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Reportajes y Entrevistas
Entrevista a Cristían Gazmuri

Artículo correspondiente al número 225 (4 al 17 de abr 2008)

 

-Sin embargo, la historia no se escribe de acuerdo a los ronquidos…

 

-Claro. Pero te doy un ejemplo: la sociabilidad. Hace uno o dos siglos era vital la caminata alrededor de la plaza, donde se iniciaban las amistades, los noviazgos. ¡Cuántos casamientos no se formaron allí! Eso ya no existe. Ahora las parejas se conocen en discotecas, por chat... Y una relación que nace de un amor romántico, de pasearse en la plaza y cruzarse y mirarse un poquito es muy distinto al de una niña que ya a la tercera vez se entregó en una disco. Quizá ahí esté la causa de la declinación del matrimonio.

 

-¿Cuánto pueden influir los rasgos personales en la definición de una época?

 

-Hay casos muy extremos. Se han descubierto piojos en la peluca de Luis XIV, por mencionar un caso, que picaban al viejo en la cabeza. No tomaba nunca agua, porque en esa época estaba muy infectada, con virus y bacilos. ¿Sabes cuántos litros de vino tomaba al día? Cuatro. De más está decir que todo eso influyó en su manera de reinar. Otro punto es la higiene: Luis XIV se bañaría tres veces al año. ¿Cómo habrá sido el sexo que tenía Luis XIV? Probablemente, insatisfactorio. Estos problemas de la vida privada pueden influir mucho y son más importantes a la larga que haber vivido una revolución.

 

-Algunos plantean incluso que ciertas formas de socializar, como el surgimiento de los cafés y los restaurantes, fomentaron las ideas revolucionarias.

 

-Absolutamente. Casi no se explica la Revolución Francesa sin los cafés, porque iban todos los hombres en la tarde después del trabajo, a las 5, y ahí se fue creando la historia de que María Antonieta era una suelta, que le ponía los cuernos a Luis XVI todos los días. Aquello no era tan cierto. María Antonieta tuvo un amante y el problema era que se pudiese introducir sangre que no era real en la sucesión de la monarquía. Y ahí empezó la semilla de la rebelión. Gran parte del odio que se ganó María Antonieta y del desprecio hacia Luis XVI nació de los cafés y de los salones. Pero hay un detalle íntimo que no debe subestimarse: Luis XVI no pudo consumar su matrimonio hasta siete años después de casado. No es raro que María Antonieta haya tenido el comportamiento frívolo que tuvo, que se arrancara a la ópera, que despertara envidias. Resulta que la Revolución Francesa se explica en parte por eso. Y pertenece a la vida privada.

 

2 De vuelta a Chile

 

De vuelta a Chile Todas las profesiones tienen su lado miserable y una de las cosas que llaman la atención entre los historiadores es lo mal que hablan los unos de los otros. “Eso pasa en todas partes, pero es peor entre los escritores y artistas”, se excusa Gazmuri, quien se cansó de ser director de la carrera en la UC debido a las constantes peleas y disputas políticas.

 

-Al estudiar la vida privada de los chilenos desde la Colonia hasta nuestros días, ¿qué fue lo que más lo sorprendió?

 

-La gente de la Colonia en algunas cosas era muy parecida a nosotros. De partida, la religión era lo más importante en la vida. Si alguien tenía un problema, hasta un dolor de cabeza, se agarraba al rosario. ¿Cuánta gente reza el rosario hoy? Nadie. Prenden la televisión o toman la píldora.

 

-Pero todavía hay familias muy religiosas.

 

-En los campos y en las ciudades chicas queda algo y en Santiago en algunos grupos, en la elite conservadora. El gran sector social de Chile, que es la clase media, ha perdido su religiosidad. Todavía se bautizan, pero se casan por la Iglesia menos de la mitad de las parejas, el 40% se casa por la Iglesia, y de hecho como el 35% convive no más y no se casa ni por la Iglesia ni por el civil. Entonces, te das cuenta de que la beatería es una cualidad propia del siglo XVIII. La gente en el siglo XVII era muy suelta, incluso en lo sexual. Pero después hubo una época, en los siglos XVIII y XIX, nuestra era victoriana, en la cual si alguien mostraba un tobillo era un espanto. Tenían que cuidarse mucho en cómo se vestían, en qué circunstancias se vestían.

 

-¿Cómo han cambiado las formas de sociabilizar?

 

-Mucho. En el siglo XIX, la amistad formal se daba entre los hombres en los clubes; entre las mujeres, en los salones y en algunas ceremonias religiosas, pero sobre todo a la salida de misa. El hombre era de club, como el Club de la Unión, que partió en 1864 siendo un club político y terminó siendo absolutamente social. En este aspecto, tienen un signifi cado especial los bomberos: es una sociabilidad tan típicamente chilena, porque son voluntarios, cosa que no encuentras en el mundo, en todas partes son contratados. Ser bombero es un tipo de sociabilidad muy chilena. Sobre todo en la ciudades medias o pequeñas el ser bombero te permite contactarte con otras redes, y en especial entretenerte durante las tardes, porque no es sólo apagar incendios, sino apagar el incendio interior. Tienes algo que hacer, algo que conversar. Normalmente, el tipo que era bombero era masón y radical. Ahora no.

 

-Estamos muy cerca de celebrar el Bicentenario. ¿De qué manera la independencia influyó en la vida cotidiana de los chilenos?

 

-La independencia no cambió nada la vida privada de la gente. Cambió mucho más por los procesos que se vivieron a lo largo del siglo XX. Porque la clase media reemplazó a la alta como la clase política que gobierna el país. Actualmente, quedan algunos aristócratas en la clase dirigente, pero la inmensa mayoría es de clase media. Si ves el Senado, los diputados, los ministros, el 70% es de clase media. Y el ser de clase media importa una serie de comportamientos, muy distintos a los que tenían los grandes señores y terratenientes que gobernaron Chile hasta 1920. Entonces llega al poder Arturo Alessandri Palma, que sin embargo no es el aristócrata que se cree: Alessandri es nieto de un inmigrante italiano que ingresó a Valparaíso como titiritero, o sea poco más que un payaso. El abuelo era muy trabajador, ascendió socialmente, su hijo se compró un fundo, en Linares. Y los nietos, como Arturo, estudian en los Padres Franceses, con lo cual se mezclan con la aristocracia, que todavía gobierna Chile.



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Comentarios

1 Comentarios

isabel :

URL presidentes Publicado Sabado 8 de Agosto, 2009 - 06:55 hrs

La corrupcion comienza con Pinochet se robo todos los libros mas importantes de las bibliotecas y el robo de dinero que tiene en el Banco Rigg y el hijo Ecuatoriano y en cuanto a Salvador Allende si no le hubieran gustado las mujeres abria sido Gay yo creo que a todos los hombres les gustan las mujeres tampoco era cura y el whisky a quien no le gusta es mejor que se preucupen de los presidentes vivos todo lo que han echo por el pais .

 
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