JUAN PABLO VEGA
40 años, casado, 4 hijos.
Gerente General, Unimarc
No es precisamente un maratonista, pero en la carrera desatada por los supermercados no hay quien lo iguale. Juan Pablo Vega es uno de los responsables del veloz crecimiento de la sociedad creada por Alvaro Saieh en el supermercadismo local, posicionándose como el tercer actor de la plaza.
Este McKinsey boy inició su despegue en la afamada consultora internacional, firma en que se especializó en retail, asesorando a grupos como Pão de Açucar (Brasil) y Falabella y D&S en Chile. Fue esta última empresa la que pronto puso sus ojos en él y lo reclutó como Gerente de Desarrollo. Su consagración en la cadena de la familia Ibáñez llegó años después, cuando lo nombraron Gerente General de Ekono.
Cinco años duró su periplo en D&S, hasta que el año pasado Saieh lo llamó para liderar su incursión en el negocio supermercadista, tras la compra de Unimarc. Sus desafíos se multiplicaron, y a menos de un año de su llegada al grupo Vega cuenta con varias estrellas y también con grandes retos.
Partió buscando, como él dice, el mejor grupo corporativo. No podía ser de otra forma; menos, cuando su próximo paso será la integración de las 25 cadenas recientemente adquiridas.
Es así como la construcción de una cultura común, la estandarización de procesos y el crecimiento orgánico son los aspectos que tienen a Vega de cabeza por estos días.
Claro está que este ejecutivo no es ningún aparecido en estas lides. En McKinsey lo recuerdan por su gran talento y habilidades estratégicas, mientras que en la industria también ha hecho lo suyo. Bien lo sabe Fernando Alvear, presidente de la Asociación de Supermercados (Asach), quien no duda ni un segundo al enumerar sus cualidades: “es rápido, franco, honesto, estratega y con el cual es muy fácil trabajar, por la gran empatía y cercanía que genera”. Más aún, destaca su participación en los directorios de la Asach, donde todos lo reconocen como un generador de ideas. Para este ingeniero civil de la Universidad Católica no todo es trabajo. Aunque reconoce que lo suyo no son el golf ni las maratones, le gustan los deportes, pero más disfruta de la vida familiar y de una buena novela.