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Artículo correspondiente al número 232 (11 al 24 de julio de 2008)
Paralelamente, la FNE investiga desde abril pasado la alianza entre Socofar –matriz de Cruz Verde– y Salcobrand para que la primera de las firmas venda medicamentos genéricos a la cadena de propiedad de la familia Yarur. Quienes han seguido las indagaciones sostienen que esa causa se anexó a la de eventual colusión. “Lo que ocurra en el caso Socofar va a ser relevante, porque se trata del laboratorio de una farmacia que le vende medicamentos a ambas. Es decir, hay un acuerdo comercial explícito entre las dos”, afirma el senador Girardi.
Habla la autoridad
Pero no sólo la FNE tiene dudas respecto a los timing de los cambios de precios. La subsecretaria de Salud, Jeanette Vega, señala a Capital que “hay un patrón de comportamiento del mercado que es preciso estudiar”. A juicio de la personera, este “patrón” fue lo que motivó que se entregaran todos los antecedentes de que disponen a la propia FNE y al Sernac, organismo que hoy negocia con las farmacias la publicación de los listados de precios.
La subsecretaria Vega agrega que uno de los hechos que pretende despejar es que “los medicamentos de invierno suben en esta época”. Este punto es refutado por las compañías del rubro, las que señalan que lo que ha ocurrido es una “recuperación en los precios”, como señala Roberto Belloni. El ejecutivo explica que la guerra entre las cadenas llevó a que los precios de los medicamentos cayeran, en algunos casos, bajo el 30% de su valor real. Pero en diciembre del año pasado, y en vista de los resultados en rojo de estas tres cadenas en el último trimestre de 2007, comenzaron a subir los valores de los remedios desde esa fecha. “Hay productos en los que todavía tenemos márgenes en rojo y los márgenes de los medicamentos para enfermedades crónicas cayeron a la mitad en los últimos dos años”, añade el gerente de Salcobrand.
Para replicar a sus críticos, tanto Celedón como Belloni destacan que Chile tiene los precios más bajos de América latina, después de Uruguay; dato que es refutado por los detractores de la industria farmacéutica.

Dos estrategias, un objetivo
Para enfrentar el polémico proyecto en el Congreso se han formado dos bandos. Los que planean apelar a la inconstitucionalidad del ingreso del Estado a este negocio y los que sostienen que, llegado ese momento, lo lógico sería permitir a las cadenas privadas comprarle a la distribuidora estatal, Cenabast (ver recuadro).
En el caso de la primera estrategia, con la respuesta legal los afectados buscan establecer que en la iniciativa hay una abierta inconstitucionalidad, porque el Estado penetraría en una industria que hoy está perfectamente abastecida y que es competitiva. De entrar, sostienen además, lo haría en condiciones de privilegio que atentarían justamente contra la capacidad de emprender del sector farmacéutico establecido. En esta postura, ha trascendido, están Cruz Verde y Salcobrand.
Otros planean enfrentarlo de una forma distinta, y así lo señala Ahumada. Sergio Purcell lo explica de la siguiente forma: “si esas son las reglas del juego con las cuales se va a trabajar en la industria farmacéutica, entonces yo quiero que esas reglas sean transparentes y abiertas para todos, incluidas las cadenas privadas”. A juicio del gerente de Fasa, si hoy los laboratorios le venden a un determinado valor un medicamentos al Estado, los privados tienen derecho a exigir esas mismas condiciones.
¿Cómo se resuelve el entuerto? Habrá que esperar, pero, por lo pronto, la subsecretaria Vega adelanta a Capital que el proyecto que se tramita en el parlamento “podría ser complejo de implementar”. Agrega que lo más probable es que se llegue a un punto medio en el que el Estado –a través de Cenabast– intermedie con el público, vendiendo sus productos a cadenas independientes y de barrios.
Los privados están analizando el escenario y Salcobrand ya propuso –mediante una carta enviada por su gerente a principios de este mes a sus dos pares en la industria– formar una asociación gremial, para tener una sola voz. Cruz Verde ha manifestado su acuerdo, mientras el gerente de Fasa, Sergio Purcell indica que “es algo que no hemos considerado”.
| El misterio de Cenabast |
Para esta semana, la senadora de la UDI Evelyn Matthei planeaba presentar un informe ante la Fiscalía Nacional Económica (FNE) –que investiga a las cadenas farmacéuticas por colusión–, solicitándole investigar las abismales diferencias de precios con que los laboratorios le venden al Estado versus las farmacias. Según la parlamentaria, las diferencias llegan “hasta un 100%”. Sin embargo, con los datos que pudo obtener Capital del portal ChileCompra, la brecha supera en algunos casos el 1.000%. El tema funciona así: la Central Nacional de Abastecimiento del Sistema de Servicios de Salud (Cenabast), que depende del ministerio de Salud y que fue creada en la década de los 70, compra las partidas de medicamentos a los laboratorios (chilenos o extranjeros) vía licitación, y luego los vende –sin sobrecosto– a los hospitales y consultorios. Estos últimos los entregan gratuitamente a los pacientes asociados a dichas unidades hospitalarias y a la población de menores recursos. Lo llamativo es que del total de lo que venden los laboratorios –nacionales y extranjeros– en Chile, menos del 15% va al sector público y todo el resto se les vende a las cadenas de farmacias, por lo que es lógico preguntarse cómo los privados no obtienen mejores precios, dados sus altos volúmenes de compra. ¿Por qué tantas diferencias? (ver tabla). La subsecretaria de Salud basa estas diferencias en que Cenabast compra con antelación y con un cronograma perfectamente definido, a lo que añade la nula existencia de gastos asociados (promoción y marketing, por ejemplo), además de la “capacidad de negociación” con que cuenta el Estado. El vicepresidente de Labomed, de capitales locales, Francisco Medone, afirma que en el caso de los productos que muestran diferencias (Hidroronol y Cardicon), “se trata de sustancias muy antiguas que están siendo reemplazados por terapias más modernas, siendo el sistema público actualmente su gran demandante”. El gerente general de Laboratorio Chile, Hernán Pfeifer, explica a Capital que dicho fabricante participa con más de 200 productos en el sistema público y que el caso consultado (Tonaril) “es una excepción”. El ejecutivo agrega que los valores con los que participan en Cenabast responden a “una estrategia del laboratorio de sustituir la promoción médica por un acceso masivo”. A las farmacias, las explicaciones no les resultan suficientes. Para el gerente general de Cruz Verde, “nada justifica esas altísimas diferencias. Simplemente no nos parece correcto”. El gerente de Fasa, Sergio Purcell, añade que si las cadenas de farmacias tuvieran acceso a esos precios, no cabe duda de que ello se reflejaría en sus valores a públic o” |