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Reportajes y Entrevistas
Harold Mayne-Nicholls. El Presidente

Artículo correspondiente al número 248 (20 de marzo al 2 de abril de 2009)

 

Escuche parte de la entrevista en nuestra sección Podcast.

 

La máxima autoridad del futbol nacional está trabajando para usted. Ad honorem, con los sábados incluidos y haciendo maravillas con un “austero” presupuesto que le negoció la administración anterior y que lo va a acompañar, si no es reelegido, hasta el 2010. ¿Está feliz? Claro. Tiene estadios nuevos, la selección va como avión y, si , queda mucho por hacer (incluyendo clasificar al Mundial). Por Federico Willoughby Olivos.


Un popular aforismo sostiene que cada país tiene el presidente que merece. Y en general la sentencia funciona bastante bien. O sea, cuesta imaginarse un presidente más argentino que lo que fue Carlos Saúl Menem, a alguien en el poder más venezolano que Hugo Chávez, o que Nicolas Sarkozy hubiera podido emerger de otro lugar del planeta que no hubiera sido Francia... y lo mismo va para unos cuantos mandatarios más. Pero también convengamos que históricamente la regla siempre ha partido y terminado en la arena de la política (nadie espera que el presidente de un sindicato o de un directorio sea la encarnación de su organización o empresa).

Pero como en toda regla, hay excepciones. Porque quizás el fútbol no es un país (aunque ganas y “habitantes” no le faltan), pero sí cumple con la mentada norma. Históricamente, los presidentes de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) sí han sido el reflejo del estado particular de su actividad y, justamente por eso, da una muy buena espina que el presidente actual de la organización sea Harold Mayne-Nicholls. Porque si uno puede encontrar al presidente del fútbol un sábado cualquiera, a las 9:30 de la mañana en su oficina en Quilín, con el celular en silencio (para no desconcentrarse) y navegando entre miles de informes que tapan su enorme escritorio de madera color marrón (y no planificando un suculento asado, por ejemplo), entonces la ANFP no puede estar en un mejor momento.

Además, valga la aclaración, Mayne-Nicholls trabaja ad honorem. Su cargo no tiene estipulado un sueldo (sus emolumentos vienen de su trabajo en FIFA, donde se desempeña desde 2001).

Usted por ahí puede pensar que Harold es, en el fondo, un trabajólico más. Y sí, puede serlo. Pero hay algo extra, algo que se puede desprender después de conversar un buen rato con él. Una suerte de urgencia. Pasa que Mayne-Nicholls (48), periodista con un diplomado en Administración de Empresas, cuyo primer acercamiento a la ANFP fue como jefe de prensa de la Copa América de 1991; que trabajó en la rama de fútbol de la Católica para después comenzar una meteórica carrera en la FIFA, vive hoy por hoy con una sensación de que hay un montón de cosas que hace rato ya deberían haber estado hechas. Por eso la urgencia, porque Mayne-Nicholls siente que tiene que ponerse al día, o mejor dicho, poner el fútbol al día.

“Cuando llegamos nos encontramos con una máquina que tenía un potencial increíble pero que estaba sometida a una inercia del no querer hacer, de no estar dispuesta a dar pasos. Eso se reflejaba en un movimiento mínimo, en muy poca creatividad. Había poco respeto hacia las normas y los procesos vigentes. Esto era peor que el servicio público (...) En sólo cambiar eso nos demoramos prácticamente un año. Por ejemplo a Chile le otorgaron la sede del Mundial Femenino Sub-20 en septiembre de 2006 y nosotros llegamos en enero de 2007. En esos cuatro meses, la administración anterior no hizo nada”, recuerda.

Logrado eso, comenzaron a dar pasos significativos, como lo fue la organización del Mundial Femenino Sub-20, que fue un éxito. Okey, en la cancha lo perdimos todo, pero efectivamente se jugó a estadios llenos y con una selección que se ganó el cariño total de la gente. De más está decir que parte de ese éxito pasa por haber logrado que el Ejecutivo se comprometiera con cuatro estadios de última generación. “Eso fue un hito muy importante, el lograr sensibilizar a la autoridad de que los recintos donde nosotros jugamos al fútbol no eran adecuados para el nivel de este país (...) Esos estadios eran una necesidad, no sólo para el fútbol, sino para el país. Un país que tiene este nivel de aeropuertos, de autopistas, de tecnología, de servicios en la banca”.

Y no era tan fácil de hacer, no sólo significaba un gasto de cerca de 100 millones de dólares sino que también era la más ambiciosa inversión en infraestructura deportiva de los últimos 40 años. “Nosotros, desde el día uno, asumimos dentro de nuestras obligaciones el entregarle al país obras de este tipo. Y ojo, no con nuestros recursos, porque no los tenemos. Por eso nos movimos en todos los frentes para poder conseguirlo. Desde la empresa privada hasta la presidenta. Y ella nos creyó, lo que es muy meritorio”.



-Pero, ¿no habrá tenido que ver con que la presidenta es mujer y bueno, el mundial era femenino?

-Yo creo que más que eso tuvo que ver con una visión de darse cuenta de que había algo concreto. Por lo demás, ha habido presidentes que iban todos los domingos a los partidos pero nunca hicieron nada por el Estadio Nacional.


-Ahora, igual hay que decir que en general hay una visión de que hacer nuevos estadios es perder la plata, total en cualquier momento llegan la Garra Blanca o Los de Abajo y los hacen papilla…

-Siempre estuvimos convencidos de que una vez entregados los estadios iba a disminuir el mal comportamiento. Yo estoy persuadido de que los nuevos estadios van a permitir que más gente vaya a alentar. Tontitos hay en todas partes, pero el grueso de la gente entiende el principio que hay detrás de un estadio nuevo y cómodo, en el sentido de que no los construyeron para que alguien los rompa.



El precio del caviar


El 16 de enero de 2006 fue un mal día para el fútbol chileno. Y no, no tuvo que ver con alguna derrota deportiva o con un particular mal comportamiento de algún miembro de la selección chilena. Mucho peor, ese día el ex presidente de la ANFP Reinaldo Sánchez, después de una maratónica reunión en la sede de Quilín, le adjudicó a Canal 13 los derechos de televisión, sponsors y estética de la selección chilena por el período 2006-2010. ¿El monto? Según declaró el propio Sánchez, y confirmó Mayne-Nicholls, fue de 16,7 millones de dólares, con lo que el entonces presidente Sánchez aseguró: “la ANFP garantiza que sus gastos de operación y proyectos de desarrollo para los próximos cinco años se encuentran completamente financiados, siempre que se mantenga una administración austera”.

Y no, el tema no tiene que ver con Canal 13, que efectivamente hizo la oferta más alta (se dice que 3,5 millones de dólares más que la segunda mejor propuesta). Sino que, a luces del actual presidente, con que la negociación fue pobre y limitó las posibilidades de conseguir importantes recursos para su administración.

“La gran desgracia con la que nos topamos cuando llegamos fue que los contratos por el periodo nuestro estaban firmados, los importantes. El contrato significa que todos los auspiciadores negocian directamente con Canal 13, de eso a nosotros no nos toca nada. Y lo peor no es que la administración anterior se gastara cerca del 25% del monto antes de irse, sino que no cobraron lo que vale la selección. Sí, 16 millones de dólares es una barbaridad de plata, pero actualmente la selección vale más de 30 millones de dólares. Además, si se me ocurre inventar la selección de fútbol playa, no puedo negociar la publicidad porque eso se ve con el 13… y eso está cerrado hasta 2010. ¿Hasta qué punto fue un buen negocio? Yo creo que fue un súper mal negocio”, se queja resignado Mayne-Nicholls.

Y claro que está resignado. Incluso frustrado. En parte, por los montos que simplemente no van a llegar y también por la forma en que pasó todo. La venta a futuro que hizo Sánchez representa todo lo que él no quiere para el fútbol (que, sin ir más lejos, es una práctica bien cercana al factoring que en su momento hizo quebrar a Universidad de Chile y Colo Colo).

Por eso, en su administración se juramentó no negociar ningún peso que no corresponda a su período. Y claro que ha tenido ofrecimientos: total, después de los buenos resultados, la selección vale plata. Buena plata. Pero él no lo va hacer. No lo va a hacer porque está convencido de que la única forma de que la ANFP deje de ser ese lugar de donde salen más escándalos que triunfos deportivos es transformando la organización en una empresa profesional, exitosa. Hacer de la ANFP un negocio que funcione, que dé créditos, que reparta utilidades a sus asociados y tenga bolsillos para apoyar a sus componentes.

Por algo eligió a Marcelo Bielsa como director técnico. El argentino junto a su equipo son la base del modelo de negocio que Mayne-Nicholls dibujó para la ANFP.

Porque este presidente cree firmemente en ese dicho argentino que dice “si tú quieres comer caviar, tienes que pagar”. O sea, no le importó pagar una importante suma por tener a Bielsa y su equipo técnico. Sabía que si la apuesta funcionaba, si Chile empezaba a figurar en el concierto internacional, si mejoraba los resultados, si terminaba con los escándalos, no pasaría tiempo antes de que empezaran a llegar invitaciones para jugar con selecciones de calidad y, en definitiva, lograría que la selección se valorizara. Porque es cierto que recién el 2010 va poder sentarse a negociar (él o quien esté en su puesto) pero quiere, para entonces, tener un producto premium y cobrar caro, como corresponde.

 



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Comentarios

3 Comentarios

mario andres :

Publicado Sabado 8 de Octubre, 2011 - 12:14 hrs

Despues de meses de disuelta la exitosa ANFP del sr Mayne-Nicholls afloran los contrastes. Vuelve la indisciplina,un entrenador callampa, resultados desastrozos en la cancha, dirigentes rancios q no tienen otro interes mas alla de sus bolsillos, el descontento de la gente, la destruccion total de todo lo q con mucho esfuerzo se contruyo durante el proceso q nos llevo a sudafrica. 
 
Sin embargo quedo algo super importante: 
Con dedicacion y disciplina nosotros los chilenos podemos hacer en todo sentido un pais mejor.  
 
Saquemos entonces del poder a aquellas lacras q entorpecen el progreso q buscamos para nuestro pais. LUCHEMOS POR ELLO!!!

RODRIGO OMAR BUSTAMANTE HIDALGO :

Publicado Jueves 6 de Agosto, 2009 - 16:48 hrs

Sin lugar a dudas que Harold Mayne-Nicholls tiene que ser reelecto y seguir al mando de la presidencia de la ANFP por la seriedad que le ha entregado ha una institución deportiva que ya mucho tiempo llevaba alicaída y que ahora gracias a su gestión le ha brindado y le ha entregado nivel competitivo en el continente y de seguir será de capacidad internacional. 
Harold Mayne-Nicholls es una persona de peso en la FIFA Y talvez pueda ser el próximo presidente del fútbol mundial

:

Publicado Lunes 30 de Marzo, 2009 - 11:02 hrs

me parece un buen articulo, y me parece que es uno de los momentos propicios para dar a conocer lo que realmente, se esta haciendo y el trabajo que se hace en el futbol chileno, a pasos de una eleccion creo que es tener claro que un buen desempeño y trabajo de una administracion, si chile clasifica al mundial, seria bueno quye esta buena administracion, continue a la cabeza de este proceso, por que los procesos. no terminan cuando se acaban las clasificatorias, si no que cunado se llega del mundial o se acaban los objetivos, al corto y largo plazo. ahi uno da un paso al costado. de igual forma quiesiera agradecr y felictar a harold por lo que esta dando al futbol chileno, profecionalismo, seriedad y sobre todo nivel mundial deportivo, el cual servira a otros deportes a trabajar por esto mismo

 
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