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Artículo correspondiente al número 228 (16 al 29 de mayo de 2008)
No sólo de grandes corporaciones televisivas está compuesta la señal del cable. Pese a que por lo bajo en la televisión pagada cohabitan más de 50 estaciones de distintos lugares del mundo, al escarbar encontramos al menos cinco señales emitidas y desarrolladas en Chile. Aquí hablan de sus esfuerzos, sufrimientos y éxitos de programación. Por Cristián Rivas Neira.
En medio de la amplia gama de canales que ofrece la televisión por cable existe un pequeño número de estaciones chilenas que dan la batalla a las preferencias que ostentan las grandes corporaciones internacionales como HBO, Cinecanal o Cinemax. No se trata de canales reconocidos de la televisión pública, como Chilevisión, Canal 13, Mega o TVN –cuyas señales también están disponibles en el cable– sino de estaciones mucho más pequeñas, que pese a la dura competencia han logrado mantenerse vigentes por varios años.
“¡Estamos al aire!”, resulta para muchos de ellos casi un grito de supervivencia, porque han pasado por períodos difíciles y guardan en su historia recuerdos de esfuerzo y trabajo casi artesanal. Lo más duro, sin duda, es enfrentarse al esquivo trozo de torta que les toca en la repartición de la publicidad en Chile, porque la experiencia demuestra que la mayor oferta de contenidos no viene acompañada por un aumento en la inversión de los avisadores.
De acuerdo a las cifras 2006 de la Asociación Chilena de Agencias de Publicidad Achap- las de 2007 recien serían divulgadas a fines de mayo- la inversión publicitaria en Chile ascendió ese año a 443 mil millones de pesos. De ese monto, casi la mitad se lo llevó la televisión abierta, un 30% los diarios, y un 16% la radio y vía pública.Del resto, el 3,1% lo recibieron las revistas
y apenas el 1,7% lo aglutinaron los canales de la televisión por cable. Es en este grupo, es decir, en el que implicó una inversión de 7.403 millones de pesos, donde compiten estos “otros” canales.
¿De quiénes estamos hablando? La parrilla programática del cable tiene al menos cinco o seis canales chilenos de tamaño menor. Entre los primeros que saltan a la memoria de cualquier teleaficionado están Zona Latina, Etc... TV y Vía X, que aparecen como los mejor posicionados en los ranking de audiencia. A ellos se suman otras estaciones, como ARTV, y ahora último también el ETV (Espiritual Televisión), reconocido como el canal evangélico, que inició sus transmisiones a partir de este año. Son empresas pequeñas, que funcionan en casas antiguas, con estudios de televisión reducidos y que transmiten su señal a través de fibra óptica, aunque también hay los que han migrado a la transmisión satelital, más moderna, pero también más cara. Sus parrillas programáticas se concentran en captar nichos de audiencia, como los jóvenes, el mundo infantil, los adictos a la músicas, los amantes de la cultura y el arte y los fieles evangélicos.
¿Y qué rol ocupan en esta competencia? La empresa Time Ibope elabora mensualmente un catastro de medición de audiencias de televisión por cable. Las cifras de abril indican que dos de estos canales chilenos están entre los 20 que tienen mayor audiencia entre las 10 y las 24 horas. Se trata de Zona Latina, que está en el lugar 14, y Etc... TV, que ocupa la posición 18.
Sobre un universo de 1.834.316 hogares, la medición arroja que el primero tuvo un rating promedio de 0,17 puntos, unos 3.118 hogares promedio conectados a su programación; mientras que el canal infantil registró una audiencia de 0,14 puntos, equivalente a 2.568 hogares. A la cabeza de este registro están canales internacionales, como Discovery Kids o Disney Channel, con una llegada a poco más de 12 mil hogares en promedio.
![]() El pastor evangélico Lino Hormachea y junto a su esposa Marcela Arancibia a cargo están del canal ETV (Espiritual Televisión). |
![]() Eduardo Tironi es el presidente ejecutivo de ARTV y en la propiedad de la firma participan sus hermanos. |
El más antiguo de estos canales es ARTV. Este año están cumpliendo 16 años al aire. Y no digamos que han sido fáciles. Lo primero que dice Eduardo Tironi, sentado detrás de un viejo escritorio, es que en Chile la cultura no vende. Así, a secas. Pese a su férreo esfuerzo por masificar en el país su gusto por la música clásica, la ópera o los programas de pensamiento, esto no ha sido suficiente para enganchar a un público masivo y, con ello, las perspectivas de financiamiento por la vía publicitaria cada vez se hacen más lejanas.
Tironi está a cargo de la dirección ejecutiva del canal en nombre de sus otros seis hermanos que también participan en la propiedad de la compañía, bajo el alero de la sociedad Filmocentro Televisión. En la estación se desempeñan unas 14 personas, número en proceso de disminución a raíz de los problemas económicos que enfrenta.