|
|
Bienvenido, te encuentras en Inicio Reportajes y Entrevistas Felipe Cubillos: "Aquí estamos haciendo política" |
Califica este artículo
Otros artículos de la sección:
Artículo correspondiente al número 285 (24 de septiembre al 7 de octubre)
Ayer fue el desafío Cabo de Hornos, hoy es el desafío Levantemos Chile. ¿Cuál es el próximo?, es la pregunta que ronda en torno a este abogado del mundo del emprendimiento. ¿Será la política? Quizás. Aquí, tira sus líneas. Por María José O'Shea; Fotos: Verónica Ortiz.
-Está rico este polar, ¿con quién tengo que hablar para tener uno?
-Te conviene esperar un poco, porque ahora vamos a sacar poleras de esas con cuello para el verano y otro tipo de polar sin mangas, de otro material.
-¿Distintos?
-Sí pos, con el logo nuevo.
El diálogo es entre dos de los sesenta colaboradores que trabajan con Felipe Cubillos en su Desafío Levantemos Chile. “Una causa, no un movimiento” –como lo define su timonel– que nació en la cabeza de este navegante cuando, recién atracado en tierra después de dar la vuelta por los mares del mundo, buscaba un nuevo sueño. Y la crisis del terremoto se convirtió en una oportunidad… Una frase bastante recurrente en el mundo de emprendedores al cual Felipe Cubillos pertenece.
Han construido 27 escuelas, 8 jardines infantiles, 2 casas club en las aldeas azotadas por el desastre, están ayudando a recuperar los negocios perdidos y... para qué andar con cuentos: Cubillos saca aplausos donde quiera que vaya, da charlas motivacionales en colegios y universidades y tiene un poder de convocatoria que varios participantes del establishment político miran con envidia.
Al principio, es calladito. No es que a poco andar se transforme en un florero, pero se va soltando y deja en claro que lo que está haciendo tiene mucho de política. Liberal desde que leyó El manantial de Ayn Rand, este abogado de la Universidad de Chile (48 años, separado, 4 hijos) aspira a ver en este país una sociedad de oportunidades. Y aunque repite una y otra vez que no puede planificarse ni para el día siguiente, claro está que quiere que sus ideas corran a largo plazo. ¿Hacia dónde navega Cubillos ahora? Saque usted sus propias conclusiones.
-Va a llegar un momento en que la zona del terremoto ya no va necesitar su ayuda. ¿Qué va a pasar entonces con su Desafío?
-Hoy nos están pidiendo de todos lados que vayamos. Vamos a empezar a construir una escuela para niños mapuches en Vilcún y nos llamaron de Chaitén para ayudar con una escuela para niños de séptimo y octavo básicos, que no tienen dónde ir a clases. Nos dimos cuenta de que se había formado un modelo de gestión, en que damos soluciones privadas a problemas públicos y que funciona. En el equipo hay empresarios, ejecutivos –la gran mayoría voluntarios–, que vimos que le podemos dar una mano a este país. Y esto es una demostración, entre otras miles, de cómo puede funcionar la sociedad civil bien organizada. Por ejemplo, acabamos de inaugurar el jardín infantil El Pescador, en Coronel, y fue súper emocionante porque una mamá me abraza y me dice “gracias, hoy puedo volver a trabajar”. Además, porque tengo la sensación de que si no lo hacíamos nosotros, no venía nadie atrás haciéndolo.
-¿No crees que el gobierno lo vaya a hacer?
-No sé, espero que lo hagan. Lo que quiero decir es que era algo necesario y, después de que inauguramos ese jardín precioso, llegaron 200 mamás y ya hay lista de espera para los próximos 3 años.
-Pero al decir que no hay nadie atrás, estás diciendo que no estaba el gobierno tampoco…
-Es que, en verdad, no había nadie atrás. O sea, me encantaría que hubiera alguien más que lo hiciera, pero esa es la realidad.
-¿Te ha costado lidiar con el llamado “aparato del Estado” en este proceso?
-No, porque nosotros corremos por el lado. Si hubiéramos seguido el camino regular, de pedir permisos, no habríamos podido construir las escuelas. Esa es una realidad indesmentible. Por eso, creo que una de las grandes reformas que tiene que hacer el país, además de la educación, tiene que ser la reforma del Estado. Este debiera ser un ejemplo de eficiencia y no lo es. Necesita modernizarse. Mientras ello no ocurre, e incluso aunque ocurriera, creo que es muy importante que haya una sociedad civil fuerte, que le pueda dar una mano al Estado. Dadas las limitaciones que tiene, creo que el Estado no debe hacer demasiadas cosas; sino hacer pocas y hacerlas bien.
-Cuando planteaste esto en el último foro de la Enela, sacaste aplauso cerrado del público…
-Es que mucha gente siente lo mismo.
-¿Que el Estado es un impedimento para lograr cosas?
-Bueno, en los temas de emprendimiento, que es algo que me apasiona, uno lo ve. Tenemos que convertir al Estado en un facilitador, en un apoyador. El asunto es que tiene que modernizarse. Además, la burocracia es regresiva, afecta más a los más pequeños que a los grandes, a los que no pueden pagar lobbystas o abogados. Un pequeño emprendedor, o un joven que está recién saliendo de la universidad, necesitan un flujo muy rápido o de lo contrario va a abandonar su emprendimiento, va a botar su sueño y, de paso, se va a perder una potencial fuente de trabajo. Piñera y las encuestas
-Ese discurso es bien parecido al de Piñera…
-Más allá de cambiar a quienes dirigen el Estado, hay que generarle condiciones de competencia, porque tiende a comportarse como monopolio. Una medida que yo aplicaría es sincerar y separar el IVA en las boletas, de tal manera que la señora Juanita, cuando va a comprar 10 marraquetas, sepa que hay dos que son de cargo al Estado y así se dé cuenta de cuánto impuestos está pagando. Cuando ella se dé cuenta de eso, le va a exigir al Estado un buen servicio, que la atiendan bien en los hospitales, que les den buena educación a sus hijos. Es más: yo sería partidario de devolver el IVA a los quintiles más pobres. Sería mucho más eficiente devolvérselos y que ellos los puedan invertir en educación, porque una mamá sabe mucho mejor que el ministro del ramo dónde llevar a sus hijos para educarse. En la reforma al Estado y en la reforma a la educación yo metería todas mis fichas. Aquí, supuestamente, los técnicos de los partidos ya llegaron a un acuerdo y sólo falta voluntad política.
-¿Y ves voluntad política del gobierno para sacarla?
-Mira, cuando estaba en los períodos de calma en la vuelta al mundo, sabía que los alemanes iban a caminar más rápido que yo; entonces, no leía los mails de las posiciones. Para qué, pensaba. Y cuando salía el viento de nuevo, los miraba y veía cuánta distancia me habían tomado. Esto es un poco parecido, porque nos hemos acostumbrado en la política a vivir en función de las encuestas de corto plazo, y el rol de los líderes es mirar más allá. El rol de ellos es tener una visión, jugársela por ella, y asumir los costos políticos del corto plazo. Si no hacemos estas reformas, vamos a estar con el problema otra vez en cuatro años más y así, sucesivamente.
-Al presidente Piñera le gustan harto las encuestas… Eso se vio también con Barrancones.
-En ese tema yo tengo una visión distinta. Después de lo que pasó con Barrancones, va haber que cambiar el modelo. El Estado debe ser hoy quien encuentre los lugares, hacer los trámites y una vez que esté todo listo, que asuma el costo político de la instalación y lo licite entre los privados. Del poder y otros demonios.