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Reportajes y Entrevistas
Fernando Flores "O cambiamos el switch, o estamos fregados"

Artículo correspondiente al número 231 (27 de junio al 10 de julio de 2008)

 

 

-¿Tiene ejemplos claros que hagan tangible ese cambio de switch?

-Te doy dos. El vino. El vino, pasado cierto nivel de precios ya no es vino... es cuento. El vino está comunicado con el estilo de un país, sobre sus prácticas mediterráneas. Si se acuña eso, se puede crear una industria interesante. Fíjese que yo noto que en esta área ya hay un cambio. Antes, encontrar un vino premium era complicado y ahora es cada vez más común ver gente dispuesta a pagar sobre 100 dólares por una botella. Eso está en progreso y así uno puede perfectamente imaginar a la industria del vino conectándose con la industria del cine y con otras áreas de servicios que le ayuden a producir cuento, como el arte y la cultura. A lo mejor, Claudio Bravo es más importante para ese sector que un tema de bodegas. Lo mismo ocurre, por ejemplo, con Don Francisco, que tiene su base dentro del público latino de clase baja en Estados Unidos y que, sin embargo, podría ser un tremendo conector de la identidad chilena con ese mercado, que es inmenso. Esa gente no va a tomar estos vinos premium de que hablo, pero sí puede consumir otros productos.

 

 

-Ya veo.

-Ahora, la cosa es el valor agregado. Si haces sólo productos básicos, con poco procesamiento, estás fregado y puedes llevar al país a una revolución social o algo parecido. Es cosa de ver lo que está pasando en Chile. Mucha gente se siente frustrada y fracasada. Hay que dar forma a una nueva clase media, a una nueva base de empresas a lo largo del país. Con esto no me refi ero a que haya que tener nuevos bancos de Talca o de Concepción o ferreteros o farmacéuticos de barrio. Eso se acabó y no va a retornar. Hay que mirar en otras direcciones. Mira la industria alimentaria. Ahí hay un campo que está abierto y que es a otro nivel. Abordar eso requiere una nueva mentalidad, pero también un trabajador distinto, otros estándares de excelencia e impecabilidad. La energía también es un foco posible de abordar, aunque ahora hacerlo sea más caro. Por necesidad y condiciones debiéramos meternos en eso. El turismo es otro caso. Es cosa de ver cómo Chile se ha hecho un espacio en el mundo a pesar de que se ha invertido poco. Hay que estar atentos y tener claro que de nada sirve llegar tarde. Hay que estar a la partida de estos procesos, ser de los primeros.

Y añade con entusiasmo:



-Pero lo primero es que el país se trague el sapo de que estamos declinando. Hay que asumirlo y decirlo con esperanza, no con pánico o rechazo, o con ganas de matar al mensajero. Lo primero es darse cuenta.

 

-En la práctica, ¿qué se puede hacer ya para encarar mejor esas oportunidades y ese futuro?

-No sé si sea del caso dar recetas prácticas, pero igual le menciono algunas: debiéramos, por ejemplo, hacer convenios de tercera generación con otros países para ser socios en la inversión del futuro. Por ejemplo, Australia y Nueva Zelanda están teniendo problemas de transporte y logísticos de la misma naturaleza, porque al igual que nosotros están lejos de los mercados y tienen los mismos ciclos estacionales. Lo que haría con ellos es integrar doctorados y haría investigaciones de largo plazo para el tema de las zonas desérticas u otras que tengan dinámicas y problemas comunes. También, como en volumen no podemos competir con Asia ni con Estados Unidos, tenemos que unir fuerzas y podríamos financiar investigación en conjunto y luego compartir las patentes. Ah... y tenemos que mandar gente afuera. Que vayan tres empresarios a Shanghai no basta, tenemos que tener 5.000 jóvenes recorriendo Asia, porque afuera está el mundo del futuro. Hagamos convenios más ambiciosos, porque el que vayan a hacer doctorados no es que esté mal, pero lo que necesitamos es circulación de cerebros y no que se empocen.

 

 

-Es muy razonable lo que dice, ¿pero sabe?... Parece que el chileno como que no cree en ese cuento, como que le gusta estar en su isla.

-Puede ser, pero eso no es aceptable. Si algún dirigente político o cabeza empresarial ve las cosas así, mejor que se busque refugio fuera de Chile, porque va a quedar una embarrada grande. Le concedo algo: es cierto que nos tira el quedarnos acá, en nuestro metro cuadrado. Sin embargo, si nos quedamos pegados creyendo que todo pasa por las ingenierías comerciales o industriales, o las abogacías, estaremos creando una bomba de tiempo de esas que Dios te pille confesado.

 

 

-Pero es innegable que estamos lejos, que somos un mercado chico y todas esas cosas que a veces desaniman a los empresarios.

-Okey, pero no metamos a un gran empresario y a la señora Juanita en un mismo saco. O sea, los grupos empresariales tienen que saber ver más allá. No le echemos la culpa a la señora Juanita de los problemas de los grupos empresariales. La gente que formó en el Grange, en el Saint George o el San Ignacio tiene que tomarse en serio el privilegio de haber sido educados en los mejores colegios del país. Tienen el deber de tener interés en crear corporaciones público privadas que se hagan cargo de los temas de educación, de la salud y que compartan los resultados generosamente con el resto de los chilenos... Excelencia y generosidad.



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Comentarios

3 Comentarios

Mario Arriaza:

Publicado Jueves 3 de Julio, 2008 - 03:34 hrs

"Cambiar de mentalidad"...¿quién te enseña eso?...¿los grupos económicos? o se les enseña a unos pocos con mejor educación?...Paradoja..¿cómo crecer como país cuando te educan para ser empleado y no emprendedor?¿cómo tener tu empresa si las intituciones financieras creen en los respaldos personales y no en las personas y sus ideas?...Ah !!!buen articulo partner

Eduardo Rodriguez Pinto:

Publicado Miercoles 2 de Julio, 2008 - 15:06 hrs

Hace algunos meses estuve en Copiapo, una región con grandes inversiones pero con muy poco valor agregado..., creo que el mito de no agregar valor al Cu en Chile esta fuera de foco hoy, Chile tiene ventajas en el tema y si se piensa en el Largo plazo esta industria (la del Valor Agregado en productos de Cobre) podria cambiarle la cara a una o mas regiones, y de pasada dejar de ser Commodities exporters al menos en este tema. Creo que los Salmoneros estan dando catedra en este tema, y eso que los productos son perecederos y frágiles. 
 
Por otro lado, el incentivo para que la gran empresa incorpore productos de I+D con base en Chile, es cercano a CERO. Prefieren vitrinear en Italia, Francia o Alemania y traer las máquinas, sin correr ningún riesgo obviamente, pero con CERO aporte de ingeniería local. Todos los innovadores en este campo que he conocido, y muy buenos !!, pierden sus negocios aunque venden más barato y con igual calidad. 
 
Por último, respecto al comentario del Sr Flores de las Casa Matrices y Edificios Corporativos, creo que el problema esta en que nuestros sistema bancario y contable, valora en CERO los activos intangibles y por ende no sirven para nada como garantía de un crédito o similar, en cambio un Edificio, Terreno, etc, SI. Personalmente, tampoco creo mucho en las patentes a nivel del empresario mediano, porque la patente vale cuando tengo los recursos para protegerla (pagar abogados!!), sino no vale mucho. Creo más en tener un buen market-share pero eso se logra invirtiendo y pasando las vallas de la comercialización de innovaciones (ver libro Crossing the Chasm!!). 
Saludos y buen artículo,  
Eduardo

tomas veliz:

Publicado Sabado 28 de Junio, 2008 - 08:45 hrs

hola

 
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