que entienden tener un mejor derecho, pero que en definitiva la realidad política es más fuerte y estamos obligados a escoger a quien nos acerque a un triunfo y no simplemente estar repartiéndose mejores derechos que después de transformen en quimeras.
“Con la UDI no hay tensiones de fondo”
-¿Siente que ha hecho la pega de jefe político?
-La hago todo lo que puedo.
-¿Y qué dice de las tensiones que hay entre la UDI y RN? Los UDI se quejan de que tienen poca figuración en el gobierno.
-No son tensiones de fondo. Es razonable que en una coalición política existan discrepancias y diálogos, a veces, apasionados. Pero ves que después de una semana en que supuestamente habíamos pasado enorme tensión, la UDI me invita a su Consejo Directivo Ampliado para tener una conversación sobre el futuro de la coalición. Mis relaciones con los ministros UDI son idénticas a las con los que no son UDI.
-Pero el senador Novoa, por ejemplo, dijo muy claro que el problema es que el Ejecutivo le da poca exposición pública a sus militantes.
-En algunos casos el planteamiento puede tener fundamentos, pero dentro del gobierno no veo que haya ni un ministro ni un subsecretario que esté trabajando para su partido. Ahora, los partidos tienen visiones distintas y planteamientos corporativos que son importantes de ser planteados. Si tienen una posición en seguridad ciudadana, por ejemplo, lo conversamos y ellos saben que conmigo siempre tendrán las puertas abiertas.
-¿Cuál es la verdad de lo que pasó con Jorge Nazer? ¿Se le abrió el apetito a un RN para la subsecretaría de Seguridad Pública, o usted tenía mala evaluación de su desempeño?
-El me presentó su renuncia por razones personales y yo no tengo por qué dudar de éstas. Jamás haría una evaluación pública de ninguna de las personas que trabaja conmigo; pero si yo no estuviera satisfecho, habría sido yo quien le habría pedido la renuncia.
-¿Y será un UDI quien ocupe la subsecretaría de Seguridad Pública? Esa es la pelea…
-Esa es una subsecretaría extraordinariamente importante, por lo que no voy a aceptar que esto se resuelva por un tema político. Vamos a escoger a quien tenga la mejor competencia para asumir el cargo, y eso lo entenderán tanto la UDI como RN.
| Concertación anémica |
| -¿Cómo ve el escenario en la Concertación? -La Concertación me ha sorprendido por su dificultad para asimilar una derrota electoral… Se habían convertido en una coalición monoarterial, y perdida la arteria del gobierno ha entrado en un estado de anemia completo y se han pasado estos primeros diez meses preguntándose por qué perdieron. Por eso, si pudiera recomendarles algo, les diría que no se autoflagelen tanto. Es razonable que pierdan también. Ahora refúndense, y eso nos pondrá más exigencias a todos. -¿Y ve otra figura para el 2013, aparte de Bachelet? -Si cometen el mismo error de recurrir a un ex presidente, se volverán a equivocar. Yo estudié a fondo el sentir de los chilenos, por encuestas y focus groups durante la campaña, y hay una mayoría grande a la que no le gusta que vuelvan los ex presidentes. -Pero Frei es bien distinto de ella… -Pero no veo razón por la que esos motivos de rechazo que se exponían no se apliquen a Bachelet, porque eran las mismas para Frei que para Lagos, quien había concluido con alta popularidad. La Concertación, además, debe tener una dosis de paciencia política más grande: a lo mejor no ganan la próxima, pero dejan instalado su liderazgo para el futuro. |