Bienvenido, te encuentras en Inicio arrow Reportajes y Entrevistasarrow Eyzaguirre, fojas 2010

Herramientas

Reportajes y Entrevistas
Eyzaguirre, fojas 2010

Artículo correspondiente al número 273 (9 al 23 de abril de 2010)

 

Es uno de los juristas activos con más años de experiencia, atributo que precisamente confiere a José María Eyzaguirre García de la Huerta la autoridad para destejer con propiedad los hilos que hoy dan forma a la densa y poderosa trama de la abogacía en Chile. Por Sandra Burgos; foto, Verónica Ortiz.

 

José María Eyzaguirre García de la Huerta tiene años de tribunales, de redactar escritos, de idear acuciosas arquitecturas legales de ataque y de defensa. Se sabe al revés y al derecho el Código Civil y también los detalles de la historia de los últimos cincuenta años del mundo de las leyes en Chile. Pero no sólo los años han dado solvencia a su discurso; también lo ha hecho la práctica de la profesión desde uno de los bufetes, Claro y Compañía, más prestigiosos del país.

A Claro y Cía., Eyzaguirre llegó invitado por Ricardo Claro Valdés. Finalizaban de los 60 y el estudio, que había sido fundado en 1880 por una eminencia del Derecho, Luis Claro Solar, se encontraba en una encrucijada: no contaba con socios jóvenes que pudieran seguir impulsándolo.

En paralelo, y por esos años, José María Eyzaguirre y Patricio Prieto habían logrado levantar su propio estudio –Eyzaguirre y Prieto–, el cual comenzaba a hacerse un espacio de respeto en el mundo de la abogacía. La amistad de ambos con Ricardo Claro y el rigor que habían demostrado en el trabajo motivaron la invitación a sumarse como socios al de la familia Claro.

Así fue como en 1969 José María Eyzaguirre se convirtió en el segundo socio de la ofi cina que no tenía el apellido Claro (el primero fue Sergio Gatica), dando así inicio a un recorrido profesional que ha tenido como norte la entrega y la búsqueda de excelencia en el trabajo. Esa premisa es la que ha movido al estudio en los últimos años, a los que Eyzaguirre califi ca como de grandes cambios: “en la profesión legal ha habido una tremenda evolución; hoy día no basta que el abogado trabaje en su oficina y prescinda de lo que ocurre en el resto del mundo”, sentencia.

-¿Cómo la globalización ha modificado la profesión?

-Ha creado la necesidad imperiosa de entrar en contacto con el exterior. Las oficinas ya no pueden quedarse centradas en Chile, tienen que ir afuera y tomar contacto con empresas externas. El abogado, hoy día, tiene que ser capaz de establecer contactos internacionales, debe tener algún tipo de formación obtenida en el exterior a través de post-títulos; debe, en lo posible, haber trabajado en un estudio de abogados de carácter internacional. De ahí surge un aspecto, que parece obvio, pero que es relevante, cual es dominar al menos el inglés u otros idiomas.

-¿En qué minuto se produce este cambio?


-Yo no diría que hubo un momento, un año; es una cosa que se produce paulatinamente a través del tiempo, de la mano de la globalización. Es un fenómeno mundial.

-¿Cómo impactó esto a los estudios?

-Hubo gente que miró el mundo y dijo esto es lo que viene, hay que estar en esto y hay que moverse. Pero hubo también fi rmas a las que esta idea no les gustaba, que eran muy localistas o no hablaban idiomas y no quisieron adaptarse.

Como sea, a aquellos que se lanzaron este cambio les significó asumir que esto no lo podía hacer una persona sola, sino que había que buscar la gente que te permitiera lograrlo, que te respaldara, de modo que fuimos contratando gente entre los abogados chilenos y poniéndole exigencias de idiomas, de cierta cultura. Así se fue buscando y seleccionando gente, lo que llevó a que las universidades más grandes también se preocuparan del tema y que la formación de abogados no fuera sólo dar clases, sino que modelar profesionales que pudieran ser contratados por estos estudios y estar a la altura de esas necesidades.

-Entonces, los grandes formadores han sido los estudios.

-Los estudios de abogados pasaron a ser verdaderas universidades de formación. Nosotros traíamos gente joven, personas recién egresadas, y los instruíamos, rozándolos con temas más grandes, con contratos más importantes, con juicios de mayor relevancia. Después de dos o tres años, fomentábamos la realización de estudios en el exterior. Si bien algunos abogados sabían inglés, no era un inglés legal, por lo cual no podían manejarse fluidamente, así que los enviábamos afuera. Nosotros mismos les hacíamos los contactos con universidades de primer nivel en Estados Unidos y Europa, para que cursaran sus magísteres.

Si ves, en Claro y Cía. todos los abogados, salvo los que están recién entrados, tienen un magíster efectuado en el exterior; y no sólo eso, sino que una vez que terminan el magíster les conseguimos trabajo con amigos y contactos fuera de nuestro país. Cuando ese abogado vuelve, es otra persona. No sólo habla inglés, sino que conoce el manejo legal de los asuntos internacionales, tiene contactos con otros estudios, es capaz de hacer un contrato en inglés y de corregirlo.

-Claro también ha sido un semillero de estudios importantes.


-Efectivamente, muchos de nuestros abogados buscaron formar sus propias oficinas. Así ocurrió con Prieto y Cía., Larraín y Cía., Felipe Vial y Cía., Carey y Cía., Guillermo Morales, Nicole Nehme y muchos otros.

-¿Cuál diría que es el espíritu, la definición, del estudio Claro?

-Aquí hay un espíritu austero, muy exigente en cuanto a calidad. No estamos en la prensa todo el tiempo. Nuestro estilo es hacer bien las cosas, tenemos como norma que nuestra fuente de propaganda sean nuestros clientes e incluso nuestras contrapartes. ¿Cómo llegan las cosas aquí? No llegan porque sí o porque nos vieron haciendo publicidad, sino porque alguien les dijo mira, yo tuve este caso y me lo atendió fulano de tal, anda para allá. Otro aspecto fundamental en Claro es el trabajo en equipo. Existen dos tipos de equipos: los permanentes, para desarrollar determinados tipos de trabajo, como la creación de nuevas empresas, reorganización de las mismas, etc. Y equipos especiales para atender los asuntos más complejos.

Los nunca jamás de Claro


-Hay muchos estudios que tienen un socio administrador, gerentes e incluso directores de comunicación. ¿Qué le parece esta tendencia?

-Jamás te ha llamado una gerente de comunicaciones y es muy probable que no te llame nunca. No es nuestro estilo. Nuestra característica de marketing está dada por nuestros clientes que nos recomiendan, por eso crecemos y ese es nuestro sistema: el hacer bien las cosas. Otra cosa es cómo se maneja la administración. Somos 60 abogados y guiar a tanta gente hoy no es fácil. Esto se organiza como una empresa y tenemos un gerente que no es abogado, un comité de tres socios que dirige el estudio y un socio administrador. Hoy día la administración del estudio está a cargo de las nuevas generaciones, puesto que nosotros ya hicimos esa transición.





Comenta este artículo

Nombre
:
Email
:
URL
:
  (Opcional)
Código Verificación Capital.cl

Comentarios

1 Comentarios

sergio basaez :

Publicado Jueves 8 de Abril, 2010 - 14:46 hrs

No tenía idea que había abogados de primera y de segunda clase como señala este señor.

 
IAB ChileCertifica.com