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Reportajes y Entrevistas
Evelyn dispara

Artículo correspondiente al número 294 (25 de febrero al 10 de marzo 2011)

 

Mientras su familia partió de vacaciones a Estados Unidos, ella se ha encerrado a cranear su nuevo desafío: el Ministerio del Trabajo. Y por muy sectorial que sea esta cartera, su nueva jefa está impregnada de política. No ha pasado desapercibida en ninguno de los cargos que ha tenido; menos va a pasar piola en éste. Para muestra, un mensaje a los empresarios: “tienen que hacerse cargo de la meritocracia… Siento que un gran alumno de la UC o la Chile que viene de Illapel o Renca no tiene las mismas posibilidades de ascender en las empresas que el de Vitacura o de Las Condes”. Por María Jose O’Shea C; Fotos, Elisa Bertelsen.

 

Hace algunos meses, por allá por agosto, se rumoreaba en los pasillos de La Moneda que la entonces senadora Evelyn Matthei podría asumir la vocería del gobierno en reemplazo de Ena Von Baer, quien durante esos días recibía una sarta de críticas de la misma Alianza. Con su particular estilo, la Matthei no dijo ni sí, ni no. Dijo que había otros desafíos que encontraba más sexies, como el de Defensa.

Cinco meses después, no se llevó la cartera de los uniformes –paradójicamente está ahí su rival histórico, Andrés Allamand– sino que sorpresivamente Piñera la sacó del parlamento para ponerla de ministra del Trabajo. Y está fascinada.

-¿Le parece suficientemente sexy este ministerio?

-(Se ríe)… Más que sexy, lo encuentro alucinante. Claramente, uno de los mayores desafíos que tenemos es crear empleo e incluso mantenerlo, cosa que va a ser difícil en los próximos años. La competencia que se viene de China, de la India y de otros países asiáticos todavía aquí no la hemos vislumbrado. En Chile existe la idea, atrasada en 20 años, de que estos países son básicamente mano de obra no calificada. No tenemos la más remota idea de la calidad de las universidades que hay allá, de los millones que están yendo a esas universidades, ni del inmenso desarrollo industrial de biotecnología, de nanotecnología, etc., que hay por esos lados.

-Es decir, nos van a venir a quitar la pega.


-Claramente. La mayoría de los chilenos todavía no tiene esto en su radar. De las cosas más espectaculares que he hecho, han sido los viajes con la Fundación País Digital a China y la India. Ahí vimos varios call center, pero también una oficina chica de abogados, ingenieros y contadores que estaban, por ejemplo, fijando la política de precios para una aerolínea y una cadena de hoteles de Estados Unidos y Europa. Cuando ves que profesionales de muy buenas universidades y que son bilingües parten con 250 dólares al año, es angustiante. Mi primera reacción fue pensar “gracias a Dios no hablan castellano”. Pero al día siguiente visitamos una empresa enorme que tenían unas aulas gigantes con mucha tecnología y eran, precisamente, para enseñar idiomas. En una semana, full time, salían hablando perfecto cualquier idioma. Esa es la competencia a la que nos veremos enfrentados cada vez más; entonces, crear empleo en este contexto mundial será cada vez más complejo. Por eso, quiero invitar a un grupo de parlamentarios, empresarios y dirigentes sindicales a ver esta realidad, para que entendamos todos que aquí la pelea relevante no es entre empleadores y trabajadores, sino por defender y crear más empleos. La amenaza viene de afuera. Y ese es el desafío.

-Claramente estamos a años luz de ese nivel de capacitación.

-Tenemos que poner más énfasis en capacitar y en enseñar a las empresas. Por ejemplo, queremos poner en práctica la fiscalización asistida en conjunto con el ministerio de Economía y el Sence. Esto significa que la primera vez que le encuentras un problema a una empresa –estamos hablando de las pequeñas– no la multas, sino que le dices qué tiene que hacer, le das un plazo para cambiar y vuelves dentro de ese plazo. Hay que enseñar. Yo quiero que la gente entienda que nosotros tenemos que preocuparnos de que las leyes se cumplan. Pero al mismo tiempo, que tengan claro que estamos frente a una gran amenaza. Los que creen que los empleos de una empresa son chilenos porque ésta opera aquí, tienen que entender que eso cambió: que hoy se puede mandar a hacer cualquier cosa a cualquier parte. Chile puede terminar siendo un país muy rico sobre la base del cobre, pero con un tremendo desempleo.

-En este gobierno se da una concentración de poder y de propiedad muy grande. ¿Le preocupa?


-Absolutamente. Yo vengo de la escuela de Juan Ariztía, de Miguel Kast, y recuerdo que una de los obsesiones mayores de ellos era cómo lograr que no hubiera sólo cinco AFP. Y veinte años después, llego al mismo edificio y me doy cuenta de que las AFP siguen siendo cinco. Esto tiene que ser una prioridad y haré todos los esfuerzos para que esto cambie, no sólo en las AFP –tienen que existir otras nuevas–, sino en todos los ámbitos.

“Me pregunto si me hubiese sido tan fácil si yo no fuera ruciecita y hablara idiomas”


-¿Cómo es su relación con el mundo sindical?

-Se está construyendo, porque ha habido vacaciones entre medio. Tengo un tremendo respeto por el presidente de la CUT, Arturo Martínez, a quien encuentro un hombre inteligente y bien intencionado. Y esas, para mí, son las bases del diálogo. Yo, y no me cabe duda que él también, pondré todo de mi parte para que este diálogo sea distinto. Por otra parte, me junté con Juan Somavía y tengo la intención de pedirle muchas cosas a la OIT. Cuando existe una instancia de diálogo tripartito como esa, hay que recurrir a ella. Es una oportunidad de sentarse en un terreno neutro.

-¿Cómo son los empresarios chilenos? ¿Son de derecha, momios?


-Veo tres aspectos. Por un lado, siento que son tremendamente prácticos… Los vi entenderse de lo más bien con Ricardo Lagos. Su labor no es la política, son las empresas; y el que no entienda eso no entiende nada.

En segundo lugar, veo que ciertos grupos han sido inmensamente creativos y esto está muy bien. Pero hay un aspecto que no me gusta: siento que una persona con mucho mérito, un gran alumno de la Universidad Católica o la Universidad de Chile, pero que viene de Illapel, Renca o La Florida, no tiene las mismas posibilidades de ascender en la carrera empresarial que el de Vitacura o de Las Condes. Tampoco las mujeres. Me complica que haya una cierta comodidad para elegir trabajar con gente que ha estado en los mismos colegios, que es amiga de sus hijos, que veranean cerca, que son socios del mismo club. Y eso lo encuentro tremendamente complejo cuando uno piensa que en la empresa es donde más debiera darse la meritocracia... y no se da. Yo voy a empezar a hablar fuerte de este tema.

-Revela bastante provincianismo...

Post natal de 6 meses: que no sea obligatorio
-¿Va a haber postnatal de seis meses? Usted no es partidaria…

-Soy partidaria del postnatal de 6 meses en el caso de las mujeres que hacen trabajo no calificado. Pero también creo que es muy complicado obligar a una mujer que quiere hacer carrera a desaparecerse 7 meses y medio porque va a tener una guagua. Por eso, hay que hacer diferencias entre los trabajos no calificados con los otros, porque hemos luchado demasiado por que las mujeres puedan acceder a puestos importantes. Me daría pavor retroceder en esa lucha. Es muy difícil nombrar a una mujer joven en un puesto alto si tú sabes que por ley se va a desaparecer 7 meses y medio cuando quiera tener una guagua. Sé que aunque eso afecte a muy pocas, va al corazón mismo de lo que es la equidad de género.

-Revela una cultura. Recuerdo haber leído un estudio de la Universidad de Chile que demostraba que el 50% de los máximos directivos de las empresas chilenas venía de 5 colegios. Y no creo que el 50% del talento venga de esos mismos 5 colegios. A nuestras clases empresariales voy a hablarles muy fuerte: tienen que hacerse cargo de la meritocracia. Tiene que ver también con qué tipo de país queremos ser.

-O sea, hay discriminación en las empresas: “entre un negrito y un rucio, me quedo con el rucio”.


-Es una discriminación abierta, absoluta. “Me quedo con el rucio salvo que el otro sea hijo de mi amigo”. Yo creo que no es por maldad, ni porque se sientan excluyentes, sino por cierta comodidad. Es así, ha sido siempre así y hay que empezar a romperlo.

-¿Promover el fin del cuiquerío empresarial?


-Yo no me referiría como cuiquerío porque, por ejemplo, yo tuve oportunidades en ese sector y nunca me he considerado cuica. Era de familia claramente de clase media; pero claro, fui al Colegio Alemán –becada, porque mi papá no me lo podía pagar– y soy ruciecita por genes. Muchas veces me pregunto si me hubiese sido tan fácil si yo no fuera ruciecita ni hablara alemán e inglés… Este tema tiene que empezar a hablarse en la sociedad chilena y en la empresa, claramente.








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Comentarios

6 Comentarios

Enrique Meza Palma :

Publicado Domingo 22 de Enero, 2012 - 00:15 hrs

Señora Evelyn Matthei  
Ministra del Trabajo.  
Distinguida Señora.  
Le pido mil disculpas por saltarme todos los  
conductos regulares y dirigirme directamente a Ud. pero segun en repetidas oportunidades a dicho que esta contra la injusticia como tanbien estamos en un pais democratico aunque sea un modesto trabajador quien respetuosamente le escribe.  
Ademas sinceramente siempre he sido un admirador suyo por todo el trabajo  
ha ejecutado por Chile, es muy gentil. 
quiero hacerle ver acontecimiento con la AFP. Habitat imagino no debo ser el unico 
Jubilado desde Dic.2010 con un sueldo miserable muy cercano al minimo pasivo 
por cotizaciones me cobraron desde que se crearon las AFP. (1982). Elaborando siempre como Empleado Administrativo en Empresas Fiscales y Privadas. 
Ante esta calamidad obligadamente tengo que seguir trabajando. En la Empresa 
donde actualmente me encuentro elaborando a pesar de haberles presentado el 
formulario de jubilado de la AFP. continuaron pagando cotizaciones a esta oficina 
Si ya hubo una resolucion de jubilado no tiene sentido acumular mas dinero si no 
vamos a jubilar de nuevo. AFP. Habitat ahora se rehusa sin muchas explicaciones 
a devolver estos dineros desde Dic.2010 hasta Oct. 2011 ( 11 meses ). Desde 
Noviembre 2011 el empleador normaliza la situacion y cancela como corresponde. 
La verdad suena a estafa,no pueden adueñarse de estos dineros, cobren inte- 
reses u otros pero no se queden con todo.Acudi a la Inspeccion del Trabajo,se 
sorprendieron porque la AFP. Habitat no devolvia las cotizaciones,no tienen porque ir al monto de jubilacion ni cancelar cuando esta se termine en unos 15 años mas, cuando probablemente esta muerto.  
Atte. Su Seguro Servidor. 
Agradecido. 
Enrique Marlio Meza Palma 
RUT. 4488223-k-

Enrique Meza Palma :

Publicado Sabado 21 de Enero, 2012 - 23:18 hrs

Señora Evelyn Matthei 
Ministra del Trabajo. 
Distinguida Señora. 
Le pido mil disculpas por saltarme todos los 
conductos regulares y dirigirme directamente a Ud. pero segun en repetidas oportunidades a dicho que esta contra la injusticia como tanbien estamos en un pais democratico aunque sea un modesto trabajador quien respetuosamente le escribe. 
Ademas sinceramente siempre he sido un admirador suyo por todo el trabajo  
ha ejecutado por Chile.  
El problema

Pedro Rodríguez :

Publicado Jueves 24 de Marzo, 2011 - 08:31 hrs

Dado que El Mercurio no acogió mi carta, en relación al artículo aparecido en Revista Ya, el martes 15 de marzo de 2011, titulado “6 posnatales inéditos”, aprovecho este espacio. Uno de los testimonios es el de la actual Ministra del Trabajo Evelyn Mathei (ver al término de esta nota). Notable la sinceridad de su relato, al describir el modo en que se desempeñó como mamá en la primera infancia de sus hijos. Sobre todo porque relata aspectos tan íntimos de su vida familiar. Qué hizo y qué dejó de hacer, dónde trabajó y qué decisiones tomó, a qué beneficios y confianzas tuvo acceso y qué cosas logró. Ahora bien, una vez que hace pública su intimidad, los lectores no podemos quedar impávidos: me parece serio y riesgoso que una autoridad pública ofrezca un testimonio que, en su calidad, deviene modelo imitable, donde pone como criterio la productividad en desmedro del apego de los hijos con su madre. Lo que una madre no hizo en la edad temprana de sus hijos, no lo podrá resolver en la adolescencia. Es aquí donde hay un asunto delicado en su testimonio, que considero muy equivocado. Su opción personal, más allá de su postura ideológica, pragmática, económica y profesional, tiene un costo no sólo para la dimensión materna de su feminidad y de su ser persona humana, sino que tiene un costo en el desarrollo del bebé, como bebé desplazado por los deberes ajenos al maternaje. Éste es el modelo testimoniado que preocupa. 
Lo que miles y millones de mujeres en el mundo hacen por necesidad de subsistencia al salir a trabajar dejando a sus hijos recién nacidos, no es un ideal a alcanzar, sino un acto de sobrevivencia, respecto del cual los organismos internacionales, los legisladores de cada nación y la sociedad organizada deben ofrecer soluciones, para garantizar que no se produzca abandono materno. Pero, cuando la sobrevivencia no está en juego, sino el prestigio, la carrera, la productividad de la empresa y la competitividad, estamos también ante evidentes manifestaciones de abandono materno. El estatus social no modifica la necesidad de vínculo, por parte del bebé. Y todo abandono, ya sea físico o simbólico, ofrece al hijo malas condiciones de apego. Y un mal apego tiene repercusiones psicológicas serias en el futuro de los hijos. Bien por la carrera y la productividad (beneficio inmediato), mal por el hijo (daño a largo plazo). Los hijos criados por una nana y apegados a ella, probablemente tienen varios puntos a favor respecto de los que no, en tanto han desarrollado apego con alguien presente. Tendrán otros conflictos, por ejemplo, si hay una crisis de confianza con la nana, por parte de la empleadora, durante la infancia del hijo, y ésta es echada… o el desarrollo de una crisis de identidad por confusión de pertenencia… en fin, pero otra es la situación de la mayor parte de las mujeres, que no cuentan con una nana. La opción de la Ministra encuentra en la ciudadanía un impacto que ella no sospecha. No sospecha, porque la relación de ella con su maternidad se muestra, en sus propias palabras, como cumplimiento de sus propios deseos y no como un bien para el bebé. Si sus deseos maternos compiten con otros deseos personales, como son la competencia profesional y la carrera política, entonces se siente presionada a restar tiempo y espacio para satisfacer aquellos deseos maternos… o bien, los deseos maternos aparecen como un estorbo a los otros deseos. Pero éste es un conflicto de ella, no del bebé… el bebé necesita de una mamá con estos conflictos resueltos a favor de su vínculo. 
La preocupación por el apego infantil no significa que la mujer solo sirva para parir y criar, significa que las cosas se deben mirar de otro modo, aun cuando tengamos que enfrentar en estos tiempos muchos otros desafíos, sobre todo en el ámbito laboral y público. Es la organización laboral y pública la que se tiene que adaptar al maternaje de las mujeres y no al revés: ¡Éste es el punto! Éste es el radical punto de quiebre respecto del testimonio de la Ministra: no sólo qué hizo y qué dejó de hacer, sino cómo lo significa y justifica. El maternaje no es sólo un derecho de las mujeres, y sobre todo de las que quieran ejercerlo, sino un deber en función de los derechos de cada ciudadano en condición de bebé. Todo niño por nacer y recién nacido, requiere de las condiciones para desarrollar un apego sano, que garantice un sano desarrollo a lo largo de su vida. La licencia de pre y pos natal beneficia a la madre, sí, pero sobre todo beneficia a su hijo, que tiene derecho a calidad de tiempo y a calidad de vínculo con su madre. 
No es posible, desde todo punto de vista, mantener vínculos irreconciliables entre sí. No desligarse de la oficina, implica no ligarse lo suficiente con el bebé. Morirse de vergüenza ante el jefe por un embarazo, denota alguna dificultad con el rol materno. No querer tomarse el prenatal es, desde lo más íntimo de la propia voluntad, darle una señal de rechazo al bebé por nacer. La importancia de los proyectos laborales y públicos es inversamente proporcional a la importancia del bebé esperado, tanto como para no merecer una licencia a la que la madre tiene derecho. Pero, a pesar de las ambiciones personales, existen fenómenos como los terremotos que arredran a las personas… bien por ese bebé, segundo hijo. Sin embargo, “estar” con la guagua no sólo es un acto físico, sino también mental, de dedicación, de contacto visual e intencional. 
Con todo respeto al cargo de la Ministra y a su persona, en la maternidad no se trata en primer lugar de “casos distintos”, se trata del bien de las generaciones futuras; no se trata en primer lugar de “casos laborales”, se trata de personas y de su desarrollo humano desde que nacen. No tomarse ni pre ni pos natal por ser “diputada”, muestra que a más alto rango en el desempeño público, menos importante es el bebé, tanto para la mujer como para la sociedad, ¿cómo puede competir ese bebé con las responsabilidades de la diputada, que además es su mamá?... Que ésta sea la opción personal de una mujer, es discutible y al menos penoso para sus hijos. Pero no puede ser modelo, ni menos criterio para implementar políticas públicas. 
Durante demasiado tiempo el modelo de sociedad competitiva, generada por una mirada masculina dominante, no incorporó ni tomó en cuenta esta dimensión del apego temprano, pues se mantuvo a la mujer y la crianza al margen. La mujer garantizó la salud mental básica de los ciudadanos y esta tarea no fue valorada. Hoy, la incorporación de la mujer a la vida pública no puede ser manteniendo el mismo modelo de sociedad. Es el modelo el que debe cambiar, en función de preservar aspectos fundamentales de los vínculos tempranos, en pro de la sobrevivencia de la especie. Los varones descubriremos, también, aspectos que nunca debimos haber dejado de lado y que dicen relación con el rol paterno y la condición de compañeros de la madre. Lo que sorprende es cómo tantas mujeres defienden este modelo masculino, tan contrario a las necesidades vitales. 
Diseñar en serio políticas públicas implica una mirada de más largo plazo, una mirada en los efectos significativos en la calidad de vida de los ciudadanos de aquí a muchos años. La responsabilidad de la Ministra y los legisladores es buscar las asesorías adecuadas, de expertos en infancia, por sobre los expertos en el mercado laboral; expertos en apego temprano, y sus repercusiones en el mercado y la productividad; expertos en relaciones de género, como corresponsabilidad tanto en la tarea de la producción, como en la tarea de la crianza, más que en las solas cifras del desarrollo económico. La maternidad no tiene sólo una dimensión individual, sino una importantísima relación con la responsabilidad social. 
 
Pedro Rodríguez Carrasco 
Psicólogo 
Doctor en Filosofía 
 
Extracto del artículo: "Cuando entré a trabajar a la Superintendencia de AFP, sin saberlo estaba embarazada. Por lo tanto, cuando tuve que ir a decírselo a mi jefe, Juan Ariztía, que me había contratado un mes antes, me morí de vergüenza. 
Tuve a mi hijo, y como estaba trabajando como analista financiera, no había mucho que pudiera hacer desde mi casa. Me tomé el posnatal y curiosamente cuando volví, a fines de 1982, mi jefe me ascendió. Me nombró jefa del departamento de estudios. 
Tres años después nació mi segundo hijo. Éramos cuatro mujeres en la división y dos de nosotras tuvimos niños con cuatro días de diferencia. La verdad es que, en ese momento, no me quería tomar el prenatal. Sencillamente no iba a presentar la licencia, porque estábamos en varios proyectos que eran importantes. Pero vino el terremoto del 85, y las dos embarazadas -que ya estábamos de siete meses y medio- decidimos no volver a la oficina porque estaba en un noveno piso. Empezamos a juntarnos en mi casa. Lo hicimos antes y después de tener a nuestras guaguas. No íbamos a la superintendencia, pero mandábamos los proyectos para allá. Fue espectacular, porque estuvimos con nuestras guaguas, pero al mismo tiempo seguimos haciendo funcionar la cabeza, lo que para una mujer profesional es tan natural como respirar. Yo, de verdad, no podría haberme quedado en mi casa totalmente alejada de mi trabajo durante tres meses, menos durante seis. 
Pero entiendo que hay situaciones distintas. Por ejemplo, durante mi segundo embarazo, había cosas que podía hacer en mi casa. Mientras esperaba a mi primer hijo, en cambio, no. Y si uno trabaja en una industria como operaria o en una empresa en que hace el aseo, tampoco puede trabajar en su casa. Por eso creo que es natural que la ley de extensión del posnatal que proponemos trate en forma distinta los distintos tipos de trabajo. 
Con la tercera guagua, no me tomé ni pre ni posnatal porque era diputada. Traté de estar mucho más con mi hija que lo normal, y lo hice naturalmente. Pero no me pude desaparecer. Era imposible. 
No me arrepiento de mi experiencia. Creo que es mucho más fuerte el no estar con los hijos cuando son más grandes. Cuando tú llegas y tomas una guagua en brazos, se produce una conexión inmediata. Pero cuando tu hija tiene 15 años, tienes que estar cerca, observarla, tomarte el tiempo para hacerlo, tienes en algún minuto que hacer alguna pregunta, algún comentario para que esa personita se abra. 
Nunca le vamos a poder dar el gusto al ciento por ciento de las mujeres. Y este proyecto es algo que vamos a tener que discutir a fondo en el Congreso, porque la mujer no tiene sólo una dimensión. No es solamente mamá, es también trabajadora y, claro, los trabajos son distintos. No es lo mismo estar recogiendo fruta con 35 grados de calor y recién haber tenido un hijo y estar en una oficina. Por eso las diferencias en el posnatal son absolutamente válidas".

Carla Ramírez :

Publicado Lunes 7 de Marzo, 2011 - 10:07 hrs

Si ministra, es cierto que hay que abogar por una cultura meritocrática, donde se valore las personas por sus capacidades y no por su apellido o su casa de estudios, me gusta mucho que al menos usted piense eso. Pero su mismo conglomerado ha sentado sus bases sobre esa cultura, no la meritocrática. La clase política chilena históricamente ha sido así. ¿Por qué ahora habría un cambio que, claramente, perjudicaría a esa clase? Es muy bonito el discurso, pero en la práctica esto es un círculo vicioso que no se acabará. Sólo espero que sus compañeros políticos la escuchen.

Luis Soto Infante:

Publicado Viernes 25 de Febrero, 2011 - 00:58 hrs

Sra. Ministra, con todo respeto le digo que debe rectificar cosas que ha hecho, p- ejm. 1.- Reclamó contra el Alcalde de Coquimbo, pero aprobó a la Alcaldesa de Huechuraba, Recoleta y otras. Me enseñaron que la malversación es una expresión del robo. 2.- Reclama de las pocas AFP, ese no es el problema, lo importante es que hacen con los US$ 120 mil mill. que manejan, pero Ud. se esforzó en que sacaran dinero fuera del país, la felicito, lo logró. ¿Quiere algunas ideas, y gratis?, sin ir a China y otros lares. 1.- Transformemos TODAS las Escuelas Municipales en Técnicas, enseñémosle Contabilidad y Administración para que se hagan Emprendedores y no empleados. Volvamos a la Escuela Normal para formar Profesores Primarios, eran los mejores del salón en la Preparatoria. 2. Detengamos la explotación Minera, hacen huecos y contaminan los ríos. ¿acaso Ud. no bebe agua de un río contaminado por una mina? Todo quien saca agua de un río o lago, debe devolverla limpia. A cambio, desarrollemos una industria manufacturera. Deberíamos estar vendiéndoles radiadores a los 40 mil. de vehículos que se ensamblan. Los tienen de aluminio y duran cinco años. 3. Elaboremos un Plan Agropecuario para abastecernos de alimentos. Tenemos 2,5 mill. de vacunos, proyectemonos que a 10 años tendremos 5 mill. y en veinte años 10 mill. Así desarrollamos la industria del cuero, forraje, lácteos, maquinaria para alimentos, etc. 4. Hagamos un Pre-Univrsitario, donde al joven lo preparamos no solo para la Universidad, sino que también para la vida, que la Carrera que escoja no sea una simple Profesión, sino que tenga una clara idea de la empresa que va a crear. ¿el dinero?, el que tienen las AFP, claro todo supervisado, ahí las AFP se caen, no están capacitadas y deben asociarse a un Banco, NO MAS BINGO CON EL DINERO DE LOS TRABAJADORES, esto lo ha permitido esa Burocracia Sindical de la CUT, no se a que se dedican. ¿Quiere más?, le puedo escribir un libro, sin ser rucio ni hablar idiomas ni ir a Oriente, Europa o USA. Que tenga éxito en su trabajo.

Gustavo De La Cruz Soto Infante:

Publicado Jueves 24 de Febrero, 2011 - 21:07 hrs

Chile esta ya lleno de profesionales extrajeros que generan alguna tasa de cesantía en varios sectores. La consolidación en sus trabajos de esos estranjeros no me permite dudar de su competencia y calidad profesional. Lo que genera molestia es que un profesional chileno, derivado del proteccionismo laboral existente en casi la totalidad de los países latinoamericanos, como en los países de la Union Europea y en Estados Unidos. no tiene ninguna posibilidad de encontrar trabajo en esos países. Chile no solo tiene autoridades incluso en el mismo Ministerio del Trabajo que ven la solución al problema por medio de la autorregulación del mercado, sino que ademas tiene leyes que auspician la venida de extranjeros con una facilidad no vista en otros países. Creo que el paso de la Sra. Matthei por el ministerio no traerá ninguna solución al desempleo por que existen problemas de fondo que un periodo presidencial no podría solucionar. Los jóvenes profesionales que no tienen trabajo por que su cupo se encuentra ocupado por un extranjero, a su vez no tienen la posibilidad de emigrar a otros países en busca de trabajo por que las leyes laborales de los otros países lo impiden, protegiendo el trabajo de los nacionales. No creo que esas restricciones sean dignas de ser imitadas, pero son realidad y ese es así como se juega.

 
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