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Artículo correspondiente al número 208 (13 al 26 de jul 2007)
-¿Por qué se califica mal al poder judicial?
-Yo creo que la gente lo siente como un poder lejano y lo que no se conoce se teme. Creo que habría que hacer una reforma profunda a los juzgados de policía local para que sean mucho más expeditos, cercanos y eficientes. También hay una mirada política, porque una parte del país piensa que el poder judicial no ha actuado con la misma vara en casos de derechos humanos, y que ha sido muy fuerte con los militares y no con los terroristas. Por último, se relaciona al poder judicial con impunidad respecto a la delincuencia común, pero no hay que olvidar que con el antiguo sistema de la sospecha la prisión preventiva se convertía en la efectiva, lo que es un atentado a los derechos humanos.
-¿Qué diferencia planea hacer en el Colegio de Abogados?
-Hay mucho por hacer en la tuición ética de los abogados y hay una infinidad de experiencia comparada de países en que la profesión es muy respetada, como Inglaterra u Holanda, donde se han codificado reglas a partir de la práctica. Estableceremos todos los incentivos para que sea un activo estar colegiado, lo que se da en la medida en que el Colegio cumpla con su misión de tutelar la buena práctica legal, ya que así los clientes preferirán a quienes estén alineados con nuestros códigos. También pondremos mucha fuerza en aspectos que a nuestro juicio no funcionan bien en el sistema judicial. Los abogados también somos órganos de la administración de justicia.
Desigualdad social. Yo asumo que el estado natural es de pobreza, es no saber, no tener y el ser humano supera con su inteligencia y esfuerzo. La desigualdad indica que en Chile vivimos personas con capitales culturales muy distintos y también muestra que si hemos tenido buenos crecimientos económicos hay que empezar a analizar y ser más críticos con las políticas públicas destinadas a acortar esa brecha. La desigualdad no es per se un mal. Es más bien una tarea y cuando no se mira así y se pone el énfasis en la inmoralidad de los que tienen más, en impedir que se acumule, en el resentimiento, siempre se retrocede.
Educación e inglés. Singapur no sería lo que es hoy si durante 20 años no se hubiera hecho un esfuerzo gigantesco para que la gente hablara inglés y cuando nos comparamos con Irlanda o la India tampoco se toma en cuenta este factor. Creo que el mayor problema que tiene Chile es de capital social, las diferencias son enormes. Que la gente de la Pintana no sepa inglés, pase, pero que un chiquillo salga del Instituto Nacional con 730 puntos y no pueda leer un texto de inglés en primer año de universidad es inaceptable.
La razón y Ratzinger. Conocí a Ratzinger en Munich, es un portento intelectual. El diálogo que mantuvo hace dos años con Habermas es notable y puso de manifiesto que no hay ninguna incompatibilidad entre la racionalidad y la fe, como durante mucho tiempo asumió el laicismo. Además, la idea de persona y de su dignidad no viene de los griegos, sino del cristianismo, y no creo que el liberalismo hubiera sido posible sin esa contribución.
Piñera y el poder. Yo estuve durante muchos años muy confortable con la Concertación, pero creo que ha pasado a ser disfuncional para los propósitos que ella misma se fijó. Si la alternativa es Piñera que así sea, pero para eso no solo tiene que abandonar en serio sus negocios, sino que debe ser capaz de trabajar en equipo y crear confianzas, lo que es un desafío para su personalidad de winner. Un presidente de la República es director de orquesta y no necesariamente debe tocar todos los instrumentos.